Mercado

Broadcom contra Micron: cuál es la mejor apuesta de la IA, según esta inversora

·NeutralImpacto bajo
Broadcom contra Micron: cuál es la mejor apuesta de la IA, según esta inversora

Un análisis compara a Broadcom y Micron, los dos grandes beneficiados del dinero que se vierte en infraestructura de IA, y concluye que Broadcom ofrece una base más duradera pese a que Micron crece más rápido y cotiza más barata.

Los últimos titulares que hablaban de un posible frenazo en el desarrollo de la inteligencia artificial asustaron a los inversores al arranque de la semana. Sin embargo, hay dos compañías que siguen engordando con el enorme gasto en infraestructura de IA: Broadcom y Micron. Las dos cotizan en bolsa y las dos están en el corazón de este negocio, pero su papel en el ecosistema es muy distinto, y eso hace que compararlas sea menos sencillo de lo que parece.

Broadcom mezcla semiconductores con software de infraestructura y se ha convertido en un peso pesado de las redes y de los chips de IA diseñados a medida para cada cliente. Ha cerrado compromisos relevantes con compañías como Samsung y Apple, y tiene a Alphabet (Google) como cliente destacado, aunque eso trae un problema clásico: la dependencia de unos pocos. Sus distribuidores concentran casi el 48% de los ingresos y sus cinco mayores clientes finales aportan alrededor del 40%. En lo financiero, el informe anual del ejercicio fiscal 2025 recoge unos ingresos cercanos a los 63.900 millones de dólares, un 24% más que el año anterior, con un beneficio neto de unos 23.100 millones y un margen neto en torno al 36%. Más recientemente, la compañía presentó unos ingresos trimestrales de 29.600 millones, un 86% más interanual, con la parte de semiconductores para IA disparándose un 221% hasta los 16.700 millones.

Micron, en cambio, está mucho más centrada en memoria y almacenamiento —las conocidas memorias DRAM y NAND—, piezas imprescindibles para que los centros de datos de IA rindan a buen nivel. Alrededor de la mitad de sus ingresos vienen de clientes de centros de datos, y ese foco le ha sentado de maravilla. En el ejercicio fiscal 2025 facturó unos 37.400 millones de dólares, casi un 49% más, con un beneficio neto de unos 8.500 millones. En su último trimestre publicado registró ingresos récord de 41.460 millones frente a los 9.300 millones de un año antes, con un beneficio neto contable que saltó hasta los 28.240 millones, y de cara al trimestre siguiente ha orientado las ventas hacia los 50.000 millones. Su balance es de los más sólidos del sector: una deuda muy baja respecto a sus recursos propios (en torno a 0,06 veces) y una liquidez holgada. Su punto débil también es la concentración: más de la mitad de su facturación depende de sus diez mayores clientes, grandes nubes y centros de datos.

Los riesgos no son pequeños en ninguno de los dos casos. Broadcom depende del gasto de los hiperescaladores, fabrica sus obleas con TSMC y arrastra asuntos legales y regulatorios, además de moverse en una industria de semiconductores muy cíclica. Micron lidia con las restricciones geopolíticas en China, disputas judiciales, la dificultad técnica de fabricar memoria HBM de última generación y un gasto enorme en fábricas, sin olvidar que el precio de la memoria sube y baja con brusquedad. En cuanto a valoración, Micron parece bastante más barata si se miran múltiplos como el precio sobre beneficio estimado o el precio sobre ventas, mientras que Broadcom cotiza con prima, algo que el mercado justifica por su negocio más amplio y su mayor rentabilidad.

Aun así, la inversora Sara Appino se queda con Broadcom. Su argumento: el negocio de aceleradores de IA a medida crece a toda velocidad y los compromisos de suministro le dan una visibilidad de ingresos poco habitual. Recuerda su larga relación con Google para desarrollar sus chips TPU y su trabajo con otros grandes nombres de la IA como OpenAI, Meta y Anthropic. Micron, admite, también presenta resultados excepcionales y acuerdos a largo plazo con clientes que buscan estabilidad de precios y volumen, pero considera que la memoria es un negocio intrínsecamente más cíclico que las relaciones de chips a medida de Broadcom. «Para un inversor de largo plazo, la hoja de ruta de ingresos de IA ya comprometidos y unos márgenes operativos que no dejan de crecer convierten a Broadcom en la base más duradera», resume. Conviene recordar que se trata de la opinión de una inversora y no de una recomendación: el consenso de analistas es favorable a las dos compañías.

El análisis de Salseo

  • La clave no es cuál crece más, sino qué trozo del pastel de la IA se lleva cada una. Broadcom vende chips diseñados a medida y equipos de red con contratos que se firman por adelantado y garantizan ingresos durante años; Micron vende memoria, un producto mucho más parecido a una materia prima cuyo precio sube y baja según la oferta y la demanda. Eso explica por qué el mercado paga una prima por Broadcom aunque Micron esté creciendo a un ritmo mayor.
  • Las dos arrastran el mismo talón de Aquiles: depender de muy pocos clientes. En Broadcom, sus cinco mayores clientes finales suponen alrededor del 40% de los ingresos; en Micron, más de la mitad de la facturación viene de sus diez mayores clientes, casi todos grandes nubes. Un recorte de presupuesto de uno solo de esos gigantes movería la aguja de forma inmediata, y es un riesgo que los titulares de crecimiento récord suelen tapar.
  • El gran matiz en Micron es la memoria HBM, hoy el gran cuello de botella de la IA: es técnicamente difícil de fabricar y exige inversiones gigantescas en nuevas plantas. Si la oferta se desborda o la demanda se enfría, sus precios pueden darse la vuelta y llevarse por delante el beneficio tan rápido como llegó. La señal a vigilar es su gasto en fábricas y la evolución de los precios de la memoria.
  • La propia noticia nace de titulares que hablan de un frenazo en la IA. Si el gasto de los hiperescaladores se modera, las dos compañías se resentirían, pero Micron lo notaría antes por su mayor sensibilidad al ciclo. La mejor pista de si el ciclo aguanta no son los titulares, sino los contratos a largo plazo y los compromisos de suministro que ambas están firmando.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks