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Bitcoin sube un 12,7% en abril, pero la falta de compradores deja el rally en el aire

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Bitcoin sube un 12,7% en abril, pero la falta de compradores deja el rally en el aire

El bitcoin firmó su mejor mes en un año con una subida del 12,7%, aunque el impulso vino de las apuestas apalancadas en futuros y no de compras reales de la moneda, según CryptoQuant.

El bitcoin cerró abril con una subida del 12,7%, su segundo mes consecutivo en verde y su mejor mes desde abril de 2025, según los datos que recoge CNBC. El ether, la segunda criptomoneda por tamaño, acompañó con un avance del 8%, también su mejor mes desde agosto. Sobre el papel, la foto invita a celebrar: después de cinco meses seguidos de caídas, marzo ya se saldó con un tímido avance cercano al 2% y abril confirmó la remontada. Sin embargo, el proveedor de datos CryptoQuant avisa de que esa subida se sostiene sobre una base bastante más frágil de lo que parece.

El motor de verdad no fueron las compras de bitcoins, sino los futuros perpetuos, es decir, contratos que permiten apostar al precio de la moneda sin necesidad de comprarla, y que son la principal vía de operar con dinero prestado en el mercado cripto. CryptoQuant calcula una métrica de "demanda aparente" que mide cómo cambian en 30 días las compras directas de bitcoin: esa cifra se mantuvo en negativo durante todo abril, mientras la demanda de futuros subía. Según Julio Moreno, responsable de investigación de la firma, esa combinación suele ser una señal de alerta porque indica que el precio se mueve por especulación y no por fundamentos. "Esta divergencia sugiere que la subida la sostiene el apalancamiento y no la acumulación de monedas nuevas", explica, y añade que "estas configuraciones carecen históricamente de la base estructural necesaria para mantener las ganancias y, normalmente, se resuelven con una corrección en cuanto se deshace el apalancamiento".

El dato también refleja un cambio de fondo para las casas de cambio de criptomonedas, el negocio que nació precisamente alrededor de la compraventa al contado. Ese intercambio directo depende de ciclos de acumulación sostenidos, que no siempre están ahí, así que se ha convertido en una fuente de ingresos menos fiable que los derivados: los perpetuos y, cada vez más, los mercados de predicción. Y es que en lo que va de año la demanda de cripto ha sido irregular y, sobre todo, reactiva: el precio ha ido pegado al mercado general, movido por los vaivenes en las expectativas sobre los tipos de interés de Estados Unidos y por sustos geopolíticos puntuales ligados a la guerra de Irán, en lugar de por una acumulación constante de compradores. A eso se suma la falta de catalizadores: el avance regulatorio, en concreto la ley de estructura de mercado conocida como CLARITY Act, sigue atascado.

Moreno recuerda que un patrón parecido —más futuros y menos compras al contado— ya apareció al inicio del mercado bajista de 2022 y fue seguido de una caída prolongada del precio, por lo que ve riesgo a la baja si el entorno general sigue siendo bajista. Ahora bien, el contexto de entonces era muy distinto: había una subida agresiva de tipos de interés y un contagio en toda la industria cripto, y todavía no había llegado el desembarco de los inversores institucionales, ni los fondos cotizados (ETF) de bitcoin al contado, ni las empresas que acumulan bitcoins en sus balances más allá de Strategy, la antigua MicroStrategy. Los flujos actuales tampoco son despreciables: en abril entraron 1.900 millones de dólares en ETF de bitcoin, lo que elevó el patrimonio total a 100.530 millones, y las empresas con tesorería en bitcoins sumaron unas 58.000 monedas, valoradas en unos 4.400 millones a los precios de cierre del mes. Tras tocar un máximo de unos 79.500 dólares en abril, el precio pasó el resto del mes marcando mínimos cada vez más bajos; el viernes, primer día de negociación de mayo, subía más de un 2% y se quedaba a poco más del 1% de su techo de abril.

El análisis de Salseo

  • La clave no es que el bitcoin haya subido, sino con qué gasolina lo ha hecho: el dinero que llega vía futuros es dinero apalancado, que puede irse tan rápido como entró. Si el precio solo sube por ahí, tiende a corregir en cuanto las posiciones se deshacen, porque nadie ha comprado monedas de verdad.
  • El dato a seguir es la 'demanda aparente' que publica CryptoQuant cada mes: mientras siga en negativo y los futuros sigan escalando, la divergencia se agranda. La señal de que hay compradores reales llegará cuando se invierta, con compras al contado al alza y futuros a la baja.
  • Hay un cambio de modelo en las casas de cambio: el negocio rentable ya no es el intercambio al contado, sino los derivados (perpetuos y mercados de predicción), porque el contado depende de ciclos de acumulación que no siempre se dan. Quien dependa solo del contado tendrá ingresos más inestables.
  • El contrapeso al diagnóstico pesimista: en abril entraron 1.900 millones en ETF de bitcoin y las empresas de tesorería sumaron 58.000 monedas, demanda estructural y no apalancada. La foto no es la de 2022, entre otras cosas porque entonces no existían ni los ETF al contado ni estos compradores institucionales.

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Fuente: CNBC