Citi sube el precio objetivo de Micron a 1.300 dólares por la escasez de memoria DRAM

El banco Citi eleva de 1.150 a 1.300 dólares el precio objetivo de Micron y mantiene la recomendación de comprar, apoyándose en unos precios de la memoria DRAM mejores de lo esperado. La firma espera además que la acción se anime de cara a la feria SEMICON West.
Citi se ha puesto más optimista con Micron. El banco, a través de su analista Atif Malik, ha elevado el precio objetivo de la compañía de memoria desde los 1.150 dólares hasta los 1.300 dólares por acción y mantiene su recomendación de comprar. Conviene recordar que un precio objetivo es, simplemente, el nivel al que un analista cree que puede llegar la acción en el futuro; no es una promesa ni una garantía, sino una opinión basada en sus cálculos.
El motivo del ajuste está en los precios. Citi ha revisado al alza sus estimaciones para los trimestres de agosto y noviembre de Micron porque los precios de la memoria DRAM están siendo mejores de lo que esperaba. La DRAM es el tipo de memoria que usan los ordenadores y los servidores para trabajar con datos de forma temporal, mientras que la NAND es la memoria que almacena la información de forma permanente (la de los discos y tarjetas). Micron fabrica ambas, así que cuando sus precios suben, cada chip que vende deja más margen.
Según el analista, los mercados de DRAM y NAND siguen con más demanda que oferta, una situación que en la jerga se describe como que el mercado está "desabastecido" o infradotado. Eso empuja los precios al alza y, según Citi, debería traducirse en que Micron supere sus propias previsiones en el cuarto trimestre fiscal, es decir, en los resultados que presentará en los próximos meses (su año fiscal no coincide con el año natural).
Hay además un catalizador de corto plazo en el radar: el banco espera que la acción repunte de cara a SEMICON West, una de las grandes ferias del sector de los semiconductores. La razón es que allí los fabricantes de maquinaria para producir chips hablarán de la escasez de DRAM, lo que puede retroalimentar el relato de que la memoria sigue siendo un negocio con viento a favor.
El movimiento de Citi no llega aislado. En las últimas semanas, otros analistas han mostrado una visión parecida: Vivek Arya, de Bank of America, mantuvo su recomendación de comprar Micron con un precio objetivo de 1.550 dólares, citando la fortaleza de la memoria ligada a la inteligencia artificial y la devolución de capital a los accionistas. En paralelo, los titulares del sector comparan a Micron con Nvidia y AMD como una de las formas de exponerse al tirón de la IA, y las acciones de memoria llevan una racha de subidas destacada.
El análisis de Salseo
- El negocio de la memoria es extremadamente sensible al precio: cuando la oferta va por detrás de la demanda, las empresas apenas tienen que vender más unidades para disparar sus beneficios, porque cada chip se paga más caro. Por eso Citi puede subir sus estimaciones sin que Micron haya anunciado nada nuevo: no cambia la empresa, cambia el precio de lo que vende.
- La letra pequeña de los precios objetivo: que Citi apunte a 1.300 dólares y Bank of America mantenga los 1.550 demuestra que nadie tiene claro cuánto dura este tirón. El precio objetivo es un termómetro de expectativas, no una cifra que vaya a cumplirse, y en un sector cíclico la distancia entre las dos casas es, en sí misma, la señal de la incertidumbre.
- El detalle cíclico que conviene no olvidar: el precio objetivo de 1.300 es casi un 13% superior al de 1.150 anterior.
- SEMICON West es el escaparate a vigilar en el corto plazo. No es una cita donde Micron venda nada, pero sí donde los fabricantes de maquinaria cuentan cómo van sus pedidos y hasta qué punto la escasez de memoria es real. Si allí todo el mundo celebra que falta memoria, es combustible para el rally; si empiezan a anunciarse ampliaciones masivas de capacidad, es la clásica semilla del exceso de oferta del futuro.
- El riesgo de fondo es que la escasez se convierta en exceso rápido. Los buenos precios de la DRAM están ligados al gasto en centros de datos e inteligencia artificial: si ese gasto se enfría, la oferta que hoy parece corta se queda de golpe demasiado grande, y la historia del sector dice que el péndulo pasa de un extremo a otro en pocos trimestres.