Broadcom cae en el premercado tras buscar 50.000 millones para los chips de OpenAI

Las acciones de Broadcom bajan cerca de un 2% tras conocerse que negocia con grandes firmas de crédito privado una financiación de unos 50.000 millones de dólares para su proyecto de chips de IA con OpenAI.
Las acciones de Broadcom (AVGO) cayeron cerca de un 2% en el premercado del jueves después de que un informe revelara que la compañía tecnológica busca levantar alrededor de 50.000 millones de dólares en financiación para un proyecto conjunto con OpenAI. El movimiento llega justo después de una racha positiva: el miércoles la acción subió un 0,19% en una jornada de caídas generalizadas en el mercado, encadenando cuatro sesiones al alza en las que había avanzado un 3,67%, un 2,08% y un 3,35%.
Según publicó The Wall Street Journal, Broadcom ha estado negociando con grandes firmas de crédito privado para conseguir el dinero con el que financiar un programa de chips de inteligencia artificial diseñados a medida para OpenAI, desarrollado de forma conjunta por ambas compañías. Entre las firmas de crédito con las que ha contactado Broadcom, el diario señala a Apollo y Blackstone. Las conversaciones están en una fase temprana, el tamaño final de la financiación podría cambiar y el acuerdo se espera cerrar antes de que termine este año. El paquete sería similar a la línea de deuda de 60.000 millones de dólares que Broadcom ya habría articulado para Anthropic, además de otros 35.000 millones que buscó para ampliar la capacidad de cómputo de esa misma empresa.
El proyecto con OpenAI es de gran escala: ambas compañías se han propuesto desplegar 10 gigavatios de aceleradores de IA personalizados, junto con los sistemas asociados. Broadcom también vende los conmutadores Ethernet que conectan esos chips y comercializa el software de infraestructura de VMware. Las empresas han dicho que prevén empezar a desplegar estos sistemas en la segunda mitad de 2026 y continuar hasta finales de 2029. El tamaño del programa deja claro cuánto capital hace falta para levantar infraestructura de computación para IA, y esta financiación daría músculo adicional para llevarlo adelante.
El detalle llamativo es que Broadcom no termina de dar alegrías a sus accionistas pese a los buenos números. Ha superado las previsiones de beneficio por acción en sus ocho últimos trimestres publicados y, aun así, la acción se ha movido de media un -1,25% el día siguiente a presentar resultados. Tras el rebote de cuatro jornadas, el valor sigue alrededor de un 25% por debajo del máximo de 495 dólares que alcanzó en junio. Sus ingresos crecieron un 49% en los doce meses hasta el tercer trimestre de su año fiscal, y los analistas esperan un crecimiento del 66% para el conjunto del ejercicio. La compañía ha asegurado además que el interés de sus clientes sigue siendo fuerte para las dos próximas generaciones de su programa XPU, después del arranque de la versión v8i en 2027.
El análisis de Salseo
- Lo importante no es que Broadcom vaya a pagar de su bolsillo: busca el dinero fuera de su balance, con firmas de crédito privado. Eso aleja por ahora el miedo a que tenga que frenar su crecimiento por falta de caja, pero a la vez ata su negocio de chips a que OpenAI sea capaz de sostener compromisos gigantescos durante años.
- La caída del 2% no responde a un problema del negocio, sino a lo que revela el titular: construir IA a esta escala exige mucha deuda. El mercado empieza a mirar con lupa la circularidad del boom, donde el proveedor de chips ayuda a financiar al cliente que le compra los chips.
- La señal concreta a vigilar es doble: si el paquete se cierra antes de fin de año y con qué tamaño final (el informe habla de fase temprana), y el arranque real del despliegue de esos 10 gigavatios en la segunda mitad de 2026. Ahí se verá si los pedidos se convierten en ingresos contantes y sonantes.
- Hay una paradoja incómoda para el accionista: Broadcom lleva ocho trimestres batiendo expectativas de beneficio y la acción apenas reacciona, de media incluso cae al día siguiente, y sigue un 25% por debajo del máximo de junio. Con una previsión de crecimiento de ingresos del 66%, el listón está tan alto que cumplir ya no basta.
- Si las condiciones de crédito se endurecieran, este tipo de financiaciones se encarecería y la expansión de infraestructura de IA se ralentizaría. Es la tensión de fondo que el mercado está empezando a poner en precio, y no afecta solo a Broadcom: toca a toda la cadena de suministro de la IA.