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El CEO de Micron: la IA ha cambiado por completo las reglas del juego de la memoria

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El CEO de Micron: la IA ha cambiado por completo las reglas del juego de la memoria

El consejero delegado de Micron asegura que la inteligencia artificial ha convertido la memoria en un componente estratégico y escaso, con una demanda que supera su capacidad de producción. La compañía invertirá 250.000 millones de dólares en nuevas fábricas y ya tiene contratos a largo plazo para asegurar las ventas.

El consejero delegado de Micron, Sanjay Mehrotra, aseguró este jueves que la inteligencia artificial (IA) ha cambiado de raíz el negocio de los chips de memoria, un sector históricamente condenado a montañas rusas de precios. «Hoy no hay IA sin memoria. Los sistemas de IA necesitan más memoria, memoria de mayor rendimiento y de menor consumo», explicó en una entrevista en el programa "Mad Money" de CNBC. «El valor de la memoria ha cambiado por completo», sentenció.

Mehrotra, ingeniero con más de 40 años en la industria y cofundador de SanDisk, hizo estas declaraciones ante la enorme planta de fabricación de semiconductores que Micron está construyendo cerca de su sede en Boise (Idaho). Es parte de un plan de inversión de 250.000 millones de dólares en fabricación e I+D dentro de Estados Unidos. La instalación de Boise contará con dos fábricas, cada una del tamaño de diez campos de fútbol, y se espera que la primera empiece a producir obleas a mediados de 2027. Solo en acero para el armazón de una de ellas, dijo Mehrotra, habría suficiente para dar dos vueltas a la Tierra.

Históricamente, la memoria era un negocio cíclico: cuando los precios subían, los fabricantes ampliaban capacidad, y el exceso de oferta acababa hundiéndolos. Mehrotra sostiene que la IA ha creado una demanda mucho más estable y duradera, que va más allá de los centros de datos. «Esperamos que los vehículos autónomos, los robots y los dispositivos de consumo con IA necesiten cantidades crecientes de memoria en los próximos años», afirmó. Para él, la memoria se ha convertido en «la infraestructura estratégica de la era de la IA».

La forma de comprar también está cambiando. Ya no se trata de pedir ofertas y elegir al proveedor más barato: los clientes diseñan cada vez más la memoria junto con los procesadores y los sistemas donde se integrará, por lo que el chip de memoria pasa a ser clave para el rendimiento del conjunto. «Trabajamos con ellos cada vez antes en su ciclo de desarrollo», dijo, y añadió que los clientes reconocen que la memoria les permite «impulsar sus propios motores de crecimiento».

Mientras tanto, la demanda supera a la oferta. Micron no puede producir lo suficiente, y los clientes de centros de datos quieren aproximadamente un 50% más de suministro del que la compañía puede comprometer. Para ganar visibilidad, el fabricante ha firmado acuerdos estratégicos a cinco años con 16 clientes, y desde entonces ha cerrado más contratos. «Todos nuestros clientes comprarán todo lo que fabriquemos», aseguró Mehrotra. «Eso nos da seguridad sobre la demanda».

El análisis de Salseo

  • El cambio clave no es solo que haya más demanda de memoria, sino que pasa de ser un producto comoditizado a una pieza crítica diseñada a medida. Si los clientes integran la memoria con sus procesadores desde el inicio, el poder de fijación de precios de Micron sube y la competencia por precio pierde peso frente a la tecnología y la capacidad de entrega.
  • Los contratos a cinco años con 16 clientes son un giro de guion para un sector acostumbrado a vivir del mercado al contado. Eso da a Micron una visibilidad de ingresos inusual y reduce el riesgo de que una caída de precios puntual le pille con el pie cambiado: ahora tiene la demanda comprometida de antemano.
  • La inversión de 250.000 millones de dólares es una apuesta enorme. Si la demanda de IA se ralentiza más de lo previsto o la competencia (Samsung, SK Hynix) añade mucha capacidad, ese esfuerzo podría convertirse en el próximo exceso de oferta. Esa es la otra cara de la moneda que el optimismo del CEO no cuenta.
  • La señal concreta a vigilar es si los clientes de centros de datos siguen queriendo un 50% más de oferta de lo que Micron puede dar. Si esa brecha empieza a cerrarse, o si la primera fábrica de Boise no arranca a mediados de 2027, el cuento de la memoria 'anti-cíclica' se debilita.

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Fuente: CNBC