Broadcom y Marvell: Goldman compra una y pide cautela con la otra

Goldman Sachs ve a Broadcom como una compra antes de sus resultados, con un potencial del 43%, pero frena con Marvell tras la caída del 10% por unas expectativas ya muy altas. La batalla de los chips de IA a medida se decide en los detalles.
Broadcom y Marvell son dos de los grandes nombres en la partida por los chips de inteligencia artificial. Ambas diseñan y fabrican ASIC, procesadores hechos a medida para que gigantes como Google, Meta o Amazon monten su propia infraestructura de IA sin depender únicamente de los procesadores estándar de catálogo. Las dos compañías también suministran conectividad óptica y tecnología de redes de alta velocidad, ese 'pegamento' que une memoria, procesadores y servidores dentro de los enormes centros de datos.
El tamaño manda. Broadcom es, con diferencia, la mayor de las dos: genera muchos más ingresos anuales y presume de una capitalización bursátil de 1,75 billones de dólares, frente a los 190.000 millones de Marvell. Goldman Sachs, a través de su analista James Schneider, uno de los más reputados de Wall Street, ve con mejores ojos a Broadcom: mantiene la recomendación de compra y un precio objetivo de 525 dólares, lo que implica un recorrido potencial del 43% en un año. Con Marvell, en cambio, pide cautela: se declara neutral y sube su precio objetivo de 195 a 220 dólares, un avance de apenas el 4%.
La cita clave para Broadcom son sus resultados del tercer trimestre fiscal, que publicará el miércoles 2 de septiembre. Schneider cree que las expectativas están 'algo moderadas' y espera revisiones al alza en las estimaciones de los ejercicios 2026 y 2027, porque el gasto en capital (CapEx) de los grandes clientes está siendo más fuerte de lo previsto. Ojo a los puntos que pueden mover la acción: más detalle sobre los ingresos de IA en 2027, si la compañía supera su meta de 10 GW desplegados en centros de datos y cualquier novedad sobre su posición con los clientes clave ante la posible competencia de MediaTek y AMD. El acuerdo que Marvell cerró con Google ha puesto el foco en quién se queda con cada gran cliente.
Marvell llega a esta semana después de sufrir un correctivo del 10% el viernes, justo tras presentar unos resultados que, sobre el papel, no fueron malos: superó previsiones y elevó su guía. El problema es que las expectativas ya estaban por las nubes. La compañía espera que sus ingresos por centros de datos crezcan más del 60% en 2027 y que los de computación personalizada suban más del 100% interanual, y mantiene la idea de una oportunidad de 10.000 millones de dólares en chips a medida para 2028. Aun así, Schneider se queda al margen: ve una valoración más exigente y menos visibilidad que la de sus rivales sobre la ampliación de la base de clientes. El próximo hito será el Investor Day de octubre, un 'punto de control importante' para el analista.
En el resto de la calle, sin embargo, ambas acciones gustan mucho: las dos cuentan con un consenso de compra fuerte (Strong Buy). A los niveles actuales, con Broadcom en 512,36 dólares, el mercado espera una revalorización del 39% en los próximos meses; para Marvell, el precio objetivo medio está en 300,08 dólares, un recorrido del 42%. Es decir, la mayoría ve potencial en las dos, aunque Goldman recuerda que en plena euforia por la IA no basta con cumplir: hay que sorprender.
El análisis de Salseo
- El 'beat and raise' de Marvell no fue suficiente: cuando las expectativas se disparan por las nubes, el mercado no premia cumplir, premia sorprender. El correctivo del 10% no contradice sus buenos números, solo dice que esos números ya estaban descontados.
- El número a vigilar en Broadcom son los 10 GW de despliegue en centros de datos para 2027. Si los supera en la presentación del miércoles, confirma que el gasto en IA de los hiperescaladores sigue imparable y justifica revisiones al alza; si se queda corto, la competencia de MediaTek y AMD será la excusa perfecta para las caídas.
- La batalla real está en los chips a medida (ASIC), donde los grandes clientes quieren diversificar proveedores. El acuerdo de Marvell con Google es un aviso para Broadcom: cada contrato importante que cambia de manos recorta la ventaja del líder.
- El Investor Day de Marvell en octubre es la próxima cita que puede cambiarlo todo. La neutralidad de Goldman no es eterna: si la compañía demuestra cómo va a ampliar su base de clientes de silicio personalizado y acelera sus ingresos en 2027, el precio objetivo de 220 dólares se quedará corto.