Caen TeraWulf, CoreWeave y Nebius: ¿burbuja de IA o simple susto?

Las acciones de las 'neocloud' TeraWulf, CoreWeave y Nebius se desploman esta semana por el miedo a una burbuja de IA y la subida de los rendimientos de los bonos, a pesar de sus sólidos resultados trimestrales.
Las acciones de las principales empresas de infraestructura de inteligencia artificial, conocidas como 'neocloud', están sufriendo un duro correctivo esta semana, borrando parte de las ganancias que habían cosechado la semana pasada tras publicar resultados financieros sólidos. Nebius, por ejemplo, ha caído hasta los 241 dólares desde un máximo mensual de 280 dólares, mientras que CoreWeave y TeraWulf han retrocedido hasta los 93 y 15,62 dólares, respectivamente. El desplome no es exclusivo de estas firmas: Nvidia, el buque insignia del auge de la IA, ha bajado de 227 a 219 dólares, y otros gigantes como AMD, Oracle y Broadcom también han sufrido pérdidas.
El principal detonante de esta ola de ventas es la subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU., con el bono a 30 años alcanzando su nivel más alto en más de dos décadas. Esto ha encendido las alarmas sobre el estado de la economía estadounidense, agravado por el aumento de la deuda pública y el estancamiento del conflicto entre EE. UU. e Irán. A esto se suma el temor creciente a una posible burbuja de IA. Michael Burry, el inversor que predijo la crisis financiera de 2008, ha declarado que existe una burbuja y ha tomado posiciones cortas en varias empresas del sector, incluida Nebius. No está solo: TeraWulf, Nebius y CoreWeave tienen intereses cortos del 23%, 25% y 13%, respectivamente. Además, el Banco Central Europeo advirtió el martes de que podría producirse una corrección de mercado en medio del auge de la IA.
Sin embargo, no todo son nubarrones. Los resultados trimestrales de estas compañías han sido, cuando menos, espectaculares. CoreWeave ha visto cómo sus ingresos se disparaban un 112% hasta los 2.600 millones de dólares, con un EBITDA ajustado de 1.500 millones. Nebius ha logrado un crecimiento de ingresos del 454% hasta los 582 millones de dólares. TeraWulf, por su parte, ha visto caer sus ingresos hasta los 71 millones de dólares (frente a los 47 millones del año anterior) debido al retroceso del bitcoin y a su giro hacia centros de datos de IA, pero su negocio de IA va viento en popa: ha firmado un acuerdo de 20 años con Anthropic valorado en casi 19.000 millones de dólares, ampliable a 33.000 millones si se extiende cinco años más. Anthropic, por cierto, generó más de 11.000 millones de dólares en el segundo trimestre, con una tasa de ingresos anualizados de 65.000 millones, y OpenAI vio crecer sus ingresos un 18% hasta los 6.700 millones.
Las perspectivas a futuro también son halagüeñas. Los analistas esperan que los ingresos de estas tres compañías se aceleren: CoreWeave podría facturar 12.800 millones este año y 26.000 millones el próximo; Nebius, 3.400 y 11.900 millones; y TeraWulf, 270 y 905 millones. El problema es que el coste de hacer negocio sigue siendo elevado: los precios de las GPU, la memoria, los servidores y los equipos ópticos están por las nubes. Para financiar ese crecimiento, estas empresas necesitarán captar cantidades ingentes de dinero, ya sea mediante deuda o ampliaciones de capital, lo que las hace vulnerables a un endurecimiento de las condiciones financieras.
En resumen, la caída actual refleja el miedo a que la IA sea una burbuja y a que los tipos de interés sigan subiendo, pero los fundamentales de estas compañías son sólidos. La clave estará en si logran mantener ese ritmo de crecimiento y, sobre todo, en si consiguen financiación en un entorno de tipos altos. Si los rendimientos de los bonos se estabilizan, estas acciones podrían recuperarse con rapidez, ya que las expectativas ya se han ajustado a la baja. Pero si los mercados de capitales se tensan, su expansión podría frenarse en seco.
El análisis de Salseo
- La caída no es por los resultados, que han sido excelentes, sino por el miedo a que la burbuja de IA reviente y por la subida de los rendimientos de los bonos. Cuando los tipos suben, los inversores descuentan flujos de caja futuros a una tasa mayor, lo que reduce el valor de las empresas de alto crecimiento como estas, que aún no generan beneficios sólidos.
- El interés corto es un termómetro del escepticismo: TeraWulf (23%), Nebius (25%) y CoreWeave (13%) tienen posiciones cortas elevadas. Si los resultados siguen sorprendiendo al alza, podría producirse un 'short squeeze' (compresión de cortos) que empuje las acciones al alza con fuerza.
- El mayor riesgo no es la demanda de IA, que sigue fuerte (Anthropic y OpenAI crecen a lo bestia), sino la financiación. Estas empresas necesitan levantar mucho capital para construir centros de datos; si los tipos siguen altos y los mercados se cierran, su crecimiento se ralentizará. Vigila los anuncios de emisiones de deuda o ampliaciones de capital.
- La lectura contraria: el BCE y Michael Burry avisan de burbuja, pero los analistas creen que el miedo está exagerado. Si los tipos se estabilizan o bajan, estas acciones, que ya han corregido, podrían revalorizarse rápido. La señal a vigilar es la evolución de los rendimientos de los bonos a 30 años y si las empresas logran convertir su crecimiento de ingresos en márgenes y flujo de caja.