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BofA sube el precio objetivo de SK Hynix a 268 dólares: el won y los precios de la memoria

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BofA sube el precio objetivo de SK Hynix a 268 dólares: el won y los precios de la memoria

Bank of America eleva su precio objetivo sobre SK Hynix de 250 a 268 dólares y mantiene su recomendación de comprar. El banco justifica el movimiento por el fortalecimiento del won coreano y por las fuertes subidas de precios de venta logradas en el tercer trimestre.

Bank of America ha decidido dar más gas a SK Hynix. Su analista Simon Woo ha elevado el precio objetivo de la compañía surcoreana de chips de memoria desde los 250 dólares hasta los 268 dólares por acción, lo que supone alrededor de un 7% más de recorrido teórico, y ha mantenido su recomendación de comprar ("Buy"). El banco estadounidense apunta a dos razones concretas para este ajuste al alza: un won coreano más fuerte y unas subidas de precios de venta especialmente potentes durante el tercer trimestre del año.

Conviene recordar qué es SK Hynix para entender por qué una nota así mueve el avispero. Se trata de uno de los grandes fabricantes mundiales de chips de memoria, esa clase de componentes que almacenan datos y que hoy son imprescindibles para los centros de datos que entrenan y hacen funcionar la inteligencia artificial. La compañía cotiza en bolsa y los inversores estadounidenses pueden comprar sus acciones a través de los llamados ADS, unos títulos que replican el comportamiento del valor en Corea del Sur pero que se negocian en dólares al otro lado del Atlántico. Precisamente sobre ese título en dólares va el precio objetivo de BofA.

El primer motivo que cita el banco es el tipo de cambio, y aquí está la parte que suele escaparse: el won coreano se ha fortalecido frente al dólar. Como el precio objetivo se fija en dólares, si la moneda local gana valor, el mismo negocio valorado en wones se traduce en más dólares. Es decir, parte de la subida del objetivo no viene de que la empresa venda más, sino de que su moneda vale más. El segundo motivo, en cambio, sí toca el negocio de lleno: BofA detecta fuertes aumentos en los precios a los que SK Hynix está vendiendo sus chips durante el tercer trimestre. En un negocio de fábricas gigantescas y costes muy rígidos, cuando el precio del producto sube, casi todo ese extra se convierte en beneficio.

El matiz importante es que esto es una nota de analista, no un resultado de la empresa. Nadie ha publicado todavía unas cuentas mejores ni un contrato nuevo: es la opinión de un banco grande, que suele funcionar como termómetro de hacia dónde va el consenso del mercado. Y el trasfondo es el de siempre en el negocio de la memoria: es un sector cíclico, en el que los precios suben con fuerza durante las fases de escasez y se desploman cuando la oferta se pasa de frenada. Que un banco destaque subidas de precios es una buena señal de que el ciclo está en su parte alta, pero también recuerda que ese pico llegará en algún momento. En este pulso, SK Hynix compite codo con codo con rivales como Micron.

De cara a las próximas semanas, hay tres cosas que merece la pena vigilar. La primera, las cuentas trimestrales de la propia compañía y de sus competidores, para comprobar si esos precios de venta al alza se reflejan de verdad en los márgenes. La segunda, si otros bancos de inversión mueven sus propios precios objetivo en la misma dirección o si BofA se queda sola. Y la tercera, la evolución del won frente al dólar: si la moneda coreana se da la vuelta, una parte del argumento de esta subida de objetivo se desinfla por el mismo camino por el que ha llegado.

El análisis de Salseo

  • Ojo con el doble motivo: parte de la subida del objetivo no viene del negocio, sino del tipo de cambio. Como el precio objetivo se fija en dólares sobre los ADS, un won más fuerte infla automáticamente la valoración en dólares sin que la empresa haya vendido un solo chip más. Es un viento de cola real, pero también es reversible: si el won se debilita, ese trozo del argumento desaparece solo.
  • La parte verdaderamente relevante es la subida de precios de venta. En memoria, el precio del chip es la palanca que más mueve el beneficio, porque las fábricas cuestan prácticamente lo mismo se vendan los chips a un precio o al doble. Por eso una nota que señala precios al alza en el trimestre es, en realidad, una pista sobre los márgenes que veremos en las próximas cuentas, no solo sobre el precio de la acción.
  • El riesgo que no cuenta el titular: la memoria es un sector cíclico y las subidas fuertes de precio son históricamente la señal de que estamos en la fase buena del ciclo, no una garantía de que dure. El momento de vigilar no es cuando los precios suben, sino cuándo empiezan a moderarse, porque ahí el mercado suele adelantar el giro mucho antes de que se note en los resultados.
  • Es una opinión, no un hecho: un precio objetivo de un banco grande no cambia los números de la compañía, pero sí puede arrastrar flujos de inversión, sobre todo en un valor con peso creciente en carteras temáticas de IA y memoria. La señal útil es ver si otros analistas replican el movimiento en las próximas semanas; si BofA se queda sola, el efecto se diluye rápido.

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Fuente: TheFly