Cathie Wood compra 12 millones en Archer y vende 9,4 en SpaceX

Los fondos ARK de Cathie Wood refuerzan su apuesta por el air taxi eléctrico de Archer Aviation con una compra de 12,1 millones de dólares y, a la vez, recortan su posición en SpaceX por unos 9,4 millones.
Los fondos de inversión ARK, capitaneados por la conocida gestora Cathie Wood, movieron ficha en el sector aeroespacial el pasado martes 7 de octubre: compraron 2.566.731 acciones de Archer Aviation por unos 12,1 millones de dólares y, al mismo tiempo, vendieron 54.873 acciones de SpaceX por alrededor de 9,4 millones. Es decir, la firma pone más dinero en el fabricante de taxis aéreos eléctricos y recorta en la compañía de cohetes y satélites. En la sesión, Archer cayó un 1,48% y SpaceX subió un 0,49%.
La compra de Archer se repartió entre tres fondos temáticos: el ARK Innovation (ARKK), el ARK Autonomous Technology & Robotics (ARKQ) y el ARK Space Exploration & Innovation (ARKX). El movimiento llega en un momento en el que la compañía avanza hacia la operación comercial de su aeronave Midnight, un vehículo eléctrico que despega y aterriza en vertical. Archer acaba de completar un vuelo tripulado de 40 millas entre Salinas y Hollister dentro de su programa "No Roads" y se prepara para operar bajo el programa piloto de integración de eVTOL impulsado desde la Casa Blanca. Además, quiere ir más allá del transporte de pasajeros: planea adquirir los negocios de Boeing Wisk Aero, Insitu y SkyGrid, una operación que le sumaría aeronaves autónomas, drones de defensa y tecnología de gestión del espacio aéreo. Solo Insitu aporta más de 200 millones de dólares de facturación anual.
Ahora bien, el riesgo financiero sigue siendo considerable. Archer ingresó únicamente 5 millones de dólares en el segundo trimestre, mientras que sus gastos operativos ascendieron a 284 millones: quema caja a un ritmo muy superior a lo que factura. La acción acumula una caída superior al 38% en lo que va de año, aunque el consenso de los analistas mantiene una recomendación de compra fuerte, con cinco valoraciones de compra y una de mantener. El precio objetivo medio es de 11,60 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza de alrededor del 149% desde los niveles actuales.
¿Y por qué vende SpaceX? La operación se canalizó a través del ARK Next Generation Internet (ARKW) y coincide con un momento en el que los analistas están mejorando sus previsiones sobre la compañía. Eric Sheridan, de Goldman Sachs, subió su precio objetivo a 230 dólares desde 220 y mantiene la recomendación de compra, tras elevar sus estimaciones de capacidad de inteligencia artificial, ingresos y márgenes. Adam Jonas, de Morgan Stanley, también se muestra optimista: mantiene una valoración de sobreponderar con un objetivo de 300 dólares y considera que la acción está "barata y cada vez más barata" si se tiene en cuenta su crecimiento, pese a que el interés del inversor sigue siendo discreto. En su opinión, las dudas sobre Grok y Starlink Mobile ya estarían descontadas en el precio. A esto se suma la expansión en infraestructura de IA: la compañía busca 40.000 millones de dólares para comprar chips de IA a NVIDIA y Elon Musk confirmó conversaciones con TSMC sobre una posible planta de chips que daría servicio a SpaceX, Tesla y sus operaciones de inteligencia artificial.
En conjunto, SpaceX cuenta con una recomendación de compra fuerte según los analistas, con 27 compras, cuatro mantener y dos vender. Su precio objetivo medio es de 215,29 dólares, un 25% por encima del precio actual, y desde su salida a bolsa en junio acumula una revalorización del 6,8%. El detalle interesante es el contraste: ARK vende SpaceX justo cuando las casas de análisis suben objetivos, lo que apunta más a una rotación de cartera que a un juicio negativo sobre el negocio de cohetes y satélites.
El análisis de Salseo
- Vender SpaceX no equivale a desconfiar de SpaceX. ARK mueve dinero entre sus fondos con criterios de peso y temática, y a veces solo necesita liquidez para financiar una compra. La señal útil no es esta venta aislada, sino ver si en las próximas semanas repite el recorte: ahí sí hablaríamos de un cambio de tesis.
- En Archer, el vuelo de 40 millas es un hito de demostración, no un negocio. Lo que de verdad cambia la película es la certificación y el arranque de rutas comerciales con pasajeros. Mientras eso llega, el dato que manda es la distancia entre ingresos y gastos: 5 millones facturados frente a 284 millones de gastos en un solo trimestre.
- La compra de los negocios de Boeing (Wisk, Insitu y SkyGrid) sería el movimiento más transformador: añadiría más de 200 millones de ingresos anuales y metería a Archer en drones de defensa y gestión de espacio aéreo, sectores con clientes institucionales y contratos más estables que el taxi aéreo urbano. Vigilar si la operación se cierra y cómo se financia.
- SpaceX ya no se valora solo por cohetes: los analistas suben objetivos por su capacidad de computación de IA, con 40.000 millones previstos para chips de NVIDIA y conversaciones con TSMC para una planta propia. Eso dispara el atractivo, pero también el gasto y la dependencia de dos proveedores clave. El matiz que no cuenta el titular: los objetivos medios esconden mucha dispersión, y en SpaceX hay incluso dos recomendaciones de venta.