Broadcom cae por el acuerdo de Marvell con Google: ¿debe preocupar al inversor?

Marvell firma un acuerdo para desarrollar chips de IA personalizados con Google y da a Alphabet una opción de compra de acciones por hasta 12.200 millones de dólares. Broadcom, el socio principal de Google en este negocio, cae un 5% y los inversores temen una pérdida de cuota.
Las acciones de Broadcom (AVGO) abrieron la sesión del miércoles con una caída cercana al 5% después de que Marvell Technology (MRVL) anunciara un acuerdo para ayudar a Google (GOOGL) a desarrollar chips de inteligencia artificial personalizados. Como parte del pacto, Alphabet, la matriz de Google, recibió una opción para adquirir hasta 12.200 millones de dólares en acciones de Marvell. Las acciones de Marvell saltaron alrededor de un 7% tras el anuncio, mientras que Broadcom, que ha sido el principal socio de Google en este terreno, sufría el castigo del mercado.
El acuerdo llega en un momento en el que la demanda de procesadores especializados se acelera. Los TPU (Tensor Processing Units) de Google se han convertido en una alternativa cada vez más relevante a las GPU de Nvidia, sobre todo para cargas de trabajo de inferencia, donde los chips pueden optimizarse para tareas concretas. Broadcom juega un papel clave en el diseño y la producción de los TPU, de ahí que la entrada de Marvell en este ecosistema genere dudas sobre el reparto del pastel. Además, el movimiento se produce cuando las grandes tecnológicas se preparan para gastar cifras récord en infraestructura de IA: se espera que el gasto conjunto supere los 700.000 millones de dólares este año, frente a los aproximadamente 400.000 millones del año pasado.
Sin embargo, el acuerdo con Marvell no implica necesariamente que Broadcom vaya a ser apartado de la cadena de suministro de chips de IA de Google. Broadcom firmó en abril un acuerdo a largo plazo con Google para desarrollar y suministrar futuras generaciones de chips personalizados y otros componentes para los racks de IA de próxima generación hasta 2031. Google tiene previsto un gasto de capital de entre 175.000 y 185.000 millones de dólares para 2026, lo que garantiza un importante flujo de demanda para sus proveedores. Broadcom también ha comunicado una cartera de pedidos de IA de 73.000 millones de dólares, que incluye XPU, switches, procesadores de señal digital y componentes ópticos, con entregas previstas en los próximos 18 meses.
Los resultados recientes de Broadcom reflejan la importancia creciente de los chips personalizados en su crecimiento. En el segundo trimestre, los ingresos aumentaron un 48% interanual hasta los 15.000 millones de dólares, y los ingresos por IA se duplicaron con creces hasta los 10.800 millones, impulsados por la demanda de aceleradores personalizados como el TPU de Google y los componentes de red necesarios para conectarlos. El consejero delegado, Hock Tan, espera que los ingresos por IA alcancen los 16.000 millones en el trimestre actual, otro salto significativo. Broadcom tiene seis clientes principales de chips personalizados, entre ellos Anthropic, Google, Meta y OpenAI.
A pesar de este crecimiento, las acciones de Broadcom acumulan una caída de aproximadamente el 25% desde su máximo histórico de cierre de 481,57 dólares del 2 de junio. El temor a que Google desarrolle cada vez más sus chips internamente y diversifique a otros proveedores ha pesado sobre el valor. Macquarie rebajó la recomendación de Broadcom a Neutral en junio, con un precio objetivo de 437 dólares, y espera que su cuota de mercado disminuya notablemente en 2027 y 2028. No todos los analistas comparten esa visión: JPMorgan mantiene una recomendación de Sobreponderar con un precio objetivo de 580 dólares, y asegura que los retrasos en el programa TPU v9 de Google no son motivo de preocupación, ya que Broadcom sigue en camino de aumentar la producción en 2028.
El análisis de Salseo
- La clave no es que Google añada a Marvell, sino que el mercado interpreta que la cuota de Broadcom en los TPU podría diluirse. Si Google reparte el diseño y la producción entre varios socios, Broadcom perdería volumen y poder de negociación, y eso es justo lo que descuenta la caída del 5%.
- El acuerdo con Marvell incluye una opción de compra de acciones por hasta 12.200 millones de dólares. Eso no es un simple contrato de suministro: es una señal de que Google quiere atar a Marvell a su ecosistema de chips a largo plazo, lo que refuerza la idea de que la estrategia de Google pasa por diversificar proveedores, no por depender de uno solo.
- Broadcom no está roto: tiene un acuerdo con Google hasta 2031, una cartera de pedidos de IA de 73.000 millones y prevé ingresos de IA de 16.000 millones en el próximo trimestre. El miedo a perder cuota puede estar más que compensado por el crecimiento del pastel total, que se espera que supere los 700.000 millones de dólares en gasto en infraestructura de IA este año.
- El debate entre Macquarie (que ve caída de cuota en 2027-2028) y JPMorgan (que no ve retrasos en el programa TPU v9) muestra que el mercado no tiene clara la foto. La señal a vigilar será la evolución del programa TPU v9 y si Broadcom mantiene su papel en las próximas generaciones; cualquier noticia sobre retrasos o cambios de diseño moverá la acción.