BNP Paribas sube el objetivo de Nvidia a 345 dólares: el rally no estaría agotado

El banco francés eleva de 285 a 345 dólares su precio objetivo para Nvidia por el tirón de la inteligencia artificial, mientras la acción acumula una subida del 29,5% en el año y roza los 6 billones de capitalización.
Nvidia vuelve a estar en el centro de la conversación. BNP Paribas ha elevado su precio objetivo para la compañía desde los 285 hasta los 345 dólares por acción, un ajuste que el banco justifica por el crecimiento que está impulsando la inteligencia artificial. En el momento de escribir el análisis original, las acciones cotizaban alrededor de 241 dólares, de modo que el nuevo objetivo implicaba un recorrido potencial superior al 40% desde ese nivel. La noticia llega además después de que la compañía ampliase su condición de una de las mayores empresas del mundo por valor en bolsa.
Y es que el fabricante de chips acumula una revalorización del 29,5% en lo que va de año, un dato que se suma a una racha de cinco ejercicios en los que la acción se ha disparado un 1.066%. Con una capitalización que ronda los 6 billones de dólares (un 6 seguido de doce ceros), cada movimiento de la compañía mueve cantidades astronómicas de dinero. Precisamente por eso muchos inversores se preguntan si quedará gasolina para más subidas después de semejante escalada y si el tamaño alcanzado juega en contra del margen de mejora futuro.
En ese debate entra Morningstar, que sitúa su valor razonable de la acción en 310 dólares, por encima del precio actual, y defiende que la compañía tiene una ventaja competitiva difícil de romper. Su analista Brian Colello explica que Nvidia cuenta con un "foso económico amplio" gracias a su liderazgo en procesadores gráficos y en el hardware, el software y las herramientas de red que hacen posible el mercado de la inteligencia artificial, un negocio que crece de forma exponencial. Eso sí, avisa de algo importante: a largo plazo, los grandes gigantes tecnológicos intentarán buscar proveedores alternativos o desarrollar soluciones propias para no depender tanto de Nvidia, y AMD también trabaja en chips gráficos y aceleradores para centros de datos. Su conclusión es que esos esfuerzos, en el mejor de los casos, solo arañarán el dominio de la compañía, pero que su enorme valoración dependerá directamente del ritmo al que se construyan las infraestructuras de inteligencia artificial en los próximos años.
El artículo original enlaza esta historia con un producto concreto: el ETF Direxion Daily NVDA Bull 2X Shares (NVDU), un fondo que busca replicar el doble del movimiento diario de Nvidia. Es decir, si la acción sube un 1% en una sesión, el fondo intentaría subir un 2%, y al contrario si baja. El texto insiste en que se trata de una herramienta táctica de corto plazo y no de algo para comprar y guardar en cartera, algo fundamental: el apalancamiento se recalcula cada día y, en mercados con muchos vaivenes, el efecto de la volatilidad puede hacer que el ETF pierda dinero aunque la acción acabe el año plana o incluso en positivo. Con Nvidia, el catalizador principal seguirá siendo la inteligencia artificial, para bien y para mal.
El análisis de Salseo
- Lo que de verdad mueve a Nvidia no es el precio objetivo de un banco, sino los pedidos de las grandes tecnológicas: la propia Morningstar dice que la valoración depende del ritmo de construcción de infraestructura de IA. La señal a vigilar son los planes de inversión (capex) que anuncien los gigantes de la nube en sus próximos resultados.
- El titular se centra en el foso competitivo, pero el propio analista señala el agujero: Google, Amazon y Microsoft quieren chips propios para depender menos de Nvidia, y AMD aprieta con sus aceleradores. No es una amenaza de un trimestre, es una erosión lenta; lo medible son los márgenes brutos y si el precio medio de sus chips empieza a ceder.
- Con unos 6 billones de dólares de valor en bolsa, cada 1% de movimiento mueve unos 60.000 millones. A ese tamaño, mantener el ritmo de crecimiento que justifica la valoración es cada vez más difícil, así que la compañía queda atada a que el gasto en IA no se enfríe: cualquier señal de digestión (retrasos en centros de datos, exceso de stock) golpearía con más fuerza que antes.
- El ETF apalancado 2x que menciona el artículo es la letra pequeña del optimismo: el apalancamiento se resetea a diario, así que en un valor tan volátil puede perder dinero aunque la acción suba en el año. Es un instrumento para traders rápidos, no para un inversor de largo plazo convencido de la historia de Nvidia.