Los chips de memoria se desmarcan de la IA y siguen imparables: 4 valores a vigilar

Mientras el ruido sobre la inteligencia artificial sacude a otros semiconductores, los fabricantes de memoria mantienen una escalada sólida. Analizamos qué hay detrás y qué empresas pueden beneficiarse.
En un momento en que las dudas sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial golpean a buena parte del sector de semiconductores, los fabricantes de chips de memoria parecen vivir en otro mundo. Mientras los titulares se llenan de advertencias sobre una posible burbuja en la IA, las acciones de estas compañías han seguido subiendo con fuerza, impulsadas por una demanda que va mucho más allá de los centros de datos.
La clave está en que la memoria es un componente esencial en prácticamente cualquier dispositivo electrónico, desde teléfonos y ordenadores hasta coches y electrodomésticos. Tras un 2023 marcado por el exceso de inventarios, la recuperación de la demanda en sectores como el de los PC y los smartphones ha devuelto el brillo a estas empresas. Además, la propia expansión de la IA también necesita memoria de alto ancho de banda (HBM), lo que añade un catalizador extra sin depender de las volátiles expectativas sobre modelos de lenguaje.
Compañías como AXT Inc y Lumentum Holdings, aunque no son fabricantes puros de memoria, se benefician de esta tendencia al proporcionar sustratos y componentes ópticos clave para la producción y conexión de estos chips. AXT, por ejemplo, suministra sustratos de arseniuro de galio y fosfuro de indio que se usan en aplicaciones de alta velocidad, mientras que Lumentum es líder en láseres y fotodetectores esenciales para las redes que mueven los datos. Ambas cotizan en bolsa y han visto cómo el interés de los inversores crece al calor de esta temática.
El contexto macroeconómico también ayuda: la estabilización de los tipos de interés y la moderación de la inflación están animando el gasto en tecnología por parte de empresas y consumidores. Los analistas destacan que, a diferencia de otros segmentos más especulativos, la demanda de memoria tiene un componente cíclico más predecible y está respaldada por aplicaciones reales y no solo por promesas futuras.
Con todo, conviene no bajar la guardia. El sector de los semiconductores es notoriamente cíclico y los precios de la memoria pueden dar giros bruscos si la oferta supera a la demanda. Pero por ahora, los vientos soplan a favor y los inversores que buscan exposición al mundo de los chips sin tanto riesgo ligado a la IA están encontrando en estas compañías un refugio interesante.
El análisis de Salseo
- La subida de las acciones de memoria no es un simple rebote: refleja una recuperación real de la demanda en electrónica de consumo y el inicio de un nuevo ciclo alcista, lo que da más visibilidad a los ingresos futuros que en otros segmentos.
- El hecho de que la IA también tire de la memoria de alto ancho de banda (HBM) crea un 'doble motor' que reduce la dependencia de un solo catalizador; si la burbuja de la IA se desinfla, la demanda tradicional puede sostener el crecimiento.
- Empresas como AXT y Lumentum, aunque no son fabricantes de memoria, son 'picos y palas' en esta fiebre: proveen insumos críticos cuya demanda crece con el volumen de chips, lo que las hace apuestas menos obvias pero con potencial.
- El riesgo principal es el cíclico: si los fabricantes aumentan demasiado la producción, los precios pueden caer rápido. Habrá que vigilar los márgenes y los niveles de inventario en los próximos trimestres para detectar un posible techo.