Cathie Wood vuelve a comprar Rocket Lab mientras los analistas le ven un 55% de recorrido

ARK Invest, el fondo de Cathie Wood, ha comprado otros 359.612 títulos de Rocket Lab por unos 25,1 millones de dólares, justo cuando el consenso de analistas mantiene un 'compra fuerte' con un precio medio objetivo de 109,47 dólares.
Rocket Lab USA, la compañía aeroespacial estadounidense conocida por sus pequeños cohetes orbitales, está en el punto de mira de los inversores. Cathie Wood, la gestora más mediática del sector tecnológico, ha vuelto a la carga a través de su firma ARK Invest: el martes compró 359.612 acciones de la compañía por un valor aproximado de 25,1 millones de dólares. El movimiento se repartió entre tres de sus fondos cotizados: el ARK Innovation (ARKK), el ARK Autonomous Technology & Robotics (ARKQ) y el ARK Space Exploration & Innovation (ARKX). No es una compra aislada: a principios de mes ya había adquirido otras 200.303 acciones valoradas en unos 12,8 millones de dólares a través del ARKK. La acción caía algo más de un 2% en la sesión previa a la apertura, aunque acumula una subida del 7% en las últimas cinco jornadas de bolsa.
El motivo de fondo que explica el interés está en un detalle publicado por The Wall Street Journal: SpaceX habría dejado de vender nuevas misiones de tipo 'rideshare' con su cohete Falcon 9, es decir, esos lanzamientos en los que varios clientes comparten un mismo despegue para colocar sus satélites. Según el mismo medio, algunas empresas ya tienen problemas para reservar vuelos en el Falcon 9 más allá de 2028. Si la demanda de lanzamientos supera a la capacidad disponible, ese hueco lo pueden aprovechar proveedores alternativos como Rocket Lab. Y la compañía está demostrando que sabe ejecutar a ritmo: este viernes 25 de septiembre tiene previsto su lanzamiento número 97 con el cohete Electron, que pondrá en órbita baja (a unos 559 kilómetros) un nuevo satélite StriX para Synspective. Sería su cuarto despegue del Electron en apenas 25 días, después de los realizados los días 2, 11 y 19 de septiembre.
Entre los analistas, el más afinado últimamente es Andres Sheppard, de Cantor Fitzgerald, que ha reiterado su recomendación de comprar con un precio objetivo de 122 dólares, más de un 70% por encima del nivel actual. Sheppard considera que el precio actual es un "buen punto de entrada" gracias a dos grandes motores de crecimiento. El primero es la adquisición de Iridium: la operación ya tiene financiación asegurada después de que la empresa completara una venta de acciones a mercado por 1.944 millones de dólares, y está previsto que se cierre a mediados de 2027, siempre que lo aprueben los reguladores. El segundo es el primer vuelo del Neutron, el cohete de mayor tamaño que Rocket Lab está desarrollando y que, según este analista, podría convertirse en una alternativa real al Falcon 9 de SpaceX cuando esté operativo.
El consenso general es igual de optimista: en los últimos tres meses, Rocket Lab ha recibido 14 recomendaciones de compra y tres de mantener, lo que se traduce en una calificación de "compra fuerte". El precio objetivo medio es de 109,47 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza del 55,7% desde los niveles actuales. Conviene recordar que estas cifras son estimaciones de analistas y no una garantía de nada: el hecho de que la acción cayera en la sesión previa pese a la compra de Wood demuestra que el mercado no reacciona en línea recta a los titulares.
El análisis de Salseo
- La compra de ARK no es un gesto simbólico, pero tampoco mueve la empresa: 25 millones de dólares repartidos entre tres fondos distintos (incluido su ETF específico de espacio) indican convicción y, sobre todo, sirven de reclamo publicitario. La señal a vigilar es si ARK sigue comprando de forma escalonada en las próximas semanas: si para, el efecto 'Cathie Wood' se diluye rápido.
- El dato realmente importante del artículo no es la compra, sino que SpaceX haya dejado de vender misiones compartidas nuevas en el Falcon 9 y que haya clientes sin hueco más allá de 2028. Si el líder del sector no puede absorber la demanda, Rocket Lab es uno de los pocos con cohetes pequeños ya operativos y una cadencia de lanzamiento demostrada (cuatro Electron en 25 días). El matiz: el Electron es un cohete pequeño y no puede cubrir toda la demanda que deja un Falcon 9, así que el verdadero premio depende del Neutron.
- La adquisición de Iridium cambia el perfil de la compañía: pasa de ser un fabricante y lanzador a sumar ingresos recurrentes de servicios de satélite, lo que da más estabilidad. Pero el precio es una venta de acciones a mercado de 1.944 millones de dólares, es decir, más títulos en circulación y más dilución para el accionista actual, además de un cierre previsto para mediados de 2027 que aún depende del visto bueno regulatorio y podría retrasarse.
- Ojo con el consenso: 14 compras frente a solo 3 mantener y un precio objetivo medio de 109,47 dólares implican que el mercado ya descuenta un crecimiento enorme. El riesgo de las historias muy consensuadas es que cualquier tropiezo se pague caro. Los dos eventos concretos que hay que seguir son el primer vuelo del Neutron y la próxima publicación de resultados, porque ahí se verá si la ejecución acompaña a las expectativas.