Regulación

Cines del Reino Unido estudian prohibir las gafas inteligentes de Meta por miedo a la piratería

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Cines del Reino Unido estudian prohibir las gafas inteligentes de Meta por miedo a la piratería

La asociación de cines del Reino Unido valora restringir el uso de las gafas inteligentes de Meta en las salas por el riesgo de grabaciones ilegales, aunque reconoce sus beneficios para personas con discapacidad.

Los cines del Reino Unido están considerando prohibir que los espectadores entren con las gafas inteligentes de Meta (las Ray-Ban con cámara integrada, que cuestan 359 libras) ante el temor de que se utilicen para grabar películas de forma ilegal. La UK Cinema Association (UKCA), la patronal del sector, ha confirmado que varias cadenas locales podrían acabar adoptando políticas que restrinjan estos dispositivos en las salas oscuras, sumándose a una lista creciente de establecimientos que ya han dicho 'no' a estas gafas.

El debate no es nuevo: restaurantes, teatros, pubs e incluso tribunales de Inglaterra y Gales han vetado ya estas gafas, a las que algunos críticos llaman 'gafas pervertidas' o 'software espía'. Sin embargo, la UKCA matiza que, hasta ahora, ningún miembro ha impuesto una prohibición total, y que los dueños de los cines tendrán que sopesar los riesgos con los beneficios que la tecnología con IA puede aportar a personas con problemas de visión o audición, como subtítulos personalizados.

La patronal ha emitido un comunicado en el que reconoce que los operadores de cines son conscientes de la creciente disponibilidad de estos dispositivos y de sus ventajas para quienes tienen necesidades de acceso específicas. Pero también subraya que están 'atentos a los problemas de privacidad y piratería cinematográfica' que surgen con su uso, por lo que 'muchos están introduciendo políticas para prohibir y/o restringir el uso de gafas inteligentes con cámara en sus locales'. La UKCA insiste en que es un área en evolución y que seguirán trabajando con sus miembros para que el enfoque sea 'relevante y proporcionado'.

Meta, por su parte, defiende sus gafas: asegura que un pequeño LED parpadea cuando se está grabando y que han desarrollado tecnología antidetección de manipulaciones para evitar que los usuarios tapen esa luz. Sin embargo, ya hay denuncias de personas que han sido grabadas sin su consentimiento, lo que aviva los temores de los cines. Otras grandes cadenas de ocio británicas, como ATG Theatres (propietaria de teatros como el Bristol Hippodrome o el Edinburgh Playhouse), ya han dicho que pedirán a los asistentes que se quiten las gafas durante las funciones. Incluso el consejero delegado de Wetherspoons, Tim Martin, ha manifestado que en sus pubs no se permite filmar a clientes o empleados sin permiso y que las gafas de Meta parecen vulnerar esa norma.

La respuesta de Meta no se ha hecho esperar: un portavoz ha señalado que sus gafas son útiles para muchas personas, incluida la comunidad de invidentes o con baja visión, y que limitar su uso sería 'un gran paso atrás'. También recuerdan que sus gafas avisan con una luz cuando se toma una foto o se graba un vídeo, algo que no hacen los móviles. El debate, por tanto, está servido: seguridad y derechos de autor frente a accesibilidad e innovación tecnológica.

El análisis de Salseo

  • La noticia refleja una tensión creciente entre la adopción de wearables con cámara y los derechos de propiedad intelectual: si los cines prohíben las gafas de Meta, podría sentar un precedente para otros sectores (teatros, museos, estadios) y frenar la aceptación masiva de estos dispositivos, que son clave en la estrategia de hardware de Meta.
  • Para Meta, el riesgo no es solo reputacional: si las restricciones se extienden, podrían reducir el atractivo de sus gafas Ray-Ban, un producto que busca ser el próximo gran gadget de consumo. Cualquier veto en un mercado grande como el del Reino Unido podría enfriar las ventas y dar ventaja a competidores que aún no han lanzado sus propias gafas con cámara.
  • El matiz que el titular no cuenta: la UKCA no habla de una prohibición absoluta, sino de un equilibrio. Eso abre la puerta a que los cines permitan las gafas solo para funciones accesibles (subtítulos personalizados), lo que podría convertirse en un nicho de mercado para Meta si logra demostrar que su tecnología es segura y no invasiva.
  • La señal a vigilar: si alguna gran cadena de cines del Reino Unido (como Odeon, Cineworld o Vue) anuncia oficialmente una prohibición, será un golpe mediático importante y probablemente acelere medidas similares en otros países europeos. También habrá que estar atentos a si Meta introduce mejoras en el LED o en la detección de manipulación para intentar evitar estos vetos.

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Fuente: The Guardian