El CEO de Anthropic defiende los modelos abiertos tras el tirón de orejas de Palantir

Dario Amodei aclara que Anthropic no pide prohibir los modelos de IA de código abierto, pero duda de su utilidad defensiva, justo después de que Alex Karp, de Palantir, criticara a quienes se resisten a competir sin restricciones.
El debate sobre los modelos de inteligencia artificial de código abierto —conocidos como open-weight— se ha calentado esta semana. Todo empezó cuando una alianza de grandes empresas tecnológicas, entre ellas Nvidia y Palantir, publicó una carta apoyando el desarrollo de tecnologías abiertas para mejorar la seguridad en la era de la IA. La gran ausente en esa firma fue Anthropic, la startup liderada por Dario Amodei, lo que desató especulaciones sobre su postura real.
Horas después, el CEO de Palantir, Alex Karp, lanzó un dardo en una entrevista en Fox Business. Sin mencionar directamente a Anthropic, advirtió que resistirse a la competencia abierta puede llevar a un sector tecnológico menos dinámico, como ha pasado en Europa. "Si quieres ganar, tienes que competir en el campo de batalla", sentenció Karp, dejando claro que su apuesta por los modelos abiertos es total, sobre todo en proyectos con el gobierno de EE.UU.
La respuesta de Amodei no se hizo esperar. En una carta publicada en la web de Anthropic, negó que su empresa haya abogado nunca por una prohibición de los modelos open-weight. "Cualquiera que haya leído mis escritos anteriores sabe que no considero útiles ese tipo de prohibiciones", escribió. Sin embargo, matizó que no comparte la idea de que estos modelos faciliten necesariamente las defensas: cree que podrían dar más ventaja a los atacantes, sobre todo en campos como las armas biológicas.
Amodei reconoció el valor de los modelos abiertos como bien público cuando no tienen capacidades peligrosas, ya que abaratan costes y dan más control a empresas y desarrolladores. Pero insistió en que la prioridad debe ser evitar que chips potentes caigan en manos de regímenes autoritarios, frenar la destilación de modelos a escala industrial y exigir pruebas de seguridad a todos los sistemas avanzados, abiertos o cerrados.
El cruce de declaraciones refleja una tensión de fondo en la industria: ¿hasta qué punto la apertura acelera la innovación o multiplica los riesgos? Mientras Palantir y Nvidia presionan por un ecosistema abierto que consideran clave para la competitividad estadounidense, Anthropic defiende un enfoque más cauteloso, aunque sin llegar a pedir prohibiciones. La pelota está ahora en el tejado de los reguladores, que deberán equilibrar seguridad y progreso en un campo que evoluciona a toda velocidad.
El análisis de Salseo
- La ausencia de Anthropic en la alianza por los modelos abiertos no es casual: revela una división estratégica profunda. Mientras Palantir y Nvidia ven la apertura como una ventaja competitiva para EE.UU., Anthropic prioriza el control de riesgos, lo que podría influir en cómo cada empresa accede a contratos públicos y alianzas futuras.
- El verdadero temor de Amodei no es el código abierto en sí, sino la dificultad de ponerle puertas al campo una vez que modelos potentes circulan sin control. Su mención a las armas biológicas no es retórica: apunta a escenarios donde un mal uso podría superar con creces los beneficios defensivos.
- Para el inversor, esta disputa tiene implicaciones concretas. Si la administración Trump se alinea con la visión abierta de Karp, empresas como Palantir podrían reforzar su posición en el sector defensa. Si gana peso la postura cautelosa de Anthropic, las firmas centradas en seguridad y modelos cerrados podrían ver más demanda. Habrá que vigilar los próximos movimientos regulatorios y los contratos con el Pentágono.