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Broadcom sube: los bancos preparan 60.000 millones para financiar chips de IA

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Broadcom sube: los bancos preparan 60.000 millones para financiar chips de IA

Las entidades que coordinan la financiación de Broadcom ultiman un paquete de 60.000 millones de dólares para infraestructura de chips de IA, con Blackstone liderando el tramo júnior. Las acciones de Broadcom subieron más del 2,7% y UBS reiteró su recomendación de compra.

Broadcom (AVGO) se anotó una subida superior al 2,7% en la sesión del viernes después de que se conociera que varios bancos de Wall Street están preparando un paquete de financiación de 60.000 millones de dólares destinado a infraestructura de chips de inteligencia artificial. La operación lleva varias semanas tomando forma y se sigue con lupa porque sirve de termómetro: mide si los mercados siguen dispuestos a poner dinero en el despliegue acelerado de la IA.

La estructura del paquete, según Bloomberg, se divide en dos tramos. Por un lado, los bancos del sindicato de Broadcom preparan la colocación de 42.000 millones de dólares en deuda sénior garantizada de Clase A, para lo que enviarán las correspondientes cartas de sindicación. Por otro, Blackstone lidera un tramo adicional de 18.000 millones en deuda júnior de Clase B, del que ya ha comprometido 9.000 millones procedentes de distintos fondos, con la idea de repartir el resto entre otros inversores. La deuda júnior es la que va por detrás a la hora de cobrar si las cosas se tuercen, así que su colocación es la prueba de fuego del apetito del mercado.

El objetivo es dar acceso a chips y otros equipos de centro de datos a compañías que necesitan mucha más capacidad de cálculo, como la empresa de IA Anthropic. Reuters adelantó el jueves que la documentación de salida a bolsa de Anthropic recoge que Broadcom se comprometió a prestarle hasta 42.000 millones para financiar su gasto en infraestructura. Ahora bien, la propia Broadcom matiza su papel: asegura que "vende chips, no productos financieros", que no presta dinero directamente y que lo que hace es aportar a una plataforma que permite al cliente llegar a prestamistas externos. Solo ofrece garantías de valor residual en determinados tramos, que la dirección describe como una fracción pequeña del total. Todo esto se suma a los cientos de miles de millones ya levantados para financiar la IA: Nvidia anunció en agosto una alianza con seis grandes firmas financieras para movilizar más de 500.000 millones, incluida financiación para que sus clientes compren sus chips.

En paralelo, Broadcom recibió otro empujón de UBS, que reiteró su recomendación de compra y mantuvo un precio objetivo de 470 dólares tras un encuentro virtual con el consejero delegado Hock Tan y la directora financiera Kirsten Spears. El analista Timothy Arcuri señaló que la firma ve un sesgo claramente al alza en las previsiones de ingresos de IA para los ejercicios fiscales 2027 y 2028. Los datos que manejan: los ingresos de Broadcom crecieron un 49% en los doce meses cerrados en su tercer trimestre fiscal de 2026, mientras los analistas esperan un avance del 66% para el conjunto del ejercicio. Arcuri también quiso quitar hierro a los temores de los inversores sobre el programa estrella de TPU, que considera mal enfocados, y destacó que el compromiso sigue siendo fuerte para las dos próximas generaciones de su programa XPU tras el despliegue del v8i previsto para 2027.

UBS añade otro detalle técnico con lecturas interesantes: Broadcom está incorporando más memoria SRAM y más núcleos de CPU ARM en sus dispositivos XPU para tareas de coordinación y gestión, lo que complica el diseño de los chips y hace más difícil que los equipos internos de sus propios clientes los repliquen. En resumen, la noticia mezcla dos cosas: una empresa que sigue vendiendo expectativas de crecimiento muy fuerte en IA y un sector que, por ahora, encuentra quien le financie la fiesta.

El análisis de Salseo

  • La clave no está en el titular de los 60.000 millones, sino en quién asume el riesgo. Broadcom insiste en que no presta dinero directamente: solo facilita que sus clientes lleguen a prestamistas externos y da garantías de valor residual en algunos tramos. Es una forma de vender más chips sin cargar su balance con deuda ajena, pero esas garantías son un compromiso latente si el negocio de IA se enfría y los activos financiados valen menos de lo previsto.
  • La colocación funciona como termómetro del sector: si el mercado absorbe 42.000 millones en deuda sénior garantizada y otros 18.000 en deuda júnior (la que cobra más tarde y asume más riesgo), queda claro que los inversores siguen financiando la expansión de la IA. La señal a vigilar no es el anuncio, sino si el tramo de Blackstone se coloca completo: una colocación que se quede corta sería un aviso serio para todo el sector, no solo para Broadcom.
  • Lo que de verdad mueve la tesis es el guidance: UBS ve sesgo al alza en los ingresos de IA de los ejercicios 2027 y 2028 tras hablar con la dirección. Conviene poner esas promesas en su contexto, porque la compañía creció un 49% en los últimos doce meses y los analistas esperan un 66% para el ejercicio en curso. El dato concreto que hay que seguir es el arranque del v8i en 2027 y la confirmación de pedidos para las dos generaciones siguientes de XPU.
  • El matiz que el titular no cuenta: UBS dice que el miedo al enfriamiento del programa TPU está mal enfocado, y Broadcom refuerza el argumento añadiendo más SRAM y núcleos ARM a sus XPU para hacerlos más difíciles de copiar por los equipos internos de sus clientes. Traducido: cuanto más complejo es el chip, más cuesta prescindir del proveedor. El riesgo contrario es que esas mismas compañías aceleren sus diseños propios para no depender tanto de Broadcom.

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Fuente: Invezz