La esquizofrenia de la IA llega a los mercados: volatilidad extrema y el efecto 'canario'

La volatilidad de valores ligados a la IA, como TSMC o Samsung, está contagiando a los índices emergentes y podría anticipar un movimiento brusco en los grandes valores tecnológicos de EE.UU.
Imagina que lanzas una moneda al aire. Si sale cara, ganas un 200%. Si sale cruz, pierdes un 50%. Esa es la 'bimodalidad' que el gestor Vineer Bhansali, de LongTail Alpha, detecta en ciertos valores tecnológicos y que, según advierte, se está filtrando hacia los grandes índices.
Bhansali ya señaló el mes pasado a Micron y SpaceX como 'canarios en la mina' por la elevada volatilidad implícita de sus opciones. Esa volatilidad refleja justamente esa doble realidad: los inversores descuentan escenarios de subida explosiva o de desplome, sin término medio. La causa, según el analista, es el uso de apalancamiento, tanto directo como a través de ETFs, que amplifica estos movimientos.
Ahora, ese fenómeno ha saltado de los valores individuales a los mercados emergentes. El ratio entre la volatilidad implícita del ETF iShares MSCI Emerging Markets (EEM) y la del S&P 500 (SPY) se ha disparado a niveles no vistos desde justo antes del estallido de la burbuja tecnológica en el año 2000. La razón está en la composición de EEM: sus tres mayores posiciones son TSMC, Samsung y SK Hynix, líderes en fabricación de chips y memoria, justo los insumos clave para la inteligencia artificial.
De hecho, EEM tiene una exposición del 27% a Taiwán y del 20% a Corea del Sur. La volatilidad de estos mercados ha sido extrema: la de Taiwán ronda el 50% anualizado y la de Corea se acerca al 100%. Bhansali lo compara con la cadena alimentaria marina: el plancton (valores individuales) es devorado por peces pequeños (ETFs), que a su vez alimentan a peces más grandes (fondos de inversión, pensiones) y así hasta las 'ballenas' (fondos soberanos).
La gran pregunta es si esta volatilidad anticipa una caída o, por el contrario, una subida vertiginosa antes del desplome. Bhansali recuerda el episodio del 'XIV' en 2018 y señala que, esta vez, la volatilidad podría estar señalando un 'melt-up' sin precedentes en la cola derecha de la distribución. Mientras tanto, en el S&P 500, valores como Nvidia, Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Micron, Meta o Broadcom están igualmente expuestos a la misma dinámica. Si el ratio de volatilidades vuelve a su media, el ajuste podría ser doloroso.
El análisis de Salseo
- La alta volatilidad implícita en opciones de valores como TSMC o Samsung no es ruido: refleja una valoración real de escenarios extremos (+200% o -50%) que el mercado está asignando a los ganadores y perdedores de la IA. Esto es una señal de que el consenso no tiene ni idea de cuánto valen realmente estos negocios.
- El contagio al ETF EEM muestra que el riesgo ya no está solo en acciones individuales, sino que se ha empaquetado en productos que muchos inversores usan como referencia pasiva. Quien crea que tiene una cartera diversificada en emergentes podría estar asumiendo una concentración masiva en semiconductores coreanos y taiwaneses sin saberlo.
- La comparación con el ratio de volatilidad EEM/SPY previo al crash de 2000 es una advertencia histórica, pero Bhansali introduce un matiz clave: esta vez el 'melt-up' podría llegar antes de la caída. Para el inversor, la señal a vigilar es si ese ratio sigue subiendo o empieza a revertir bruscamente; ese movimiento dirá si el mercado descuenta euforia o pánico.
- Ojo con la diferencia entre EEM y VWO: aunque ambos son ETFs de emergentes, VWO apenas tiene exposición a Corea y a esos tres valores. Que la volatilidad de EEM se haya disparado mientras la de VWO se mantiene contenida sugiere que el riesgo está muy localizado y que el inversor puede elegir cuánta 'bimodalidad' asume. Pero si el contagio salta a los grandes del SPY (Apple, Microsoft, Alphabet, Meta, Broadcom), la historia cambiará por completo.