Broadcom rebate los temores de frenazo en la IA: «no, ni de lejos»

El consejero delegado de Broadcom, Hock Tan, sale al paso de las voces que piden bajar el ritmo en inteligencia artificial y reafirma sus previsiones de ingresos para 2027 y 2028, lo que devuelve algo de calma al sector tras una jornada de fuertes caídas.
Broadcom cerró la sesión del lunes con una caída del 4,77%, hasta 344,72 dólares por acción, en una jornada de ventas generalizadas dentro del sector de la inteligencia artificial. Sin embargo, en las horas posteriores al cierre del mercado el valor recuperó alrededor de un 0,4%, impulsado por las declaraciones de su consejero delegado, Hock Tan, que salió a rebatir de forma directa los temores sobre un frenazo en el desarrollo de la IA.
El detonante de esas dudas fue el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, que había pedido públicamente un ritmo más pausado a la hora de desarrollar los modelos de inteligencia artificial más avanzados. Ese tipo de mensajes inquieta a un mercado que lleva meses apostando porque el gasto en centros de datos y en potencia de cálculo para IA crezca sin descanso, y cualquier sugerencia de que las cosas puedan ir más despacio se traduce en ventas rápidas de las compañías más expuestas.
Tan fue tajante al respecto. Preguntado por si los recientes debates sobre ralentizar el desarrollo de la IA le habían hecho replantearse las previsiones de Broadcom para los ejercicios fiscales 2027 y 2028, su respuesta fue un «no, ni de lejos». El directivo aseguró que no ha modificado sus expectativas para el negocio de semiconductores de IA y subrayó que la demanda de infraestructura de cálculo sigue siendo fuerte. La compañía espera alcanzar los 115.000 millones de dólares de ingresos por semiconductores de IA en su ejercicio fiscal 2027, y duplicar esa cifra hasta los 230.000 millones en 2028. Son objetivos fijados este mismo mes, después de presentar los resultados del tercer trimestre fiscal.
Un punto interesante del mensaje de Tan es la distinción entre las dos fases de la IA. La primera es el entrenamiento de los modelos, esa etapa intensiva en la que se enseñan las máquinas con enormes volúmenes de datos. La segunda es la «inferencia», que es cuando esos modelos ya entrenados se ponen a funcionar de verdad en productos y servicios del día a día: asistentes, buscadores, herramientas de empresa. Ahí Tan se muestra especialmente optimista: «del entrenamiento no sé qué decir, pero cuando quieres llevar la inferencia a productos reales, veo que va a seguir siendo muy, muy fuerte». Es una forma de decir que, aunque el ritmo de creación de nuevos modelos se moderase, la necesidad de máquinas que los hagan funcionar seguiría ahí.
Del lado de los analistas, el optimismo también se mantiene. En TipRanks, Broadcom cuenta con un consenso de compra fuerte, con 27 recomendaciones de compra frente a solo tres de mantener. La acción acumula una subida del 6% en los últimos seis meses. La clave ahora está en comprobar si esa confianza se sostiene en las próximas cifras de pedidos de los grandes clientes de computación en la nube y en si el debate sobre frenar la IA se queda en una opinión o se convierte en algo con consecuencias reales.
El análisis de Salseo
- Las previsiones que Tan defiende (115.000 millones en 2027 y 230.000 millones en 2028) son objetivos a varios años vista, no resultados de hoy. Por eso la acción se mueve con titulares sobre el futuro del sector y no con lo que la empresa factura este trimestre: el mercado está poniendo precio a la sostenibilidad del gasto en IA, no a la caja actual de Broadcom.
- Fíjate en el detalle del movimiento: cayó un 4,77% en la sesión y recuperó solo un 0,4% después. Es decir, el desplome lo provocó un titular sobre el sector y el consuelo llegó de unas declaraciones, no de un dato nuevo de negocio. Quien se guíe por el vaivén diario de estas acciones se va a marear sin ganar nada.
- La distinción entre entrenamiento e inferencia es la parte con más recorrido. Si el negocio se desplaza hacia hacer funcionar los modelos ya entrenados en productos reales, los ingresos serían más recurrentes y menos dependientes de megaproyectos puntuales de entrenamiento. Señal a vigilar: cómo evolucionan los pedidos de los grandes clientes de nube en los próximos trimestres.
- La lectura contraria: Broadcom depende de un puñado de grandes compradores de chips de IA y de que ellos no recorten su inversión. Si la petición de moderar el ritmo que hizo Amodei cala entre reguladores o entre los propios clientes, el escenario de duplicar ingresos en 2028 se vuelve mucho menos automático. Que el CEO lo niegue no elimina ese riesgo, solo lo aplaza.