Bit Origin compra 16 servidores NVIDIA Blackwell B300 y ya tiene cliente en Malasia

La compañía cotizada en el Nasdaq BTOG paga unos 11 millones de dólares por 16 servidores de IA de última generación de NVIDIA que instalará en Malasia, con los que espera facturar 360.000 dólares al mes.
Bit Origin Ltd, compañía cotizada en el Nasdaq bajo el tícker BTOG, ha anunciado la adquisición de infraestructura de inteligencia artificial valorada en aproximadamente 11 millones de dólares. En concreto, se hace con 16 servidores NVIDIA Blackwell B300, la generación más reciente de los chips de la compañía estadounidense para entrenar y ejecutar modelos de IA. Los equipos ya los había comprado previamente el vendedor y se espera que se entreguen durante el tercer trimestre de 2026.
Una vez recibidos, los servidores se instalarán en un centro de datos en Malasia, amparados por acuerdos de alojamiento (hosting) que ya estaban firmados antes de esta operación. Además, Bit Origin ha adquirido también el derecho sobre los contratos con clientes ya existentes vinculados a esa infraestructura. Según esos acuerdos, la compañía calcula que los servidores B300 generarán unos 360.000 dólares de ingresos recurrentes al mes, antes de gastos operativos, cuando estén funcionando. La empresa firma el comunicado desde Singapur.
La operación se ha pagado sobre todo con papel: 1 millón de dólares en efectivo y 10 millones en capital, en forma de 'pre-funded warrants' (derechos sobre acciones ya abonados por adelantado). Se trata de la primera transacción de Bit Origin con infraestructura Blackwell de nueva generación y, según la compañía, marca otro hito en la estrategia de IA que anunció a comienzos de este año.
El contexto es clave: en abril de 2026, Bit Origin comunicó su expansión más allá del minado de activos digitales hacia la infraestructura de computación para IA, los servicios de cómputo con GPU y otras oportunidades ligadas a centros de datos. La empresa subraya que, a diferencia de proyectos de infraestructura de IA que aún están en fase de desarrollo, estos activos llegan con acuerdos de proveedor, contratos de cliente y alojamiento ya cerrados. La dirección sostiene que la demanda de infraestructura de GPU de alto rendimiento sigue empujada por la adopción de la inteligencia artificial, los grandes modelos de lenguaje y las aplicaciones empresariales de IA.
"Esta adquisición representa otro hito importante en la ejecución de nuestra estrategia de infraestructura de IA", ha declarado Jinghai Jiang, presidente y consejero delegado de Bit Origin, quien ha añadido que esperan recibir los servidores en el tercer trimestre de 2026 y que, una vez desplegados en Malasia, generen unos 360.000 dólares mensuales recurrentes antes de gastos operativos. La compañía asegura que seguirá evaluando oportunidades en infraestructura de IA, servicios de GPU y operaciones de centros de datos. Conviene recordar que, por ahora, todo lo anunciado son expectativas: los equipos aún no se han entregado y el ingreso depende de que la instalación arranque según lo previsto.
El análisis de Salseo
- Los 360.000 dólares al mes equivalen a unos 4,3 millones al año, frente a los 11 millones desembolsados. Sobre el papel, eso daría un retorno atractivo, pero la cifra es 'antes de gastos operativos': el alojamiento en Malasia, la electricidad y el mantenimiento se comen una parte que el comunicado no desglosa. El negocio será bueno o malo según ese margen que no se cuenta.
- El pago revela mucho: solo 1 millón en efectivo y 10 millones en acciones mediante 'pre-funded warrants'. Es un golpe a la dilución para el accionista actual y, a la vez, una pista sobre la caja de la compañía. Que el vendedor acepte cobrar mayoritariamente en papel también dice algo sobre cómo valora el riesgo de la operación.
- Todo el ingreso anunciado cuelga de una entrega que todavía no ha ocurrido. Los servidores llegan, como pronto, en el tercer trimestre de 2026, y la demanda de hardware Blackwell es tan alta que cualquier retraso de NVIDIA empuja hacia delante la fecha en la que empieza a entrar el dinero.
- La señal a vigilar es doble: quién es realmente ese cliente ya contratado y si paga cuando arranque la operación, y si Bit Origin repite el patrón comprando más equipos pagados con acciones. La compañía viene del minado de cripto y se ha subido al tren de la IA, un giro que el mercado premia con subidas rápidas... pero solo mientras los ingresos prometidos acaben llegando.