Cathie Wood vende 18,7 millones en SpaceX y AMD y compra Kratos por 6,7 millones

El fondo ARK de Cathie Wood recorta posiciones en SpaceX y AMD por casi 18,7 millones de dólares y destina 6,7 millones a Kratos Defense, el valor más castigado de los tres en bolsa este año.
Cathie Wood, una de las gestoras más seguidas de Wall Street por su apuesta agresiva por la tecnología disruptiva, ha movido ficha en tres valores que no tienen nada que ver entre sí: el espacio (SpaceX), los chips para inteligencia artificial (AMD) y la tecnología de defensa (Kratos Defense). Su fondo ARK vendió el jueves 29.048 acciones de SpaceX por unos 4,7 millones de dólares, solo un día después de haberse deshecho de otras 54.873. En el mismo día también recortó 22.500 acciones de AMD valoradas en casi 14 millones. Entre ambas operaciones, las ventas del jueves sumaron alrededor de 18,7 millones de dólares.
Pero Wood no solo recogió beneficios: mientras aligeraba SpaceX y AMD, ARK compró 159.918 acciones de Kratos Defense por aproximadamente 6,7 millones de dólares. Es decir, cambia dinero de lo que ya ha volado en bolsa hacia lo que se ha quedado por el camino.
SpaceX vivió una jornada complicada: sus títulos cayeron más del 4% después de que su servicio de internet por satélite, Starlink, volviera a toparse con obstáculos en India. Aunque la compañía ya ha desplegado buena parte de la infraestructura necesaria para operar allí, sigue pendiente de aprobaciones regulatorias clave, entre ellas la asignación de espectro radioeléctrico por satélite. El retraso genera dudas sobre cuándo podrá entrar de verdad en uno de los mayores mercados de internet del mundo. Sin embargo, tras el cierre de la sesión llegó una noticia positiva: SpaceX anunció un acuerdo para adquirir espectro inalámbrico de 800 MHz a nivel nacional a Grain Management, una operación que, si supera el filtro regulatorio, permitiría a Starlink Mobile competir de forma más directa con AT&T, Verizon y T-Mobile combinando la conexión por satélite con la cobertura móvil tradicional. Entre los 34 analistas que siguen el valor, 27 recomiendan comprar, 5 se mantienen neutrales y 2 aconsejan vender, lo que deja una recomendación media de compra moderada y un precio objetivo medio a 12 meses de 215,72 dólares, un 34% por encima del cierre del jueves.
AMD cayó cerca de un 4% en la misma sesión, arrastrada por el resto de fabricantes de chips, después de que un informe sugiriera que los ingresos anualizados de OpenAI estarían unos 20.000 millones de dólares por debajo de lo esperado. El temor es sencillo de entender: si la inteligencia artificial factura menos de lo previsto, las grandes tecnológicas podrían frenar su gasto en infraestructura y, con él, la demanda de procesadores avanzados. A eso se sumaron la subida de la rentabilidad de la deuda pública estadounidense y el encarecimiento del petróleo, que presionan al sector tecnológico. Aun así, AMD acumula una revalorización cercana al 190% en lo que va de año y sigue cerrando acuerdos relevantes, como el que la une a Anthropic para desplegar hasta dos gigavatios de sus GPUs Instinct MI450 a partir de 2027, o los planes de Oracle de utilizar estos procesadores en su nube. De los 36 analistas que la cubren, 30 recomiendan comprar y 6 mantenerse al margen (compra fuerte), aunque su precio objetivo medio, 662,38 dólares, solo deja un margen del 7% desde el cierre del jueves.
El caso de Kratos Defense es el más llamativo. Sus acciones se dejan un 45% este año a pesar de moverse en mercados de defensa donde el gasto militar no para de crecer. El problema que señalaron los inversores no es la falta de pedidos, sino el enorme esfuerzo inversor de la compañía: consume mucha caja en proyectos de aviones no tripulados y armas hipersónicas cuyo retorno tarda en llegar. Los resultados, en cambio, van en otra dirección: los ingresos del segundo trimestre subieron un 30,5% interanual hasta 458,8 millones de dólares y la empresa elevó su previsión de crecimiento orgánico para todo el año al rango del 18% al 23%. Sus apuestas por el dron de combate Valkyrie, los sistemas de cohetes y la tecnología hipersónica podrían sostener ese crecimiento. Wall Street le da un recorrido muy superior al de SpaceX y AMD: 16 recomendaciones de compra y solo un mantener (compra fuerte), con un precio objetivo medio de 95 dólares que implicaría un alza del 126% respecto al cierre del jueves.
El análisis de Salseo
- El movimiento de ARK se lee como una rotación dentro de la misma temática: recorta lo que ya ha subido muchísimo (AMD acumula cerca del 190% este año y SpaceX es una de las grandes favoritas del mercado) y refuerza lo que se ha hundido (Kratos, un 45% abajo). Es una apuesta clásica de comprar la caída, pero con un matiz importante: vender 22.500 acciones de AMD no es abandonar la tesis del chip, es ajustar el peso de la posición tras el rally.
- Para SpaceX, lo relevante no es el 4% de caída del jueves ni los retrasos en India, sino el acuerdo para comprar espectro de 800 MHz. Si la operación se aprueba, Starlink deja de ser solo un proveedor de internet por satélite y pasa a competir por el móvil con las grandes telecos estadounidenses. Eso multiplica el mercado potencial, pero también enfrenta a la compañía a un negocio mucho más regulado y con rivales poderosos. La señal a vigilar: la luz verde (o no) del regulador.
- En AMD el riesgo ya no es la compañía, sino el ritmo del gasto en inteligencia artificial. El dato de que OpenAI facturaría 20.000 millones menos de lo esperado basta para tumbar al sector un día entero, lo que demuestra lo sensible que está el precio a cualquier señal de enfriamiento. Los contratos con Anthropic y Oracle dan visibilidad de ingresos hasta 2027, pero el precio objetivo medio solo deja un 7% de margen: el mercado ya ha descontado casi todo el optimismo, así que la acción necesita sorpresas reales, no promesas.
- La contradicción en Kratos es la clave del análisis: ingresos creciendo un 30,5% y previsión anual elevada frente a una acción que pierde un 45%. El mercado no está castigando la demanda de drones y armas hipersónicas, está castigando el consumo de caja y el tiempo que tarda ese dinero en volver. Eso significa que la señal a vigilar no son los pedidos, sino cuándo el fuerte gasto en inversión empieza a traducirse en caja libre y beneficio; si llega, el potencial que ven los analistas (un 126% de recorrido) deja de ser una promesa.