CGI y D-Wave se alían para llevar la computación cuántica a las empresas

La consultora CGI integrará la tecnología cuántica de D-Wave en sus servicios para clientes de logística, transporte y retail, con el foco puesto en problemas reales de optimización y planificación.
CGI, una de las mayores consultoras tecnológicas del mundo, ha anunciado una alianza estratégica con D-Wave Quantum, la única compañía de computación cuántica que ofrece a la vez sistemas de tipo 'annealing' (recocido) y de puertas lógicas, además de software y servicios. El objetivo es ayudar a los clientes a dar el salto desde la experimentación con tecnología cuántica hasta aplicaciones prácticas dentro de su negocio, especialmente en sectores como la logística, el transporte y el comercio minorista.
La alianza no parte de cero: ambas compañías llevan más de un año colaborando en casos de uso cuánticos para empresas. Ahora ese trabajo se convierte en una oferta comercial conjunta. CGI integrará las plataformas de D-Wave en su catálogo de servicios tecnológicos avanzados, lo que incluye acceso al ordenador cuántico Advantage2 de D-Wave y a sus solucionadores híbridos (que combinan computación clásica y cuántica). Con ello, sus clientes podrán explorar y desplegar soluciones para retos críticos como la planificación de la producción industrial, la optimización de redes eléctricas o la programación del mantenimiento de activos. Además, ambas empresas planean desarrollar casos de uso conjuntos y medir resultados concretos de negocio. Entre las iniciativas ya en marcha están las soluciones cuánticas para el transporte y el ferrocarril, que abordan la programación de trenes, las operaciones de red y de las estaciones de clasificación y la asignación de recursos, así como aplicaciones para el retail centradas en mejorar la planificación de la cadena de suministro, las rutas de reparto y la organización de turnos de personal.
Según Dave Henderson, director de tecnología de CGI, la adopción de la inteligencia artificial está empujando a las organizaciones a buscar nuevas formas de resolver objetivos de negocio cada vez más complejos, y en ese contexto la computación cuántica emerge como un complemento práctico a la informática tradicional para determinados casos de uso. Por su parte, Lorenzo Martinelli, director de ingresos de D-Wave, asegura que el valor de negocio de esta tecnología "ya no es teórico" y que sus clientes la utilizan hoy para mejorar operaciones y obtener resultados tangibles en problemas que los sistemas convencionales no resuelven bien. La combinación de la tecnología de D-Wave con la escala, el conocimiento sectorial y la capacidad de implantación de CGI busca dar a más organizaciones un camino claro desde la exploración hasta la producción.
La noticia encaja en la estrategia de CGI de invertir en tecnologías avanzadas para preparar a sus clientes ante la próxima generación de la informática empresarial. CGI, fundada en 1976, cuenta con 94.000 consultores y profesionales en todo el mundo y facturó 15.910 millones de dólares canadienses en su ejercicio fiscal 2025. Para D-Wave, el acuerdo supone sumar un canal de gran alcance para colocar sus sistemas cuánticos en manos de empresas que hasta ahora solo los miraban de lejos.
El análisis de Salseo
- El detalle clave no es 'cuántica' en abstracto, sino quién pone el canal de venta. D-Wave es una empresa pequeña comparada con CGI, y lo que compra aquí es acceso a la cartera de clientes y a los equipos de implantación de una consultora con 94.000 profesionales. Para una compañía cuántica, ese músculo comercial vale tanto o más que una mejora técnica.
- Fíjate en los casos de uso elegidos: programación de trenes, rutas de reparto, turnos de personal y planificación de producción. Son problemas de optimización muy concretos, donde la computación con 'annealing' de D-Wave ya compite hoy. La noticia refuerza la idea de que el valor real de la cuántica a corto plazo está en optimizar, no en superar a los ordenadores clásicos en todo.
- CGI lleva más de un año trabajando con D-Wave y ahora lo convierte en oferta comercial formal, lo que sugiere que hay clientes dispuestos a pagar. La señal a vigilar: que en próximos trimestres aparezcan contratos nominales o casos con resultados medibles, y no solo comunicados de intención. Ahí se verá si el discurso se traduce en ingresos.
- Matiz que el titular no cuenta: el comunicado es de CGI, y D-Wave aparece más como proveedor tecnológico que como protagonista. Además, la cuántica sigue siendo una parte mínima del negocio de la consultora; para D-Wave, en cambio, cada alianza de este tipo es material para su tesis. Ojo también a la posible dilución y al gasto en I+D de D-Wave, que son el contrapeso habitual en este sector.