El CEO de Palantir defiende a Dario Amodei mientras arremete contra la industria de la IA

Alex Karp carga contra los laboratorios de IA por su opacidad y su modelo de negocio basado en tokens, pero sale en defensa del CEO de Anthropic: "No es la caricatura que muchos creen".
Alex Karp, CEO de Palantir, ha vuelto a sacar la artillería pesada contra sus competidores en inteligencia artificial. En una reunión interna con empleados, calificó a estas compañías de "tremendamente antipáticas" y las acusó de construir modelos apropiándose de propiedad intelectual ajena sin dar explicaciones. Según Karp, las empresas de IA se niegan a responder cómo entrenan sus sistemas sin robar datos, transferir el conocimiento al modelo y luego competir contra sus propias fuentes.
Pero entre crítica y crítica, Karp dedicó unas palabras inesperadas a Dario Amodei, CEO de Anthropic. "He pasado mucho tiempo con Dario", dijo, "y no es la caricatura que mucha gente, la mayoría de los estadounidenses, cree". Un gesto que contrasta con su tono habitual y que humaniza a uno de los líderes más reservados del sector.
El ejecutivo también cargó contra el modelo de negocio basado en tokens, la unidad que mide el consumo de IA y por la que las empresas pagan. Comparó la obsesión por maximizar el gasto en tokens con una adicción a la pornografía y aseguró que los clientes de Palantir se preguntan por qué pagan por "una especie de bazofia rara que solo hace felices a los menos productivos".
Karp defendió el modelo de "ingenieros desplegados sobre el terreno" (FDE) que popularizó Palantir y que gigantes como Google, AWS y OpenAI han copiado. En junio ya acusó a OpenAI de copiarlo mal, y ahora fue más gráfico: "Necesitan FDEs que no se limiten a masturbarse y vender tokens". Una forma de decir que el sector está más centrado en facturar que en resolver problemas reales.
La intervención de Karp se enmarca en su tesis de la "IA soberana": las empresas deben conservar el control de sus datos en lugar de entregarlos a terceros como OpenAI o Anthropic. Un discurso que, más allá de la polémica, refuerza el posicionamiento de Palantir como socio tecnológico que no compite con sus clientes.
El análisis de Salseo
- Karp está trazando una línea clara entre Palantir y los laboratorios de IA: mientras ellos monetizan datos ajenos de forma opaca, Palantir ofrece control y soberanía. Es un argumento comercial potente para empresas y gobiernos preocupados por la fuga de información.
- La defensa de Amodei no es casual. Anthropic se ha posicionado como la opción "responsable" en IA, y Karp podría estar tendiendo puentes de cara a futuras colaboraciones o simplemente diferenciando entre la persona y la empresa.
- El ataque a los tokens refleja un malestar real entre clientes empresariales que no ven retorno claro a su inversión en IA generativa. Si esta percepción se extiende, podría frenar la adopción y golpear las valoraciones de las startups del sector.