Cathie Wood vende SpaceX y AMD y refuerza su apuesta por Kratos Defense

El fondo ARK Invest de Cathie Wood recorta posiciones en SpaceX y AMD y compra otras 159.918 acciones de Kratos Defense, una compañía que cae un 45% en 2026 mientras sus resultados mejoran y la banca eleva sus precios objetivo.
ARK Invest, el fondo que dirige Cathie Wood, movió ficha el jueves con dos operaciones que apuntan en direcciones opuestas. Por un lado recortó exposición a dos de sus apuestas de crecimiento más conocidas: vendió 29.048 acciones de SpaceX por unos 4,7 millones de dólares y 22.500 acciones de AMD por cerca de 14 millones. Por otro, compró 159.918 acciones de Kratos Defense & Security Solutions por unos 6,7 millones de dólares. No es un intercambio euro por euro, pero la dirección de los movimientos dice bastante: el fondo aligera en nombres muy revalorizados y carga más en una empresa que ha sufrido un correctivo serio.
Kratos, compañía estadounidense de tecnología de defensa, cerró el jueves a 41,93 dólares por acción tras dejarse alrededor del 45% en lo que va de 2026. Los inversores han castigado la acción por dudas sobre el gasto de capital, el consumo de caja y el tiempo que tardarán en dar fruto sus inversiones en aviones no tripulados y sistemas hipersónicos. Y no ha sido una compra puntual: ARK ya había adquirido más de 309.000 acciones entre el martes y el miércoles antes de añadir otras 159.918 el jueves. Es decir, una acumulación sostenida durante varios días, no un impulso de una sola sesión.
Lo llamativo es que ese desplome choca con unos números que van en la dirección contraria. Kratos presentó unos ingresos de 458,8 millones de dólares en el segundo trimestre, un 30,5% más que un año antes, con un crecimiento orgánico del 19,1%. La dirección incluso elevó su previsión de crecimiento orgánico para todo el año hasta el rango del 18% al 23%. La pega: la fuerte inversión que necesita para desarrollar esos programas sigue presionando la generación de caja a corto plazo, y eso es exactamente lo que el mercado está penalizando.
Mientras el precio caía, la banca de inversión ha ido en sentido opuesto. Barclays inició la cobertura de Kratos con una recomendación de sobreponderar y un precio objetivo de 90 dólares; su analista, Anthony Valentini, defiende que Estados Unidos está en las "primeras fases de una revolución industrial moderna" y que las firmas de defensa tecnológica de crecimiento rápido son más atractivas que muchos contratistas tradicionales de gran tamaño. Rothschild & Co Redburn arrancó con una recomendación de compra y un objetivo de 70 dólares, argumentando que el gasto militar crece en todo el mundo a medida que los ejércitos se adaptan a nuevas formas de guerra. Guggenheim también empezó a cubrirla con compra y un objetivo de 74 dólares, destacando su encaje en el gasto del Pentágono en sistemas no tripulados, munición asequible, espacio e hipersónica. Según TipRanks, el consenso de analistas sitúa el objetivo medio a 12 meses en 95 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza de alrededor del 126% desde el cierre del jueves, con 16 recomendaciones de compra y solo una de mantener.
El contraste es enorme: el mercado está descontando un riesgo de ejecución muy alto, mientras los analistas siguen asumiendo un crecimiento acelerado. La tesis alcista no se apoya solo en que la acción esté barata, sino en que el Pentágono está moviendo dinero hacia drones autónomos de bajo coste, hipersónica, sistemas de cohetes, propulsión y espacio, áreas donde Kratos compite. La pregunta abierta es si esa inversión termina convirtiéndose en caja y contratos, o si se queda en promesas que consumen dinero más tiempo del previsto.
El análisis de Salseo
- La clave no es la venta de SpaceX y AMD, sino el ritmo de compra en Kratos: más de 468.000 acciones en tres días seguidos. Cuando un fondo acumula así, no está buscando un rebote puntual, está construyendo posición en un valor donde cree que el castigo ya está descontado de sobra.
- La paradoja que explica el 45% de caída: los ingresos crecen un 30,5% y la guía anual sube, pero el mercado no paga crecimiento, paga caja. Los programas de drones e hipersónica requieren invertir hoy y cobrar mañana, y ese desfase es lo que hunde la cotización mientras los números de ventas mejoran.
- La brecha entre analistas y mercado es la señal más potente: 16 compras, un mantener y un objetivo medio de 95 dólares frente a un cierre de 41,93. Esa distancia rara vez se mantiene mucho tiempo; o los resultados confirman la conversión en efectivo y el precio se ajusta al alza, o los analistas recortan objetivos. El dato a vigilar es la generación de caja libre y las adjudicaciones de contratos del Pentágono en los próximos trimestres.
- La lectura contraria: comprar 'lo que ha caído mucho' en defensa puede ser una trampa si el gasto se ralentiza, un programa se retrasa o los costes se descontrolan. Además, ARK es un fondo de convicción y alta volatilidad, así que sus movimientos son una señal de posicionamiento, no una garantía de acierto. La apuesta de fondo es sectorial: defensa tecnológica ágil frente a los grandes contratistas tradicionales.