Caídas en neocloud: el posible IPO de Nscale y otros lastres hunden a CRWV, NBIS e IREN

CoreWeave, Nebius e IREN caen ante el anuncio de que Nscale, respaldada por Nvidia, planea una salida a bolsa de hasta 3.000 millones de dólares. Además, presionan ventas internas, una emisión de deuda y un débil pronóstico de resultados.
Las acciones de las empresas 'neocloud' CoreWeave (CRWV), Nebius (NBIS) e IREN bajan este lunes por la tarde. Nebius lidera las pérdidas con un descenso del 5%, hasta unos 209 dólares por título. Las tres compañías sufren el impacto de la noticia publicada el viernes: el proveedor de inteligencia artificial en la nube Nscale, con sede en Londres, prepara una oferta pública inicial (OPI) en Estados Unidos por hasta 3.000 millones de dólares, posiblemente ya en septiembre. El fabricante de chips Nvidia (NVDA) respalda a Nscale, y en su consejo también figuran Sheryl Sandberg, exdirectiva de Meta, y Nick Clegg, expolítico británico. La posibilidad de que un competidor con mayor capacidad capte capital fresco en bolsa ha disparado las alarmas entre los inversores de las neocloud, que ya vieron presión en julio cuando se supo que Meta planea vender su exceso de capacidad informática a terceros.
Detrás de las caídas también hay motivos propios de cada empresa. En CoreWeave, los movimientos internos están pasando factura: los directivos y ejecutivos han seguido vendiendo acciones, lo que transmite una señal negativa al mercado. En Nebius, pesa el plan de captar 5.000 millones de dólares mediante una emisión de bonos convertibles para financiar su expansión, una operación que diluye a los accionistas actuales. Además, la compañía con sede en Ámsterdam acordó la semana pasada canjear 800 millones de dólares de su deuda convertible por 15,8 millones de acciones. Por su parte, IREN no despierta entusiasmo de cara a la publicación de sus resultados del cuarto trimestre fiscal 2026, prevista para el jueves 27 de agosto. Los analistas esperan que los ingresos caigan un 30%, hasta 130,08 millones de dólares, y proyectan una pérdida por acción de 0,55 dólares, frente al beneficio de 0,65 dólares del año anterior.
Nscale, aunque aún no cotiza, ya presume de números llamativos. La compañía está construyendo el mayor complejo de centros de datos de Noruega en Narvik y también desarrolla un proyecto en Virginia Occidental. Según ha comunicado a los inversores, cuenta con unos ingresos contractuales totales de aproximadamente 51.000 millones de dólares. En su última ronda de financiación Serie C, celebrada en marzo, la compañía fue valorada en 14.600 millones de dólares. Para ponerlo en contexto, CoreWeave vale hoy 47.170 millones, Nebius 56.860 millones e IREN 14.550 millones. Es decir, Nscale llega al mercado con una valoración inferior a la de sus competidores, pero con un volumen de contratos que puede desestabilizar el sector si logra acelerar su despliegue.
Para los inversores, la clave está en cómo reaccionen las neocloud ante la llegada de un nuevo rival con el respaldo de Nvidia. La competencia por los contratos de computación en la nube para IA se intensifica, y las valoraciones actuales de CRWV, NBIS e IREN ya descuentan un crecimiento muy elevado. Las tres cuentan con una recomendación de consenso de 'Comprar moderado' por parte de Wall Street, según la herramienta de comparación de TipRanks, pero IREN ofrece el mayor potencial de revalorización proyectado: un 91% sobre el precio objetivo medio de 77,89 dólares. Aun así, conviene no perder de vista los riesgos: la dilución por emisiones de deuda, la posible saturación del mercado y la publicación de resultados que pueden defraudar las expectativas.
El análisis de Salseo
- El posible IPO de Nscale no es solo una más: llega con Nvidia de patrocinador y con contratos firmados por 51.000 millones de dólares, lo que convierte al nuevo actor en un competidor directo con músculo financiero, algo que el mercado no había descontado hasta ahora.
- La caída de CoreWeave responde a un patrón clásico: ventas de insiders. Cuando los directivos venden, los inversores interpretan que saben algo malo. Vigilar si ese flujo continúa es más importante que el ruido del día.
- Nebius financia su expansión con deuda convertible: los 5.000 millones anunciados diluirán a los accionistas actuales, y el canje de 800 millones por acciones añade presión adicional. La estrategia puede ser correcta, pero carga el corto plazo con una nube sobre el precio de la acción.
- IREN tiene la cita clave el 27 de agosto: los analistas esperan una caída del 30% en ingresos y un giro a pérdidas. Si los resultados sorprenden al alza, el rebote puede ser fuerte, pero si confirman la debilidad, el título aún tiene recorrido a la baja. La lectura contraria: el 91% de potencial que ve el consenso en IREN puede ser una trampa si el mercado cambia de narrativa sobre las neocloud.