Financiación

Broadcom prestará hasta 42.000 millones a Anthropic para financiar sus chips de IA

·PositivoImpacto medio

Broadcom acepta prestar hasta 42.000 millones de dólares a Anthropic para que alquile potencia de cálculo y compre hardware de servidores. El acuerdo refuerza su alianza con Alphabet en chips TPU y la convierte en su mayor cliente de chips personalizados en 2027.

Broadcom (AVGO) subió un 0,6% en el premercado del jueves 1 de octubre después de que Reuters publicara en exclusiva que la compañía ha aceptado prestar hasta 42.000 millones de dólares a Anthropic. Según los papeles de la salida a bolsa de la empresa de inteligencia artificial, ese dinero servirá para alquilar potencia de cálculo y comprar hardware de servidores. La cifra no es pequeña: el préstamo podría cubrir alrededor de un tercio del plan quinquenal de Anthropic, valorado en 125.200 millones de dólares, para alquilar chips TPU (unidades de procesamiento tensorial).

El acuerdo va bastante más allá de vender acceso a la nube. Broadcom y Anthropic han cerrado una operación que combina dos cosas a la vez: suministrar chips y prestar dinero. Como parte del pacto, Broadcom puede elegir a un socio prestamista y convertir esa deuda en acciones de Anthropic. La empresa de IA señala en su documentación que no espera vender notas de deuda antes de que se complete su salida a bolsa prevista.

El analista Jay Goldberg, de Seaport Research, apunta que Broadcom está usando su abultada caja para impulsar las ventas de sus chips, siguiendo el camino que ya marcó su rival Nvidia (NVDA). Y es que Anthropic tiene previsto convertirse en 2027 en el mayor comprador de chips personalizados de Broadcom, en un momento en el que la compañía proyecta ventas de chips de IA de 115.000 millones de dólares en su año fiscal 2027 y de 230.000 millones en 2028. Traducido: se trata de asegurarse hoy al cliente que sostendrá las cuentas de mañana.

No todo son luces. En los documentos de su salida a bolsa, Anthropic advierte a los futuros accionistas de que Broadcom juega un doble papel —proveedor de chips y prestamista— que genera posibles conflictos de interés, porque sus decisiones sobre los precios del hardware y el acceso a los equipos podrían condicionar la capacidad de la empresa de IA para asegurarse suficiente potencia de cálculo. Además, la compañía depositó efectivo en abril de 2026 en una cuenta bancaria bloqueada en beneficio de Broadcom. El folleto avisa de que cualquier impago podría hacer que las facturas de arrendamiento vencieran de inmediato, y de que Anthropic no podría usar el dinero del préstamo de 42.000 millones para pagarlas.

El préstamo refuerza el acuerdo que Anthropic, Broadcom y la matriz de Google, Alphabet (GOOGL), alcanzaron en abril de 2026, y que da a la empresa de IA acceso a grandes redes de chips TPU de Google a partir de 2027. Broadcom participa en el diseño de esos chips personalizados junto a Google, lo que le sitúa como socio tecnológico clave junto a los grandes vendedores de nube. Los analistas de Wall Street subrayan que este gasto cruzado muestra hasta qué punto las grandes tecnológicas se financian unas a otras: el socio director de Rothschild & Co, Robert Leitao, señala que la financiación actual de la IA depende en gran medida de un grupo reducido de empresas capaces de generar ventas suficientes para respaldar préstamos de este tamaño.

El análisis de Salseo

  • Broadcom deja de ser solo proveedor y pasa a ser banquero de su propio cliente: financia con su caja la compra de sus propios chips. Y al poder convertir la deuda en acciones de Anthropic, se reserva una opción sobre la revalorización del laboratorio si su salida a bolsa sale bien. Es una forma de atar al cliente sin tener que bajar precios.
  • El riesgo de concentración es la cara B. Anthropic aspira a ser el mayor comprador de chips personalizados de Broadcom en 2027, justo cuando la empresa proyecta 115.000 y 230.000 millones en ventas de chips de IA. Si el gasto de los laboratorios se enfría, el préstamo se convierte en un problema doble: menos ventas y un deudor que además es cliente.
  • El propio beneficiario admite el conflicto de interés por escrito: Broadcom fija los precios del hardware y decide el acceso a los equipos mientras actúa como acreedor. La clave a vigilar es el detalle del canje de deuda en acciones: cuántos títulos y a qué valoración se convierte, porque ahí se decide cuánto trozo de Anthropic se queda realmente Broadcom.
  • El acuerdo consolida el triángulo Anthropic-Broadcom-Alphabet y empuja los TPU de Google como alternativa real a las GPU de Nvidia en el mercado de la IA. Señal concreta a seguir: si otros laboratorios copian este modelo de financiación cruzada y si Nvidia responde con fórmulas parecidas para no perder clientes.

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Fuente: TipRanks