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BofA ve un mercado de chips de 3,2 billones en 2030: Micron e Intel, en su lista

·PositivoImpacto medio
BofA ve un mercado de chips de 3,2 billones en 2030: Micron e Intel, en su lista

El analista de Bank of America Vivek Arya calcula que la industria de semiconductores pasará de 1,7 a 3,2 billones de dólares en 2030, con la memoria y los centros de datos como motores. Micron e Intel serían de las grandes beneficiadas.

Bank of America se ha puesto a mirar muy a lo lejos. Su analista Vivek Arya calcula que el mercado total de la industria de semiconductores —todo lo que el sector podría llegar a facturar si atendiera toda la demanda posible— alcanzará los 3,2 billones de dólares en 2030, frente a los aproximadamente 1,7 billones que estima para este año. Es decir, prácticamente el doble en menos de un lustro. Según su tesis, los motores de ese salto serán los chips de memoria y la demanda de centros de datos, con la ayuda de la recuperación de los sectores de automoción e industrial, dos mercados que llevaban tiempo flojos.

La previsión llega en un momento delicado. Los inversores llevan semanas dudando de si un posible frenazo en el desarrollo de la inteligencia artificial debilitará la demanda de chips e infraestructura de datos: si gigantes como Anthropic u OpenAI bajan el ritmo de entrenamiento de sus modelos, gastarían menos en hardware. Arya, en cambio, asegura que no ve señales de deterioro inmediato. En su nota a clientes afirma que no hay "signos de desaceleración" en los pedidos, los acuerdos a largo plazo, los compromisos de suministro ni en los precios de los chips. De hecho, sostiene que el próximo año está prácticamente vendido y contratado para quienes fabrican capacidad de cálculo, componentes de red y memoria, y que 2028 seguirá siendo un año de oferta ajustada.

El contexto de la semana ayuda a entender el tono defensivo del informe. El lunes, el índice Philadelphia de semiconductores se dejó más de un 5% después de que varios líderes del sector tecnológico advirtieran de riesgos potencialmente existenciales ligados a la IA, lo que encendió las alarmas sobre la sostenibilidad del boom de infraestructura. Cayeron con fuerza grandes fabricantes como Nvidia, Advanced Micro Devices y Micron, y el castigo se extendió a las empresas de maquinaria para fabricar chips, como Lam Research y Applied Materials, además de movimientos notables en Bloom Energy. El martes el sector recuperó parte del terreno perdido, con el índice cerrando un 0,4% arriba. Para el corto plazo, Arya espera un comportamiento lateral, condicionado por las elecciones de medio mandato en Estados Unidos y el panorama macroeconómico general, aunque ve "más resistencia" en los fabricantes de chips de IA y analógicos y en las compañías de redes.

A medio y largo plazo, el analista pone el foco en la memoria. Asegura que la escasez de chips de memoria y la subida de sus precios son una de las palancas clave del crecimiento del sector, y ve mejores perspectivas para los fabricantes de servidores tradicionales y de servidores de IA. Cuando el impulso del sector se consolide, Arya sitúa a Micron Technology, Intel y los fabricantes de equipos Lam Research y Applied Materials como los que tirarán del carro. Reconoce que el índice de semiconductores ya sube alrededor de un 56% este año, pero defiende que las acciones del sector siguen siendo atractivas: cotizan más baratas que el S&P 500 pese a que se espera que sus beneficios crezcan mucho más. La otra pata de su previsión es la maquinaria: eleva el mercado de equipos de fabricación de obleas a 156.000 millones este año, 210.000 en 2024 fiscal siguiente y hasta 360.000 millones a finales de la década, gracias a las nuevas generaciones de tecnología de fabricación y a la ampliación de salas blancas para memoria y almacenamiento.

El análisis de Salseo

  • La clave del argumento de Arya no es que la IA vaya a crecer más, sino que el gasto ya está comprometido: pedidos cerrados, contratos plurianuales y capacidad reservada hacen que un frenazo en el desarrollo de modelos tarde en notarse en las cuentas de los fabricantes. Eso retrasa el riesgo, no lo elimina: si los pedidos a dos o tres años vista se recortan, el golpe llegará de golpe y sin aviso previo.
  • Para Micron, lo verdaderamente relevante es el cóctel de escasez de memoria más subida de precios. Cuando falta producto y se paga más por lo mismo, los márgenes se disparan y los beneficios crecen mucho más rápido que las ventas. La señal a vigilar: los precios de los contratos de memoria (sobre todo la memoria de alto rendimiento para IA) y los anuncios de nuevas plantas o ampliaciones de capacidad.
  • Que Intel aparezca en el grupo de cabeza es un espaldarazo llamativo, porque la compañía no es el mismo tipo de historia que Micron ni que los fabricantes de maquinaria. Arya la sitúa entre las que liderarán la recuperación del sector, lo que implica que el mercado vuelve a mirar su papel en la producción de chips como una opción de futuro y no solo como un problema pendiente.
  • La lectura contraria está en la propia nota: el analista espera un sector en rango a corto plazo, el índice ya sube un 56% en el año y la valoración "atractiva" se sostiene sobre beneficios que aún tienen que materializarse. Además, el mercado de equipos de fabricación (el negocio de 'vender picos y palas' a la fiebre del chip) está atado a la construcción de nuevas fábricas: si se retrasan inversiones por los tipos de interés o por la política, esa pata de la previsión es la primera que se enfría.
  • Lo que no cuenta el titular es que la tesis de las máquinas de fabricar chips es más segura que la de los propios fabricantes. Lam Research y Applied Materials cobran tanto si gana Micron como si gana cualquier competidor, siempre que alguien siga levantando plantas. Y su previsión de mercado se ha revisado al alza (de 156.000 a 210.000 millones en un año), lo que sugiere que la demanda de equipos va por delante de la de chips finales.

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Fuente: Invezz