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Broadcom y CoreWeave: un inversor recomienda una y huye de la otra

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Broadcom y CoreWeave: un inversor recomienda una y huye de la otra

Un inversor conocido como The Value Portfolio compara las dos grandes apuestas de la infraestructura de IA: ve en Broadcom una oportunidad de largo plazo y en CoreWeave un negocio lastrado por el gasto, la deuda cara y su dependencia de Nvidia.

Broadcom y CoreWeave son dos nombres que suenan constantemente cuando se habla de la fiebre de la inteligencia artificial, pero juegan en partes muy distintas del tablero. Broadcom (AVGO) se ha convertido en uno de los grandes beneficiados de la siguiente fase del despliegue de IA, porque las grandes tecnológicas están buscando alternativas a las tarjetas gráficas de Nvidia y están volcando miles de millones en chips diseñados a medida. CoreWeave (CRWV), en cambio, se dedica a levantar centros de datos repletos de esas GPUs que las empresas de IA necesitan para entrenar y ejecutar sus modelos. Un inversor conocido en el mercado con el apodo de The Value Portfolio (TVP) ha comparado ambos casos y su veredicto es muy distinto para cada uno: solo uno de los dos le parece una buena jugada.

Los números de Broadcom, según este inversor, explican por sí solos el entusiasmo. La compañía ingresó 29.600 millones de dólares en su último trimestre, un 86% más que un año antes, y generó casi 14.000 millones de flujo de caja libre. La dirección espera elevar los ingresos hasta 34.800 millones en el siguiente trimestre, de los cuales casi 22.000 millones vendrían ya de la IA. Pero la historia interesante está en lo que viene después: Google ha desarrollado sus propios chips de IA, los TPU, como alternativa a Nvidia, y Anthropic, Google y Broadcom han acordado desarrollar hasta 5 GW de capacidad con esta tecnología, mientras Meta y otras grandes tecnológicas también avanzan hacia el silicio propio. El consejero delegado, Hock Tan, ha proyectado más de 100.000 millones de ingresos por IA para 2027, y TVP cree que la cifra podría quedarse corta si los chips a medida ganan peso. A eso se suma que Broadcom tiene negocios fuera de la IA, como las redes, y un largo historial de adquisiciones que le dan otras fuentes de crecimiento y de caja. Con todo, lo califica como una oportunidad de inversión valiosa a largo plazo.

CoreWeave también ha construido una infraestructura impresionante: más de 1,5 GW de potencia activa y alrededor de 4,2 GW de capacidad contratada, con una cartera de pedidos por encima de los 100.000 millones de dólares. El problema es que convertir esos pedidos en ingresos exige muchísimo capital. La compañía gastó 9.400 millones en inversiones en su último trimestre y prevé desembolsar unos 38.000 millones a lo largo de 2026. Los retornos todavía no acompañan: facturó 2.600 millones, un 112% más interanual, pero su beneficio operativo ajustado fue de solo 128 millones, lo que deja un margen operativo en torno al 5%. A la financiación se le suma otra losa: su último préstamo de 2.600 millones paga 5,5 puntos porcentuales por encima del SOFR, el tipo de referencia en Estados Unidos, lo que sitúa el coste de su deuda por encima del 9%, muy lejos de la financiación mucho más barata que consiguen gigantes como Google. Y hay un riesgo de fondo: su dependencia de las GPUs de Nvidia en un momento en que sus clientes miran cada vez más el coste de funcionar y podrían pasarse al silicio a medida (Anthropic ya se ha comprometido con los TPU de Google y Amazon desarrolla Trainium). TVP lo resume así: la empresa no tiene ventajas sólidas frente a competidores mucho más grandes y ricos, así que le pone un Strong Sell, es decir, vender con decisión.

Llama la atención que el consenso de los analistas no piense lo mismo, sobre todo en un caso. Broadcom tiene una recomendación media de compra fuerte, con un precio objetivo medio de 519,21 dólares, lo que implicaría una subida de alrededor del 49% en un año. CoreWeave, en cambio, tiene una recomendación media de compra moderada, pero con un potencial esperado del 60%, ya que su precio objetivo medio es de 139,38 dólares. Es decir, el mercado ve más recorrido porcentual en la que este inversor quiere evitar.

Más allá del caso concreto, la noticia ilustra una batalla que va a marcar los próximos años: la de las GPUs de Nvidia frente al silicio diseñado a medida por cada gran tecnológica. Quien suministre esas alternativas tiene un negocio de márgenes atractivos y menos necesidad de capital; quien se dedique a alquilar capacidad de computación con hardware ajeno tendrá que lidiar con mucha deuda y precios que pueden apretarse. Conviene recordar que esto es la opinión de un inversor, no un hecho: no es una recomendación de compra ni de venta.

El análisis de Salseo

  • Broadcom no compite con Nvidia vendiendo tarjetas gráficas, sino vendiendo el diseño de los chips que sus clientes usan para dejar de depender de Nvidia. Por eso su gran palanca no son los pedidos de hoy, sino los proyectos a varios años vista: el contrato de hasta 5 GW de TPU con Google y Anthropic. La señal a vigilar es si esos compromisos se van transformando en ingresos trimestre a trimestre y si la previsión de 100.000 millones de ingresos por IA en 2027 se queda corta o no.
  • El verdadero problema de CoreWeave no es que le falten clientes, sino que necesita una barbaridad de caja para atenderlos: prevé gastar unos 38.000 millones en 2026 para un negocio que hoy le deja un margen operativo del 5%. Y ese esfuerzo lo financia a más del 9% de interés, cuando Google o Amazon se financian a tipos mucho más bajos. Es la receta clásica del negocio intensivo en capital: quien tenga el balance más fuerte puede aguantar una guerra de precios, y aquí los rivales son todos gigantes.
  • El riesgo de fondo para CoreWeave es un cambio de tecnología, no un mal trimestre: si los clientes giran hacia el silicio a medida (ya lo hacen Anthropic con los TPU de Google y Amazon con Trainium), su mayor activo pasa a ser un montón de centros de datos llenos de GPUs de Nvidia cuyo valor puede quedarse corto justo cuando toca pagar la deuda. Hay que seguir el coste de su próxima ronda de financiación y el ritmo al que pone en marcha la capacidad contratada.
  • Ojo con la lectura contraria: el consenso de analistas ve más potencial en CoreWeave (60%) que en Broadcom (49%), así que este inversor va a contracorriente en el nombre más criticado. Si la demanda de IA supera expectativas, la capacidad ya contratada podría mejorar sus cuentas más rápido de lo que parece. Y no olvidemos que todo esto es la opinión de un único inversor, no un dato objetivo.

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Fuente: TipRanks