Regulación

China obliga a Meta a deshacer la compra de Manus por 2.000 millones

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China obliga a Meta a deshacer la compra de Manus por 2.000 millones

Los reguladores chinos han frenado la adquisición de la startup de IA Manus por parte de Meta, forzando la separación y devolviendo a Manus a la independencia.

Manus volverá a operar como empresa independiente después de que los reguladores chinos obligaran a Meta a deshacer su adquisición de 2.000 millones de dólares. La propia startup lo anunció este martes, explicando que algunos usuarios tendrán que hacer copias de seguridad de los datos generados a partir del 29 de diciembre de 2025, la fecha en la que se hizo público el acuerdo. Según Manus, este paso es necesario para cumplir con los requisitos regulatorios en ciertas partes del mundo.

La historia viene de lejos. Meta anunció en diciembre la compra de Manus, una desarrolladora de agentes de inteligencia artificial de propósito general fundada en China en 2022 y que después se trasladó a Singapur. El acuerdo levantó ampollas tanto en Pekín como en Washington. Las autoridades chinas abrieron una investigación para determinar si la operación violaba sus normas sobre inversión extranjera. Finalmente, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China emitió su decisión en abril, ordenando a las partes retirar la transacción.

Desde entonces, Pekín ha endurecido los controles a la exportación de tecnología en acuerdos transfronterizos, en plena carrera por el talento, el hardware y los datos entre Estados Unidos y China. El caso Manus se ha convertido en un ejemplo más de cómo la geopolítica condiciona los movimientos de las grandes tecnológicas. Meta, por su parte, había planeado integrar la tecnología de Manus en sus productos de consumo y empresariales, dentro de una agresiva expansión en inteligencia artificial con la que busca competir con Google, Anthropic y OpenAI.

La operación fallida no frena los planes de Meta en IA. La compañía presentó la semana pasada su primer agente de programación, un nuevo intento de generar ingresos a partir de esta tecnología. Pero el freno chino demuestra que, en el tablero global de la inteligencia artificial, las fronteras importan más que nunca.

El análisis de Salseo

  • El bloqueo chino no es solo un problema administrativo: refleja la pugna entre EE.UU. y China por controlar el talento y la tecnología de IA. Para Meta, perder Manus significa quedarse sin una pieza que iba a acelerar sus agentes de IA en productos de consumo y empresa.
  • La decisión de Pekín de forzar la desinversión llega después de que la propia China endureciera sus controles a la exportación de tecnología. Esto puede disuadir a otras startups chinas de aceptar compradores estadounidenses, encareciendo futuras adquisiciones en el sector.
  • Para Manus, volver a ser independiente no es necesariamente una derrota: la empresa conserva su tecnología y su equipo, y ahora puede buscar otros compradores o inversores fuera del alcance regulatorio chino. Habrá que vigilar si acepta capital de Oriente Medio o de fondos asiáticos no chinos.
  • El caso recuerda a las restricciones de CFIUS en EE.UU., pero a la inversa. Los inversores deben asumir que cualquier acuerdo tecnológico entre China y Occidente puede descarrilarse por razones políticas, lo que añade un riesgo regulatorio difícil de valorar.

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Fuente: CNBC