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Broadcom o Marvell: Morgan Stanley solo ve una compra clara en IA

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Broadcom o Marvell: Morgan Stanley solo ve una compra clara en IA

Las dos fabricantes de chips cabalgan la ola de la inteligencia artificial, pero su cotización va por caminos opuestos. El analista Joseph Moore, del top 1% de Wall Street, solo ve recorrido claro en Broadcom: precio objetivo de 505 dólares y un 36% de potencial, mientras Marvell se queda en neutral por su elevada valoración.

Broadcom y Marvell están montadas en la misma ola de la inteligencia artificial, pero sus acciones van por caminos muy distintos. En lo que va de año Broadcom sube alrededor de un 7%, mientras que Marvell se dispara un 230%. Las dos han dado argumentos recientes a Wall Street para pensar que seguirán creciendo: Broadcom espera superar los 100.000 millones de dólares de facturación anual en 2027 gracias a la fuerte demanda de sus procesadores de IA a medida y de su equipamiento de red; Marvell, por su parte, ha elevado su previsión de ventas para el ejercicio fiscal 2028 hasta los 20.000 millones de dólares y ha dibujado un camino hacia los 70.000-90.000 millones anuales en 2031, apoyándose en la conectividad óptica y en el silicio especializado.

El analista Joseph Moore, de Morgan Stanley, que figura entre el 1% de analistas mejor valorados de Wall Street, cree que solo una de las dos es una oportunidad de compra atractiva hoy. Los últimos resultados de Broadcom refuerzan su confianza: se espera que sus ingresos por IA del segundo semestre de 2026 más que se tripliquen respecto al año anterior, y que sigan expandiéndose con fuerza en los dos ejercicios siguientes. La compañía ya atiende a seis clientes de procesadores de IA personalizados —cuatro de ellos especialmente grandes— y prepara dos arquitecturas adicionales. Su negocio de redes, es decir, los equipos que conectan los centros de datos, también funciona bien y aporta una fuente de ingresos distinta a la de los chips de cómputo especializado.

Con todo, Moore reconoce que parte del mercado se ha pasado de optimista: hay quien proyecta más de 150.000 millones de dólares en ventas anuales de IA para el próximo año, mientras la propia guía de la compañía apunta a 115.000 millones para el ejercicio fiscal 2027. Esa diferencia genera cierta incertidumbre sobre las expectativas a corto plazo. Aun así, el analista se queda con la acción: «La valoración sigue siendo atractiva y el crecimiento sigue siendo muy robusto; nos gusta el valor», resume. Mantiene su recomendación de sobreponderar (es decir, comprar) con un precio objetivo de 505 dólares, lo que implicaría cerca de un 36% de recorrido desde los niveles actuales, y sostiene que la empresa podría llegar a capturar más del 80% de los mercados que es capaz de atender.

En el caso de Marvell, el Investor Day de la compañía también dio motivos para esperar una expansión notable en los próximos años: interconexiones ópticas, switches de red y procesadores a medida son las patas de su plan, con el gasto en centros de datos como gran motor. Moore subió su estimación de ingresos para el ejercicio fiscal 2030 hasta los 50.000 millones de dólares, reflejando mejores expectativas para la tecnología óptica y las soluciones de cómputo especializado. Pero ahí está el problema: «Somos conscientes de los riesgos que conllevan unas expectativas de crecimiento del 55-70%: aunque el punto de llegada sea el correcto, exige un listón muy alto en cada trimestre del camino», advierte. Por eso elevó su precio objetivo de 268 a 300 dólares, pero mantuvo la recomendación de 'equal-weight' (neutral) por la valoración tan exigente que tiene frente a sus competidores.

La foto final es sencilla de leer: dos buenos negocios, pero a precios que no valen lo mismo. Broadcom no ha corrido tanto en bolsa y eso le deja margen para sorprender; Marvell ya lleva un 230% de subida y eso obliga a la compañía a ejecutar de forma casi perfecta trimestre tras trimestre para justificar lo que el mercado ya paga por ella. Conviene recordar, además, que todo esto es la opinión de un analista y no un hecho: son estimaciones, precios objetivo y escenarios, no certezas.

El análisis de Salseo

  • El negocio de las dos es bueno; lo que cambia es lo que el mercado ya paga por él. Marvell lleva un 230% de subida en el año, así que su plan a 2031 está en gran parte descontado en el precio, mientras Broadcom, con mucha menos subida, ofrece más margen de error si algo sale regular.
  • El riesgo real de Marvell no es que su plan sea falso, sino el ritmo: crecer entre un 55% y un 70% obliga a batir expectativas cada trimestre. Cualquier tropiezo puntual —un pedido que se retrasa, un cliente que reparte encargos entre proveedores— se castiga más porque el precio ya asume la perfección.
  • En Broadcom la clave está en el 'mix': no solo vende chips de IA, también los procesadores personalizados de seis clientes (cuatro muy grandes) con dos arquitecturas nuevas en camino y todo el equipamiento de red de los centros de datos. Es un negocio más difícil de sustituir y con ingresos más pegajosos que el de un chip suelto.
  • La señal concreta que vigilar: el mercado espera más de 150.000 millones en ventas de IA para el próximo año, pero la propia empresa habla de 115.000 millones para su ejercicio fiscal 2027. Ese hueco entre expectativa y guía se resolverá en la próxima presentación de resultados: si la compañía mantiene o sube su cifra, la tesis aguanta; si se queda corta, el optimismo pasa factura.

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Fuente: TipRanks