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Bloom Energy sube un 5% tras entrar en el S&P 500 y el espaldarazo de UBS

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Bloom Energy sube un 5% tras entrar en el S&P 500 y el espaldarazo de UBS

La acción de Bloom Energy se dispara en el premercado después de que S&P anunciara que entrará en el índice el 21 de septiembre, el mismo día en que UBS le sube el precio objetivo a 325 dólares.

Bloom Energy (BE) ha arrancado la jornada del 8 de septiembre con una subida superior al 5% en el premercado. El detonante ha sido el anuncio de que la compañía entrará a formar parte del S&P 500 el próximo 21 de septiembre, lo que la convierte en la primera empresa del sector energético que se incorpora a este índice desde 2022. Junto a Bloom Energy, en esta reorganización también entran Everpure (P) e Illumina (ILMN).

¿Por qué importa tanto entrar en el S&P 500? Porque es el índice de referencia de la bolsa estadounidense y muchísimos fondos lo replican: compran automáticamente todas las acciones que lo componen y, cuando se añade una nueva, tienen que hacerse con ella. Eso se traduce en más volumen de negociación, más demanda de títulos y, de paso, mucha más visibilidad para la empresa ante inversores que hasta ahora no la tenían en el radar. Además, muchos fondos institucionales que se comparan contra este índice pueden incorporarla a sus carteras sin salirse de su mandato.

El negocio de Bloom Energy consiste en fabricar sistemas de pila de combustible que generan electricidad en el propio lugar donde se consume, ya sea una fábrica o un centro de datos, sin depender exclusivamente de la red eléctrica. Ese es precisamente el punto en el que insiste el analista de UBS Manav Gupta, que mantiene su recomendación de compra y eleva su precio objetivo de 300 a 325 dólares, lo que implicaría más de un 28% de recorrido respecto al último cierre. Gupta califica la entrada en el índice como un catalizador muy relevante para el valor y, más allá de eso, cree que el negocio de generación en el propio emplazamiento (lo que en el sector se llama generación "detrás del contador") tiene un gran potencial de crecimiento.

Su argumento es sencillo de entender: cuando un gran operador de centros de datos decide cómo alimentar sus instalaciones, no mira solo cuánto le cuesta producir cada kilovatio, sino el coste total de la electricidad que acaba recibiendo, incluyendo los peajes de red, los permisos y las esperas para conectarse. Si se suman esos ahorros, la tecnología de pila de combustible de óxido sólido de Bloom podría ofrecer a las grandes tecnológicas una fuente de energía propia más competitiva y fiable, algo especialmente valioso en un momento en el que la demanda eléctrica de la inteligencia artificial no deja de crecer.

No obstante, el mercado no está del todo alineado con UBS. Según los datos recopilados por TipRanks, el precio objetivo medio del consenso se sitúa en 269,76 dólares, lo que apenas supone un 6,7% de potencial desde los niveles actuales, con una recomendación global de "compra moderada" repartida entre nueve compras y ocho mantienen. Es decir, hay un grupo relevante de analistas que cree que gran parte del optimismo ya está recogido en el precio.

El análisis de Salseo

  • El empujón por entrar en el S&P 500 es real pero mecánico: los fondos indexados están obligados a comprar la acción de aquí al 21 de septiembre, lo que sostiene el precio y el volumen a corto plazo. El problema es que esa demanda se agota el mismo día de la incorporación, así que a partir de ahí la acción se queda sola frente a sus resultados.
  • Lo más interesante de la tesis de UBS no es el índice, sino el argumento del coste total de la electricidad entregada. Bloom no compite por producir el kilovatio más barato, compite contra las esperas y los sobrecostes de conectarse a la red, que hoy son el verdadero cuello de botella de los centros de datos. Ese es el terreno donde puede ganar contratos.
  • Ojo con la brecha de expectativas: UBS ve un 28% de recorrido y el consenso solo un 6,7%, con nueve compras frente a ocho mantener. Esa división tan ajustada indica que el valor ya cotiza con mucha expectativa de crecimiento puesta encima. La señal a vigilar son los próximos resultados y cualquier anuncio de pedido firme con una gran tecnológica: si llegan, la tesis se sostiene; si se retrasan, la corrección puede ser rápida.
  • Un matiz que el titular no cuenta: que el S&P 500 incorpore a Bloom como primera energética desde 2022 revela que el índice la está leyendo más como infraestructura para la inteligencia artificial que como una eléctrica tradicional. Eso le da viento de cola hoy, pero también la expone a que cualquier enfriamiento en el gasto de los centros de datos se note con más fuerza en su cotización que en la de una utility convencional.

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Fuente: TipRanks