Broadcom encara sus resultados con el susto de Marvell-Google encima

Broadcom publica sus resultados del tercer trimestre fiscal el 2 de septiembre con el mercado pendiente de la competencia en chips de IA tras el acuerdo de 120.000 millones entre Marvell y Google. Wall Street, sin embargo, ve un 41% de recorrido alcista.
Broadcom, el gigante de semiconductores y software de infraestructura, publicará sus resultados del tercer trimestre fiscal el próximo 2 de septiembre. Y lo hará con una mochila cargada: la acción ha caído un 13% en los últimos tres meses por la debilidad general del mercado y el miedo a una competencia creciente en el negocio de los chips personalizados para inteligencia artificial (IA). El miércoles, de hecho, el título se dejó un 4,6% en un solo día después de que Marvell Technology anunciara un acuerdo de 120.000 millones de dólares con Google para desarrollar chips personalizados, un movimiento que muchos leen como una amenaza directa al dominio de Broadcom en ese nicho.
A pesar del susto, la mayoría de los analistas de Wall Street siguen siendo optimistas con Broadcom. El consenso del mercado espera que la compañía presente un beneficio por acción (BPA) de 3,21 dólares para el tercer trimestre fiscal, lo que supondría un crecimiento interanual del 90%. Los ingresos, por su parte, se estiman en 29.250 millones de dólares, un 83% más que el año anterior. En conjunto, la calificación media es de 'Strong Buy' (compra fuerte), con 23 recomendaciones de compra y solo tres de mantener, y un precio objetivo medio de 512,45 dólares que implica un potencial de subida del 41% desde los niveles actuales.
Entre los analistas más destacados, Vivek Arya, de Bank of America, reitera su recomendación de compra con un precio objetivo de 530 dólares. Arya subraya que Broadcom se beneficiará de la fuerte demanda a corto plazo de los TPU (unidades de procesamiento tensorial) de Google, y espera que la dirección confirme su sólida trayectoria de crecimiento en silicio personalizado. Además, apunta a nuevos proyectos con Meta y OpenAI, cada uno de ellos de alrededor de 1 gigavatio y valorados en más de 10.000 millones de dólares, que empezarán a generar ingresos a partir del año natural 2027. Arya cree que el negocio de silicio de Broadcom puede seguir expandiéndose con cada generación, de forma similar a como lo hacen las GPU de Nvidia, gracias a la creciente complejidad de los sistemas.
Por su parte, Stacy Rasgon, de Bernstein, también mantiene su recomendación de compra con un precio objetivo de 550 dólares. Rasgon reconoce que el acuerdo entre Marvell y Google ha intensificado las preocupaciones de los inversores sobre el dominio de Broadcom en los TPU, y que Google está diversificando su base de proveedores con jugadores como MediaTek. Sin embargo, el analista recuerda que Broadcom tiene su propio acuerdo con Google hasta 2031, además de acuerdos similares con Meta y otros clientes. Rasgon considera que la previsión de Broadcom de superar los 100.000 millones de dólares de ingresos el próximo año es conservadora, y que, con la capacidad de cómputo aún limitada, hay espacio de sobra para que varios actores se beneficien.
En definitiva, la cita del 2 de septiembre llega en un momento clave: Broadcom debe demostrar que su crecimiento en IA no depende de un solo cliente y que puede mantener su liderazgo tecnológico frente a la competencia. La reacción del mercado a los resultados dependerá tanto de las cifras como de las palabras de la dirección sobre el futuro de su negocio de chips personalizados.
El análisis de Salseo
- La noticia no es solo el acuerdo Marvell-Google, sino la señal de que Google quiere dejar de depender de un único proveedor para sus TPU. Eso mete presión a Broadcom para que demuestre que su relación con Google (hasta 2031) y con otros clientes como Meta y OpenAI compensa esa diversificación.
- Ojo al detalle de los 120.000 millones de dólares: es una cifra enorme, pero hay que verla en contexto. El mercado ya esperaba que Broadcom ingresara más de 100.000 millones solo en IA en 2027, así que el acuerdo de Marvell no es un 'todo o nada', pero sí puede recortar el crecimiento futuro de Broadcom en ese segmento.
- La caída del 4,6% en un día por la noticia refleja que el múltiplo de Broadcom es sensible a cualquier indicio de competencia. Aunque los analistas ven valoración atractiva (P/E de 21x para 2027), si el mercado empieza a descontar menos crecimiento, el precio objetivo de 512 dólares podría quedar en entredicho.
- La lectura contraria: si Broadcom presenta resultados fuertes y reafirma sus previsiones de más de 100.000 millones de ingresos para el próximo año, podría ser la oportunidad para que la acción rebote, ya que el miedo a la competencia ya está en el precio tras la caída reciente.