Regulación

Bit Origin (hoy Sangrix) recupera el cumplimiento de los requisitos de Nasdaq

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Bit Origin (hoy Sangrix) recupera el cumplimiento de los requisitos de Nasdaq

Nasdaq confirma que la compañía, hoy rebautizada como Sangrix Inc. (SGRX), vuelve a cumplir el mínimo de 2,5 millones en fondos propios exigido para seguir cotizando. El alivio llega, eso sí, con una advertencia: sigue bajo vigilancia y podría volver a arriesgar la exclusión.

Nasdaq ha dado luz verde. La compañía Bit Origin —hoy rebautizada como Sangrix Inc. (SGRX)— ha recibido la confirmación formal del mercado neoyorquino, fechada el 1 de julio de 2025, de que vuelve a cumplir con el estándar de patrimonio neto exigido por la regla de cotización 5550(b)(1). Esa norma obliga a las empresas que cotizan en el Nasdaq a mantener un mínimo de 2,5 millones de dólares en fondos propios (lo que en la jerga se conoce como 'stockholders' equity'). Traducido al cristiano: la compañía había dejado de cumplir ese requisito y ahora lo cumple otra vez.

El aviso no llega de la nada. El 3 de enero de 2025, Nasdaq comunicó a la empresa que incumplía los criterios de permanencia en el parqué, ya fuera por el citado patrimonio neto, por el valor de mercado de sus títulos o por sus beneficios. Ante ese toque de atención, la compañía presentó el 30 de junio de 2025 un formulario 6-K —el documento con el que las empresas extranjeras informan a la SEC de hechos relevantes— en el que demostraba que ya alcanzaba el umbral exigido. Con esa prueba sobre la mesa, Nasdaq ha zanjado el expediente.

Ahora bien, el alivio es relativo y la propia compañía lo admite: sigue bajo vigilancia. Nasdaq ha advertido de que, si en su próxima presentación periódica no demuestra que mantiene el cumplimiento, podría enfrentarse a la exclusión de cotización (el famoso 'delisting'). En ese escenario, la empresa tendría derecho a recurrir ante un panel de audiencias del propio Nasdaq. Para el inversor particular esto importa mucho, porque salir del parqué complica enormemente comprar o vender las acciones: la liquidez se seca y el valor suele resentirse.

Detrás del trámite hay una historia de reinvención. Bit Origin se presenta como una 'empresa de crecimiento emergente' que opera en Estados Unidos y se dedica a la minería de criptomonedas, con una estrategia de expansión diversificada y apuestas por la tecnología 'blockchain'. La firma reconoce además su origen: antes se llamaba China Xiangtai Food Co. Hoy esa misma compañía opera bajo el nombre de Sangrix Inc. y ha puesto el foco en la infraestructura de inteligencia artificial.

El presidente del consejo, consejero delegado y director de operaciones, Jinghai Jiang, se ha mostrado satisfecho: "Nos complace haber recuperado el cumplimiento del estándar de patrimonio neto de Nasdaq. Seguimos centrados en construir un crecimiento a largo plazo y en cumplir con todos los requisitos de cotización". El mensaje es el esperable en un comunicado de este tipo, pero deja claro cuál es la prioridad inmediata de la compañía: mantenerse en el mercado antes de que la película del negocio siga avanzando.

El análisis de Salseo

  • El dato clave es lo pequeño del umbral: hablamos de solo 2,5 millones de dólares de fondos propios. Cumplirlo no significa que la empresa sea sólida, sino que aprueba el examen más básico del Nasdaq para no quedarse fuera. Es supervivencia bursátil, no una señal de fortaleza financiera.
  • El propio comunicado mete el matiz que muchos titulares se saltan: la compañía sigue bajo vigilancia y podría volver a arriesgar la exclusión si en la próxima presentación periódica sus números no aguantan. La señal concreta a vigilar es su siguiente informe trimestral o anual a la SEC: ahí se verá si el patrimonio neto se mantiene por encima del mínimo o si este alivio era solo un parche.
  • La noticia de fondo importa más que el trámite: esta compañía nació como empresa de minería de criptomonedas (de hecho, antes se llamaba China Xiangtai Food) y hoy se ha rebautizado como Sangrix con la vista puesta en la infraestructura de inteligencia artificial. El verdadero interrogante no es si cumple una regla de cotización, sino si ese giro hacia la IA acaba generando ingresos reales.
  • Lectura contraria al titular: que una empresa presuma de 'recuperar el cumplimiento' es en realidad una señal de que antes estuvo en apuros. Los inversores deberían leerlo como una limpieza de un problema técnico, no como una buena noticia de negocio. La tesis alcista o bajista depende de la minería y del giro a la IA, no de este anuncio.

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