Broadcom sigue siendo la favorita de Wall Street pese al pacto Google-Marvell

Google amplía su acuerdo con Marvell hasta un potencial de 120.000 millones de dólares, mientras OpenAI refuerza a Broadcom con el chip Jalapeño. Los analistas siguen viendo más recorrido en Broadcom.
Google ha movido ficha en la carrera de la inteligencia artificial. El gigante tecnológico ha ampliado su colaboración con Marvell en chips personalizados y tecnología de redes, un acuerdo por el que Google recibe un warrant, es decir, un derecho a comprar acciones a un precio fijado: hasta 58,97 millones de acciones de Marvell a 206,58 dólares cada una. La mayoría de esas acciones dependen de que Google alcance ciertos niveles de compra hasta el año fiscal 2033. Según Reuters, si se cumplen todos los umbrales, el pacto podría suponer hasta 120.000 millones de dólares de ingresos para Marvell. El mercado reaccionó con un subidón del 8% en Marvell, mientras Broadcom, también socio de Google en esta área, se dejó más de un 5%.
Marvell llega a este acuerdo con el negocio en plena forma: en el primer trimestre de su año fiscal 2027 facturó 2.418 millones de dólares, un 28% más interanual. Sin embargo, no todo son luces. La compañía depende de un número reducido de grandes clientes de la nube y el warrant de Google podría diluir a los accionistas actuales si se ejercita una parte importante de esas acciones. El impacto real de este megaacuerdo dependerá, por tanto, de los volúmenes de compra que Google acabe ejecutando.
Broadcom, por su parte, tiene un catalizador propio de calado: OpenAI. Ambas empresas colaboran en Jalapeño, un chip diseñado para la inferencia de IA, es decir, para cuando un modelo ya entrenado responde a una pregunta o completa una tarea. El 25 de agosto, OpenAI publicó los primeros resultados y el chip mostró entre 1,5 y 1,9 veces más trabajo de IA por vatio que los sistemas comparados en carga máxima, y una latencia de extremo a extremo entre 1,7 y 3,6 veces menor. Además, OpenAI planea usar Jalapeño en un sistema de varias generaciones desplegado a escala de gigavatios, algo que convertiría a Broadcom en un socio clave fuera del ecosistema Google.
La diferencia de tamaño entre ambos jugadores también explica el veredicto de Wall Street. Broadcom ingresó 22.190 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal y sus ingresos por semiconductores de IA crecieron un 143% interanual, hasta 10.800 millones de dólares; para el tercer trimestre fiscal espera unos 16.000 millones en esa misma línea. Con esos números sobre la mesa, los analistas siguen viendo más potencial en Broadcom: su precio objetivo de 509,96 dólares implica un posible recorrido del 43,5%, frente al 18,7% de Marvell. Pese al revuelo inicial, la apuesta sigue siendo clara.
El análisis de Salseo
- El acuerdo de Google con Marvell no es un cheque en blanco: el potencial de 120.000 millones de dólares solo se materializa si Google cumple ciertos volúmenes de compra hasta 2033. Además, el warrant a 206,58 dólares puede diluir a los accionistas actuales, así que parte de la reacción del +8% es puro optimismo sobre un futuro que aún hay que ejecutar.
- La caída del 5% de Broadcom tras la ampliación del acuerdo con Marvell muestra que el mercado teme perder cuota en el negocio de Google, pero el resultado de los tests de Jalapeño le da una baza real: un segundo cliente grande, OpenAI, que planea desplegarlo a escala de gigavatios. Esto reduce la dependencia de un único gran cliente.
- La jugada de Google no significa necesariamente que vaya a abandonar a Broadcom; los hiperescaladores suelen diversificar a varios proveedores para ganar poder de negociación y garantizarse suministro. La señal a vigilar es si los volúmenes que Google compra a Marvell crecen de verdad y si OpenAI mantiene a Broadcom en las siguientes generaciones del chip.
- El consenso de los analistas sigue dando más recorrido a Broadcom (43,5% de potencial) que a Marvell (18,7%), a pesar de que Marvell tiene un crecimiento más rápido y un nuevo socio en Google. Esa preferencia se apoya en la base ya enorme de negocio de IA de Broadcom, que le da mucha más visibilidad y menos incertidumbre.