Broadcom busca 60.000 millones para prestar a sus clientes de chips de IA

El fabricante de chips negocia hasta 60.000 millones en financiación para prestársela a Anthropic y otras firmas de IA, mientras Amazon estudia sacar unos 8.000 millones en chips de Nvidia de su balance. La 'financiación circular' del sector vuelve al centro del debate.
Los futuros de Wall Street apuntan a una apertura en verde. Los contratos ligados al Dow Jones y al S&P 500 subían un 0,5% y los del tecnológico Nasdaq, un 0,6%, con los inversores esperando el dato de empleo de septiembre. El petróleo West Texas Intermediate caía cerca de un 4%, hasta unos 89 dólares el barril, incluso después de que el presidente Trump dijera que es "posible" que Estados Unidos intensifique sus ataques contra Irán tras las elecciones de mitad de mandato del próximo mes. La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años bajaba ligeramente hasta el 5,22%, después de haber marcado ayer un máximo de 24 años en el 5,35%. El oro se movía casi plano en 4.215 dólares la onza y el bitcoin cotizaba en 86.500 dólares, por encima del mínimo de ayer, alrededor de 83.000.
El plato fuerte macro de la mañana es el informe de empleo de septiembre, que se publica a las 8:30 hora del este. Los economistas esperan que la economía estadounidense siga en modo "poco contrata, poco despide": calculan que se crearon 84.000 puestos de trabajo el mes pasado, frente a los 182.000 de agosto, con la tasa de paro estable en el 4,1%, un nivel bajo para lo que es habitual históricamente. Un dato en línea o mejor de lo previsto confirmaría que el mercado laboral sigue sólido, algo bueno para la economía, pero que podría reforzar la idea de que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos. El banco central ya dio el mes pasado su primera subida en tres años para intentar frenar una inflación que sigue muy por encima de su objetivo.
En el plano empresarial, Nike se lleva el golpe de la jornada. La compañía de ropa deportiva presentó anoche unos resultados mixtos: ganó 48 centavos por acción en su primer trimestre fiscal, cuatro centavos más de lo esperado, pero facturó 11.210 millones de dólares, por debajo de las previsiones. Lo peor fue su previsión: espera una caída de las ventas de un dígito alto este año fiscal, más pronunciada de lo que anticipaban los analistas y peor que el casi estancamiento del ejercicio anterior. Sus acciones se dejaban más de un 8% en el premercado, camino de su nivel más bajo desde 2013.
Otra de las noticias del día tiene a Nvidia como protagonista indirecta. Según informa The Financial Times citando fuentes cercanas, Amazon estudia sacar de su balance miles de chips de Nvidia valorados en unos 8.000 millones de dólares, metiéndolos en un vehículo de propósito especial (una sociedad creada solo para esta operación). Amazon se los alquilaría después a ese vehículo, que se financiaría vendiendo deuda a nuevos inversores, de modo que el riesgo para el gigante del comercio electrónico quedaría limitado y su balance, más ligero. Es el último ejemplo de cómo las grandes tecnológicas buscan fórmulas creativas para pagar el despliegue de centros de datos sin deteriorar su calidad crediticia. Las acciones de Amazon subían menos de un 1% antes de la campana.
Y la guinda la pone Broadcom. Según Bloomberg, el fabricante de chips negocia con distintos inversores una financiación de hasta 60.000 millones de dólares que después prestará a Anthropic y a otras empresas de inteligencia artificial. Estas startups se han comprometido a comprar cientos de miles de millones en chips para entrenar sus modelos, y algunos fabricantes, como Nvidia y ahora Broadcom, están dispuestos a ayudarles a pagarlos. El interés que despierte la operación puede aliviar los temores de parte de Wall Street sobre el ritmo de gasto del sector, pero también es un nuevo capítulo de la llamada financiación circular, esa en la que los vendedores de chips financian a sus propios compradores y que ya ha recibido críticas. Las acciones de Broadcom subían un 1% en el premercado.
El análisis de Salseo
- Broadcom no solo vende chips: ahora también pone el dinero. Prestar hasta 60.000 millones a sus propios clientes (Anthropic entre ellos) le sirve para asegurarse pedidos que quizá no se pagarían de otra forma, pero transforma una venta en una operación de crédito: si el cliente no despega, el problema ya no es perder un pedido, es recuperar un préstamo.
- Amazon hace lo mismo pero desde el otro lado: saca unos 8.000 millones en chips de Nvidia de su balance mediante un vehículo inversor y luego se los alquila. El mensaje de fondo es que el gasto en centros de datos pesa demasiado como para tenerlo todo en las cuentas propias. La señal a vigilar: cuánta deuda 'invisible' empieza a salir de los balances de las grandes tecnológicas y si eso acaba afectando a sus ratings.
- El riesgo real es la financiación circular: Broadcom financia a quien le compra chips y Nvidia ya ha explorado fórmulas parecidas. Si una parte relevante de los ingresos del sector depende de clientes cuyo dinero viene de los propios fabricantes, la calidad de esas ventas se resiente. Más que el titular de los 60.000 millones, importan las condiciones: a qué tipo se presta, con qué colateral y quién asume el riesgo.
- La lectura contraria: que la ronda se cubra con inversores dispuestos indicaría que el apetito por la IA sigue vivo, y el mercado lo recibió con subidas suaves (Broadcom +1%, Amazon +1% en premercado). El problema es el contexto: con el bono a 10 años en el 5,22% y la Fed subiendo tipos por primera vez en tres años, financiar chips con deuda es cada vez más caro justo cuando el sector más lo necesita.