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Bit Origin aplica un 'split' inverso de 1 a 60 para no quedarse fuera del Nasdaq

·NeutralImpacto bajo
Bit Origin aplica un 'split' inverso de 1 a 60 para no quedarse fuera del Nasdaq

Bit Origin (BTOG) convertirá 60 acciones en una a partir del 20 de enero de 2026 para recuperar el precio mínimo de 1 dólar que exige el Nasdaq y esquivar la expulsión del mercado.

Bit Origin Ltd, compañía que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker BTOG, ha anunciado que su consejo de administración ha aprobado un 'split' inverso (o contra-split) de 1 por cada 60 acciones de sus dos clases de títulos, las acciones ordinarias Clase A y Clase B. El movimiento entrará en vigor con la apertura del mercado del 20 de enero de 2026, momento desde el cual la Clase A seguirá cotizando en el Nasdaq Capital Market con el mismo símbolo, BTOG, pero con el precio ajustado al nuevo ratio. La compañía también cambia su número identificador (CUSIP), que pasa a ser G21621134.

¿Qué es exactamente un 'split' inverso? Es la operación contraria al desdoblamiento habitual: en lugar de multiplicar el número de títulos, la empresa los agrupa. Cada 60 acciones emitidas y en circulación se convertirán automáticamente en una sola, tanto en la Clase A como en la Clase B. El motivo lo explicó sin rodeos Jinghai Jiang, presidente y consejero delegado de Bit Origin: la medida busca "mantener el cumplimiento del requisito de precio mínimo de cotización" que impone la regla 5550(a)(2) del Nasdaq. Es decir, la empresa necesita que su acción vuelva a valer por encima del umbral que exige el mercado para no ser excluida. El propio directivo añadió una advertencia poco habitual: la compañía "no puede asegurar" que vaya a recuperar o mantener el cumplimiento de los estándares de cotización continuada del Nasdaq.

Sobre las cifras, el efecto es drástico. Las acciones Clase A en circulación pasarán de aproximadamente 88,6 millones a cerca de 1,5 millones, mientras que las Clase B se reducirán de 768.000 a 12.800. En paralelo, la sociedad ha modificado sus estatutos para reducir proporcionalmente el número de acciones autorizadas y para fijar un valor nominal de 0,00006 dólares por título tras la operación. Todas las opciones, 'warrants' y demás instrumentos que dan derecho a comprar o recibir acciones se ajustarán según sus propias condiciones. No se emitirán fracciones: quien teóricamente tuviera derecho a una acción incompleta recibirá una acción entera.

Más allá del mecanismo contable, conviene saber qué hay detrás de Bit Origin. Según se describe la propia compañía, con sede en Singapur, es una firma centrada en la innovación en activos digitales y en estrategias basadas en 'blockchain', incluido el desarrollo de una tesorería propia de criptoactivos. En comunicaciones posteriores recogidas por la misma fuente, la empresa aparece ya bajo la marca SANGRIX INC. (Nasdaq: SGRX), antiguamente conocida como Bit Origin Ltd, presentándose como un proyecto en transición hacia la infraestructura de inteligencia artificial, y ha vendido tokens como Dogecoin para reforzar su liquidez. Ese giro, más que el 'split' en sí, es lo que determinará su futuro.

Para el accionista, el detalle importante es que un 'split' inverso no cambia el valor de su participación: quien tuviera el 1% de la compañía seguirá teniendo el mismo 1%, y el valor total de mercado de la empresa no se altera por arte de magia. Lo único que sube es el precio de cada acción, que es justo lo que el Nasdaq mira para decidir si la deja seguir cotizando.

El análisis de Salseo

  • Un 'split' inverso no crea ni destruye valor: es, sobre todo, una forma de maquillar el precio por acción. Cada 60 títulos se convierten en uno, así que quien tenía el 1% de la empresa sigue teniendo el 1%; lo que cambia es el precio unitario, que es exactamente el número que vigila el Nasdaq para decidir si expulsa o no a la compañía del mercado.
  • El ratio elegido es la pista más reveladora: un 60 a 1 es una proporción muy agresiva y da la medida de cuánto se había alejado el precio del umbral de 1 dólar que exige la regla 5550(a)(2). Cuando una empresa necesita agrupar tanto sus acciones, el riesgo no es cosmético: perder la cotización en el Nasdaq le cortaría el acceso a inversores institucionales y complicaría cualquier ampliación de capital futura.
  • El contra-split compra tiempo, no una tesis de inversión. El negocio que hoy se presenta bajo la marca SANGRIX (antes Bit Origin) está pivotando hacia infraestructura de inteligencia artificial mientras vende criptoactivos para sostener la liquidez; la señal que hay que vigilar es si ese giro empieza a traducirse en ingresos recurrentes o si, pasado el efecto del ajuste, la acción vuelve a acercarse a la zona peligrosa del dólar.
  • Ojo a la frase del propio CEO: reconocer por escrito que no pueden garantizar la vuelta al cumplimiento de las normas de cotización es un aviso poco habitual y merece tomarse en serio. Es la constatación de que este anuncio no es una buena noticia de negocio, sino un parche defensivo para seguir en el tablero.

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