Cathie Wood compra 31,6 millones en Rocket Lab: ¿apuesta a que la caída fue excesiva?

ARK compra acciones de Rocket Lab en plena racha bajista, mientras la empresa acumula un backlog récord y la NASA le arrebata un contrato a Blue Origin.
La gestora de Cathie Wood, ARK Investment Management, ha comprado acciones de Rocket Lab (NASDAQ: RKLB) en plena racha bajista. En dos sesiones ha adquirido 705.102 títulos, unos 44 millones de dólares. Solo el martes compró 504.799 acciones a través de tres ETFs, por un valor aproximado de 31,6 millones de dólares, al precio de cierre de 62,54 dólares. La acción cayó ese día un 2,2%, su novena caída en diez sesiones, y siguió bajando después del cierre.
Mientras tanto, Wall Street recorta objetivos pero no abandona el valor. Bank of America rebajó su precio objetivo de 115 a 110 dólares el 31 de agosto, manteniendo la recomendación de compra. Según TipRanks, ese recorte refleja en parte la expectativa de un mayor número de acciones en circulación, no un deterioro importante en la visión operativa del analista. Aun así, el objetivo revisado implicaba alrededor de un 76% de potencial alcista al cierre del martes. Por su parte, Cantor Fitzgerald subió su objetivo de 96 a 122 dólares tras los resultados trimestrales y calificó a Neutron como "el catalizador más material". El analista Andres Sheppard argumentó que el mercado de lanzamientos orbitales sigue con oferta limitada y que Rocket Lab está bien posicionado para beneficiarse a través de Electron, HASTE y, finalmente, Neutron.
Neutron es, precisamente, la mayor esperanza y el mayor riesgo. La empresa quiere dar el salto del pequeño lanzamiento al mercado de carga media, pero el calendario se ha vuelto crítico. El consejero delegado, Peter Beck, dijo tras los resultados del segundo trimestre que la ventana para un lanzamiento inaugural a finales de año se estaba "estrechando". Antes de volar, la compañía aún tiene que completar hitos importantes de pruebas. Si Neutron funciona como se espera, una acción que cotiza más de un 50% por debajo de su máximo de mayo podría acabar pareciendo barata. Pero si los retrasos continúan, el catalizador que sostiene algunas de las valoraciones más altas de Wall Street se aleja cada vez más.
El último revés llegó después del cierre del martes, cuando la NASA eligió a Blue Origin para desarrollar su Red de Telecomunicaciones de Marte. El contrato, de precio fijo, tiene un valor máximo potencial de unos 700 millones de dólares y exige entregar un orbitador de telecomunicaciones marciano antes de finales de 2028. Rocket Lab había sido elegible para competir. Es un golpe para el sentimiento, pero no un precipicio de ingresos. Al cierre del segundo trimestre, Rocket Lab acumulaba un backlog récord de 2.360 millones de dólares, un 137% más que el año anterior. La empresa espera reconocer alrededor del 45,5% de ese backlog en los próximos 12 meses y tiene más de 90 lanzamientos reservados entre Electron, HASTE y Neutron. Roth Capital también rebajó su objetivo de 130 a 110 dólares tras los resultados, pero mantuvo la recomendación de compra, argumentando que el backlog proporciona una "cobertura de ingresos a corto plazo significativa".
Por eso la compra de ARK es notable, aunque no demuestre que haya tocado fondo. La gestora está añadiendo exposición en el tramo más débil de Rocket Lab en meses, mientras los objetivos de los analistas siguen muy por encima del precio de mercado. Pero si la caída ha ido demasiado lejos depende cada vez más de la ejecución. El mercado puede estar sobre-reaccionando a un contrato perdido y subestimando la visibilidad de caja a corto plazo, pero la tesis alcista sigue colgada de que Neutron cumpla los plazos.
El análisis de Salseo
- La compra de ARK no es una señal de suelo, sino una apuesta a que el mercado descuenta demasiado el riesgo de ejecución. Con un backlog récord y un 45,5% de ingresos reconocibles en 12 meses, la visibilidad a corto plazo es alta; el problema es que el valor de la opción de Neutron se está evaporando con cada retraso.
- El contrato de la NASA a Blue Origin es un golpe de sentimiento, no de ingresos. Rocket Lab no dependía de ese contrato para su backlog, así que el castigo puede ser una reacción exagerada a una noticia que no cambia la caja a corto plazo. La pregunta es si el mercado castigará también la pérdida de momentum más allá del contrato.
- La tensión real está en Neutron: si se retrasa, la acción pierde la opción de 'medium-lift' y se queda con el negocio más lento de Electron. Si funciona, el descuento actual (más de 50% desde máximos) puede ser excesivo. Por eso los analistas mantienen objetivos muy por encima del precio, pero recortan a medida que el calendario se estrecha.
- Vigilar el calendario de pruebas de Neutron y la conversión del backlog en lanzamientos. Los próximos hitos de pruebas son la señal concreta: si se cumplen, la tesis alcista se refuerza; si se deslizan, la paciencia de Wall Street se agotará y los objetivos bajarán más.