Broadcom contra SK Hynix: dos maneras opuestas de jugar la IA en 2026

Broadcom (AVGO) aporta la red y el software de los centros de datos; SK Hynix (SKHY) pone la memoria que necesitan los chips de inteligencia artificial. Una cotiza a 30 veces beneficios futuros y la otra a 7,6: la diferencia lo dice casi todo.
La inteligencia artificial ha partido el mercado de semiconductores en dos mundos, y el artículo de The Motley Fool pone frente a frente a un representante de cada uno. Broadcom (AVGO) diseña chips e infraestructura de software para redes, conectividad inalámbrica y gestión de nubes privadas: es la parte "aburrida" pero imprescindible de los centros de datos empresariales. SK Hynix (SKHY) fabrica memoria, es decir, chips DRAM y NAND, y se ha volcado en la memoria de alto ancho de banda (conocida como HBM), la tecnología que hace posible entrenar y ejecutar modelos de IA modernos. Una vende las carreteras; la otra, el combustible.
Los números del último ejercicio (FY 2025) reflejan dos perfiles muy distintos. Broadcom facturó casi 63.900 millones de dólares, un 23,9% más que el año anterior, con un beneficio neto cercano a 23.100 millones y un margen neto del 36,2%. Su ratio de deuda sobre patrimonio estaba en torno a 0,8 veces y su capacidad para pagar obligaciones a corto plazo (el llamado ratio corriente) rondaba 1,7 veces. Generó cerca de 26.900 millones de flujo de caja libre, aunque con una trampa contable: alrededor del 27,5% de la caja procedente de la operación viene de la retribución en acciones a empleados, un gasto que no es dinero real pero se suma de vuelta en el estado de flujos. Además, su negocio depende mucho de pocos clientes: Apple aparece con un compromiso de compra de chips de 30.000 millones de dólares y mantiene con Samsung un memorando de entendimiento de 200.000 millones.
SK Hynix, por su parte, facturó unos 71.700 millones de dólares, un 46,8% más interanual, con un beneficio neto de aproximadamente 31.700 millones y un margen neto del 44,2%. Su deuda sobre patrimonio era de apenas 0,2 veces, con un ratio corriente de 1,9 veces, y generó unos 18.300 millones de flujo de caja libre sin el efecto distorsionador de las stock options. La compañía no detalla a sus mayores clientes en su informe anual, pero atiende a grandes nombres de la telefonía móvil y del automóvil, y su apuesta actual es la citada memoria HBM.
El capítulo de riesgos también es bien diferente. Broadcom carga con unos 67.120 millones de dólares de deuda, afronta un litigio que cuestiona su compra de VMware ante los reguladores antimonopolio de la Unión Europea, mantiene abierta una demanda por patentes y derechos de autor de la firma TexasLDPC y depende de Taiwan Semiconductor (TSMC) para fabricar, lo que le expone a cualquier atasco en la cadena de suministro. SK Hynix vive en el cíclico mercado de la memoria, donde los precios de DRAM y NAND oscilan con violencia, la competencia es feroz y los rivales tienen músculo para lanzar guerras de precios; a eso se suman riesgos geopolíticos que podrían complicarle tanto la compra de materias primas como la venta a sus grandes clientes globales.
¿Y el precio? Aquí está la gran diferencia. Broadcom cotiza a unas 30,2 veces los beneficios estimados para los próximos doce meses (el conocido forward P/E) y a 18,8 veces sus ventas, mientras que SK Hynix se queda en 7,6 veces beneficios futuros y 9,7 veces ventas. En crecimiento histórico, Broadcom ha promediado un 28% de subida de ingresos trimestrales interanuales, frente al espectacular 50% de media de SK Hynix desde 2021; el artículo llega a citar un crecimiento del 233% en su último trimestre, el cerrado el 30 de junio de 2026. En rentabilidad operativa la memoria también gana (cerca del 68% de margen frente al 49% de Broadcom), pero con una montaña rusa detrás: sus márgenes han llegado a ser del -24% en 2023. Lo mismo pasa con el flujo de caja libre por acción, 8,67 dólares en SK Hynix frente a 8,07 en Broadcom, aunque la primera registró caja libre negativa hace apenas tres años.
El análisis de Salseo
- La enorme diferencia de múltiplos no es un capricho del mercado: es el precio de la ciclicidad. SK Hynix cotiza a 7,6 veces beneficios futuros frente a las 30,2 de Broadcom porque en la memoria se gana muchísimo en la fase buena y se pierde en la mala (márgenes del -24% en 2023). Traducido: más barato aquí no significa mejor, significa que el mercado ya descuenta ese riesgo de montaña rusa.
- La pieza clave para SK Hynix es la memoria HBM, el cuello de botella de la IA: sin ella, los chips más potentes no pueden alimentarse de datos lo bastante rápido. Su ventaja de márgenes se sostiene mientras la demanda siga tensionada, así que la señal concreta a vigilar no es el titular de turno, sino el precio de los contratos de DRAM/HBM y los planes de capacidad que anuncien sus rivales.
- Broadcom juega otra liga: red y software, con ingresos más recurrentes, pero concentra el riesgo en dos puntos muy concretos. Por un lado, clientes como Apple (compromiso de 30.000 millones) y Samsung; por otro, un único fabricante, TSMC. Un problema en Taiwán o un recorte en esas cuentas golpea la tesis mucho más que un simple bache de demanda.
- Cuidado con comparar la "caja" sin ajustar. En Broadcom, el 27,5% del flujo de caja operativo viene de retribución en acciones, que es un gasto contable añadido de vuelta y no dinero que entre por la puerta; al mirar la generación real de efectivo hay que descontarlo. Y en SK Hynix, ese 233% de crecimiento del último trimestre retratado en el artículo refleja el pico del ciclo: vale como foto del momento, no como ritmo sostenible.