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Bloom Energy cae por los riesgos del proyecto Júpiter de Oracle

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Bloom Energy cae por los riesgos del proyecto Júpiter de Oracle

Oracle lanza un aviso de fuerza mayor sobre el proyecto de data center de Nuevo México, donde Bloom Energy iba a instalar sus celdas de combustible. La acción se queda un 25% por debajo de su máximo anual y dibuja una señal técnica bajista.

Bloom Energy está esta semana en el punto de mira por su papel en el complicado proyecto de centro de datos que se está levantando en Nuevo México. La compañía, que cotiza en bolsa bajo el ticker BE, cayó hasta los 254 dólares el jueves y luego rebotó ligeramente hasta los 267 dólares, pero sigue alrededor de un 25% por debajo de su máximo del año. En el gráfico diario, la acción se ha quedado moviéndose de lado después del pequeño hueco que dejó el 8 de septiembre, un comportamiento que los analistas técnicos conocen como "isla de reversión" y que suele leerse como señal de que la tendencia puede girar a la baja.

El detonante ha sido un anuncio de Oracle, la desarrolladora del proyecto, que emitió un aviso de fuerza mayor relacionado con el suministro eléctrico, con el propio desarrollador y con una unidad de Blue Owl. Una cláusula de fuerza mayor es, en lenguaje llano, una vía de escape: permite a una de las partes dejar de cumplir lo pactado cuando ocurre algo que se escapa de su control. En este caso, Oracle se ha topado con la oposición de los vecinos de la zona por el uso del agua y por cómo piensa alimentar de electricidad al centro de datos. El anuncio llegó además en un momento delicado: los bancos que financiaron la operación están teniendo dificultades para colocar unos 18.000 millones de dólares en el mercado. Pese a todo, Oracle mantiene que no espera retrasos y que el proyecto sigue su curso.

El asunto importa a Bloom Energy porque Project Jupiter es una parte relevante de su negocio: Oracle planea instalar allí sus celdas de combustible, que funcionan con gas natural, precisamente lo que ha generado el rechazo de parte de los grupos ecologistas de Nuevo México. Al margen de este lío, los números más recientes de la compañía son buenos y están muy ligados al tirón de la inteligencia artificial: sus ingresos se dispararon un 165,5% en el segundo trimestre, hasta 1.060 millones de dólares, frente a los 401,2 millones del mismo periodo del año anterior. Los analistas esperan que el crecimiento continúe: de media calculan que este trimestre facture otro 105% más, también alrededor de 1.060 millones, y que cierre el año en 4.120 millones, un 103% más que los 2.020 millones del ejercicio previo. Con ese telón de fondo, las casas de análisis son mayoritariamente optimistas: UBS ve la acción en 300 dólares, Susquehanna y BTIG en 298 y JPMorgan en 314.

Aun así, hay riesgos que conviene tener presentes. El primero es que en Estados Unidos están aumentando las cancelaciones de proyectos de centros de datos, lo que puede recortar la cartera de pedidos futuros de Bloom. El segundo es la valoración: la acción cotiza a unas 98 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses, frente a una media de 19 veces en su sector, lo que significa que el mercado ya descuenta un crecimiento casi perfecto y que cualquier tropiezo se paga caro. En el plano técnico, el RSI (el indicador que mide la fuerza de las subidas y bajadas) va marcando mínimos cada vez más bajos, lo que apunta a una divergencia bajista y a la posibilidad de que el precio corrija hacia la zona de los 200 dólares antes de retomar el impulso alcista.

El análisis de Salseo

  • Un aviso de fuerza mayor es una herramienta contractual, no un cierre del proyecto, pero abre la puerta a revisar plazos o condiciones. Y lo que Bloom se juega en Project Jupiter no es solo vender unas celdas: es que su contrato de suministro con Oracle pueda renegociarse o retrasarse si el promotor necesita aliviar costes y compromisos.
  • La oposición local no es un problema de imagen, es un problema de negocio. La tecnología de Bloom funciona con gas natural, y el choque con las comunidades por el agua y la energía convierte un trámite de permisos en un riesgo directo para su cartera de proyectos en un estado concreto. Si el modelo de gas choca en más sitios, el crecimiento que hoy parece imparable se puede frenar por la vía administrativa.
  • La combinación de múltiplo y precio es incómoda: cotiza a unas 98 veces los beneficios esperados frente a 19 de media del sector, mientras la acción está un 25% por debajo de su máximo anual. Con la empresa obligada a ejecutar sin fallos, cada noticia negativa del proyecto mueve el precio más de lo que movería en una compañía con valoración normal. El contraste entre el +165% de ingresos y la caída en bolsa es la mejor prueba de que aquí ya se paga por la perfección.
  • Las señales concretas a vigilar son dos: si Oracle acaba reconociendo un retraso real del calendario de Project Jupiter, y si siguen subiendo las cancelaciones de centros de datos en Estados Unidos. Ambas afectan directamente a la cartera de pedidos, que es lo que sostiene las estimaciones de duplicar ingresos este año.

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Fuente: Invezz