Comienza el juicio contra Meta por seguridad infantil: lo que está en juego

Este martes arranca en California el juicio en el que 29 estados acusan a Meta de diseñar funciones adictivas para niños. Se enfrenta a posibles multas de hasta 1,4 billones de dólares y cambios en Instagram y Facebook.
Este martes comienzan los argumentos iniciales en un juicio histórico contra Meta, la matriz de Facebook e Instagram, en el que 29 estados de Estados Unidos (liderados por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey) acusan a la compañía de haber diseñado sus plataformas con funciones intencionadamente adictivas para los menores, mientras las promocionaba como seguras. El fiscal general de Kentucky, Russell Coleman, lo ha calificado como "la mayor demanda de protección al consumidor de la historia de EE.UU.", alegando que Meta "ocultó lo que sabía sobre el daño que sus productos causan a los jóvenes porque ignorarlo era más rentable".
Los estados buscan sanciones económicas multimillonarias y cambios en el funcionamiento de las redes sociales de Meta. Hablan de daños cercanos a los 200.000 millones de dólares, aunque Meta asegura en documentos judiciales que los estados reclaman hasta 1,4 billones, una cifra que casi iguala su capitalización bursátil. Expertos legales dudan de que se alcance esa cantidad: el profesor de la facultad de Derecho de Cornell, James Grimmelmann, la calificó de "extremadamente improbable", ya que "una indemnización así llevaría a Meta a la quiebra, acabaría con sus propietarios y daría lugar a que los estados se quedaran con la empresa". La demanda también apunta a funcionalidades concretas como los 'me gusta', los filtros de imagen, el scroll infinito o las historias que desaparecen en 24 horas, diseñadas para explotar la vulnerabilidad psicológica y el 'miedo a perderse algo' de los jóvenes.
En el banquillo de los testigos podrían aparecer pesos pesados de Meta, incluido su cofundador y consejero delegado Mark Zuckerberg (con una fortuna estimada de 188.200 millones de dólares, según Forbes). Según la lista de testigos presentada al tribunal, se espera que Zuckerberg declare sobre el conocimiento de Meta de los daños de sus plataformas, su impacto en los niños y la "priorización del crecimiento sobre la seguridad". También podrían declarar Adam Mosseri, jefe de Instagram, la directora financiera Susan Li, y otros empleados actuales y antiguos de las áreas de investigación, seguridad, diseño de producto y marketing. El juicio durará entre seis y ocho semanas y el veredicto final lo dictará la jueza Yvonne Gonzalez Rogers, una designada por Obama que ya ha presidido casos tecnológicos sonados.
Meta se defiende argumentando que las demandas "tergiversan" su trabajo y que ya ha introducido medidas como las Cuentas para Adolescentes, con funciones de seguridad integradas. En un comunicado reciente, la compañía criticó a los fiscales generales: "Pueden llamarlo un caso histórico, pero sus reclamaciones son infundadas y sus exigencias financieras, desproporcionadas". Meta no parte de cero en los tribunales: el pasado marzo fue condenada junto a YouTube a pagar 4,2 millones de dólares por un caso similar, y este mismo mes un juez de Nuevo México le impuso una multa de 567 millones y le prohibió enviar notificaciones push a usuarios jóvenes entre las 22:00 y las 7:00. Con miles de demandas por seguridad infantil aún pendientes, el resultado de este juicio podría sentar un precedente devastador para el modelo de negocio de Meta.
El análisis de Salseo
- El verdadero riesgo para Meta no es solo la posible multa —aunque sea una fracción del billón que temen—, sino que el tribunal ordene cambios de diseño en sus plataformas (como limitar el scroll infinito o las notificaciones) que reduzcan el tiempo de uso y, por tanto, los ingresos publicitarios. Eso golpea directamente el corazón de su negocio.
- Este juicio es un termómetro de la creciente presión regulatoria sobre las grandes tecnológicas. Una condena firme abriría la puerta a más demandas colectivas y a una regulación más dura en otros países, especialmente en la Unión Europea, donde ya discuten leyes de seguridad digital para menores.
- Aunque las cifras multimillonarias parezcan exageradas, el mercado ya descuenta parte del castigo. Lo importante será si la jueza impone cambios operativos concretos y si el testimonio de Zuckerberg revela correos o documentos internos que demuestren que la compañía antepuso conscientemente el beneficio a la seguridad de los niños.
- La defensa de Meta se apoya en que ya ha introducido Cuentas para Adolescentes, pero los fiscales pueden demostrar que esas medidas llegaron tarde y solo tras la presión de las demandas. Eso podría usarse como prueba de que la compañía solo actúa cuando la obligan, no por convicción.