Alianzas

Cerebras rebota: Altman avala su alianza con OpenAI y ve un mercado de 550.000 millones

·PositivoImpacto medio
Cerebras rebota: Altman avala su alianza con OpenAI y ve un mercado de 550.000 millones

Las acciones de Cerebras suben más del 6% después de que Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, calificara a la compañía de «socio cercano», calmando el temor de que OpenAI se pase a los chips de Nvidia. Un analista de Mizuho mantiene un precio objetivo de 300 dólares y calcula que el mercado de la inferencia rápida llegará a 550.000 millones en 2030.

Las acciones de Cerebras Systems (CBRS) subían más de un 6% en la negociación previa a la apertura del 5 de octubre, después de que Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, saliera al paso de los nervios sobre la relación entre ambas compañías. En una publicación en X del viernes por la noche, Altman describió a Cerebras como un «socio cercano» y aseguró que ambas firmas trabajan juntas para mejorar la velocidad de la inteligencia artificial. Sus palabras llegaron después de que el valor se hundiera cerca de un 20% al conocerse que el modo GPT-6.1 Sol Ultrafast de OpenAI utilizaba chips de Nvidia (NVDA) y no de Cerebras. Es decir: la compañía pasó de perder una quinta parte de su valor a rebotar por un tuit.

En paralelo, el analista de Mizuho Securities Vijay Rakesh mantiene su visión positiva sobre Cerebras y reitera un precio objetivo de 300 dólares por acción, lo que implicaría un potencial de subida del 80,3% respecto al cierre del 2 de octubre. Rakesh reconoce que la acción puede sufrir presión a corto plazo por la llegada de vencimientos que liberan paquetes de acciones (los llamados «unlocks»), pero sostiene que el negocio aguanta: valora la empresa en unas 12 veces sus ventas esperadas para 2028, un múltiplo similar al que se paga hoy por otros fabricantes de chips de IA como la propia Nvidia y Broadcom (AVGO).

El grueso de su tesis se apoya en un mercado que, según él, está a punto de despegar: el de la inferencia rápida, esto es, la capacidad de un sistema de IA para responder casi al instante. Rakesh estima que este segmento podría alcanzar los 550.000 millones de dólares en 2030 y representar alrededor del 20% de todas las cargas de trabajo de IA. Su argumento clave es que los «tokens» procesados a alta velocidad podrían costar entre 6 y 10 veces más que los normales, porque hay clientes dispuestos a pagar más por respuestas más rápidas. Eso, según el analista, se traduciría en ingresos y, sobre todo, en mejores márgenes para las compañías de infraestructura de IA.

¿Quién paga esa prima por velocidad? Rakesh señala varios sectores. En los mercados financieros, firmas como Jane Street y Citadel buscan herramientas capaces de procesar información más rápido para mejorar sus operaciones. En ciberseguridad, la detección y vigilancia de amenazas en tiempo real es otro nicho evidente. Y en defensa, compañías como Anduril y Shield AI podrían usar IA ultrarrápida en sistemas autónomos y otras tareas donde cada milisegundo cuenta. La baza diferencial de Cerebras, según el analista, está en el diseño de sus chips de escala de oblea —conectan 84 chips con unos 44 GB de memoria integrada—, lo que reduce los retrasos y la necesidad de redes de interconexión complejas frente a los chips tradicionales. Sus sistemas CS-5 y CS-6 deberían ofrecer aproximadamente el doble de rendimiento con cada generación.

Entre los posibles motores de crecimiento, Rakesh destaca el procesamiento hasta 14 veces más rápido que OpenAI habría logrado con tecnología de Cerebras, y apunta a Amazon Web Services y Meta como clientes potenciales. Sus previsiones pasan por que los ingresos de la compañía escalen desde unos 900 millones de dólares en 2026 hasta 13.500 millones en 2029. En cuanto al consenso, CBRS cuenta en TipRanks con una recomendación unánime de compra fuerte, con 10 valoraciones de «comprar» sin una sola voz discordante y un precio objetivo medio de 288,67 dólares, un 73,5% por encima de los niveles actuales. El propio Rakesh es analista de cinco estrellas en esa plataforma, ocupa el puesto número 9 de 12.512 y presume de un 69% de acierto con un retorno medio por recomendación del 72,80%. Conviene recordar que todo esto son estimaciones y opiniones de analistas, no hechos: la acción venía de desplomarse casi un 20% en una sola jornada por un informe sobre qué chips usa OpenAI.

El análisis de Salseo

  • Lo que mueve el precio aquí no es un dato de negocio, es una frase. Un tuit de Altman desactiva el miedo a que OpenAI se vaya con Nvidia y la acción pasa de caer un 20% a subir un 6%. Eso demuestra una dependencia enorme de un solo validador: cualquier señal de que OpenAI mira hacia otro lado puede repetir el movimiento a la baja.
  • El negocio que defiende Rakesh no es vender más chips, es vender velocidad. Si los tokens ultrarrápidos se pagan entre 6 y 10 veces más, Cerebras no compite en el mercado masivo, sino en nichos donde el milisegundo vale dinero: trading, ciberdefensa y sistemas autónomos militares. Es un mercado más pequeño, pero con márgenes mucho más jugosos, y ahí sí puede tener ventaja frente a la arquitectura clásica de Nvidia.
  • Dos señales concretas que vigilar. Primero, los vencimientos que liberan paquetes de acciones: aunque el negocio vaya bien, más papel disponible presiona el precio. Segundo, las generaciones CS-5 y CS-6, porque toda la tesis se apoya en doblar el rendimiento con cada salto. Si ese calendario se retrasa, el múltiplo de 12 veces ventas de 2028 se queda sin argumento.
  • La letra pequeña que el titular no cuenta. Comparar su múltiplo con el de Nvidia y Broadcom es engañoso: esas dos son compañías mucho más grandes y con una cartera de clientes muy diversificada, mientras Cerebras depende de las previsiones de crecimiento que firma el propio analista que pone el precio objetivo. Y cuando los 10 analistas que cubren el valor dicen «comprar» sin excepción, el margen para sorprender positivamente se estrecha: ya no queda nadie por convencer.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks