Broadcom, 'top pick' para el Q3: la apuesta por la inferencia de IA

Broadcom llega a sus resultados del tercer trimestre como 'top pick' para BakerAvenue, que ve en la inferencia de IA el próximo gran ciclo de los chips personalizados. La acción cotiza un 25% por debajo de su máximo anual.
Broadcom (AVGO) publica sus resultados del tercer trimestre fiscal el próximo 2 de septiembre tras el cierre del mercado, y no llega sola: King Lip, estratega jefe de BakerAvenue, la señala como su 'top pick' para esta cita. El consenso espera unos ingresos de 29.430 millones de dólares y un beneficio por acción de 3,24 dólares, lo que supondría un crecimiento interanual del 84,5% y del 91,7%, respectivamente. Números contundentes, pero también un contexto delicado: la acción acumula una caída de más del 25% desde su máximo anual.
La tesis de Lip no es casual. Él ve un cambio de fase en el gasto en inteligencia artificial: de entrenar modelos a desplegarlos en aplicaciones reales. En sus palabras, el mercado pasa de 'enséñame el modelo' a 'enséñame el dinero'. Esa segunda fase se apoya en la inferencia, es decir, en ejecutar tareas repetitivas y especializadas a gran escala. Ahí, los chips personalizados (ASIC) y las redes de interconexión eficientes pesan más que las GPUs genéricas, y ahí es donde Broadcom parte con ventaja estructural. Lip añade un matiz importante: Nvidia no tiene que perder para que Broadcom gane. Además, la compañía reparte un dividendo con una rentabilidad del 0,71%, lo que refuerza su atractivo como holding a largo plazo.
Pero no todo son buenas noticias. Las acciones de Broadcom cotizan por debajo de sus principales medias móviles, señal de que los osos controlan la tendencia en varios marcos temporales de cara a la publicación. La tesis se enfrenta además a riesgos operativos reales: retrasos en la construcción de centros de datos, restricciones en las redes eléctricas y moratorias comunitarias que frenan los grandes despliegues. Aun así, la posición de Broadcom en chips ASIC y en silicio de redes de alta eficiencia le da una vía directa para capturar la demanda de los gigantes de la nube, que buscan alternativas más baratas y a medida frente a las GPUs de propósito general.
En Wall Street el consenso sigue siendo alcista: recomendación media de compra y precio objetivo de 534 dólares, según The Wall Street Journal. Pero la opinión de los analistas no moverá tanto la aguja como lo que diga la propia compañía. La clave está en si los resultados y las previsiones confirman que la demanda ligada a la inferencia se está acelerando y que Broadcom sabe ejecutar a pesar de los cuellos de botella logísticos y energéticos. Si la guía decepciona en márgenes o en ritmo, el relato del 'ganador de la inferencia' se enfriará; si confirma el giro, la caída actual podría acabar siendo la entrada que muchos inversores esperaban.
El análisis de Salseo
- El cambio de entrenamiento a inferencia no es cosmética: en la inferencia las cargas de trabajo son repetitivas y masivas, y el coste por operación manda. Ahí los ASIC personalizados de Broadcom pueden ofrecer mejor relación prestaciones-precio que las GPUs genéricas de Nvidia, y por eso la tesis no exige que Nvidia caiga.
- El verdadero catalizador del 2 de septiembre no es el beneficio esperado, que el mercado ya descuenta, sino la guía y el ritmo de ejecución. Si Broadcom confirma demanda ligada a inferencia y explica cómo sortea los retrasos en centros de datos, la narrativa se sostiene; si no, el castigo puede ser duro porque la acción ya cae un 25% desde su máximo anual.
- El riesgo silencioso es que Nvidia capture una parte desproporcionada del gasto en inferencia gracias a su plataforma de software. En ese escenario, Broadcom podría tener razón en lo macro pero no monetizarla al ritmo que el mercado exige, y su múltiplo se comprimiría aunque los ingresos sigan creciendo.
- Los obstáculos físicos, como las restricciones eléctricas y las moratorias comunitarias, son el gran 'pero' que no aparece en el titular: los hiperescaladores no pueden construir centros de datos sin energía. Cualquier comentario de Broadcom sobre estos cuellos de botella será más informativo que el propio dato de ingresos.