Un consejero de Nvidia vende acciones por 410 millones de dólares

Mark Stevens, miembro del consejo de Nvidia, ha vendido 1,85 millones de acciones por 410,84 millones de dólares, según un registro de la SEC. Aun así, conserva una participación de casi 30 millones de acciones.
Mark Stevens, miembro del consejo de administración de Nvidia, ha vendido acciones de la compañía por valor de 410 millones de dólares. Según un registro presentado ante la SEC (el regulador bursátil de EE. UU.), Stevens vendió 1,85 millones de títulos entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre, a precios de entre 220 y 226 dólares por acción, lo que le reportó un total de 410,84 millones de dólares.
La venta, sin embargo, no es para echarse a temblar: representa solo el 5,82% de su participación en Nvidia. Tras la operación, Stevens conserva casi 30 millones de acciones, valoradas en unos 6.910 millones de dólares. No es un recién llegado: forma parte del consejo desde 2008, aunque esta es su segunda etapa, ya que antes fue director entre 1993 y 2006. Su perfil es el de un veterano de Silicon Valley: trabajó en ventas técnicas y marketing en Intel y fue socio director de Sequoia Capital, una de las firmas de capital riesgo más importantes de la zona, entre 1993 y 2011.
La operación llega después de que Nvidia presentara unos resultados trimestrales espectaculares: tanto sus ventas como su beneficio se duplicaron en comparación con el año anterior, gracias a la demanda desbocada de sus chips y procesadores para inteligencia artificial. De hecho, la acción ha subido un 10% desde la publicación de esos resultados a finales de agosto. Vender en plena euforia es un movimiento habitual entre directivos, que aprovechan los buenos momentos para diversificar su patrimonio.
Mientras tanto, el consenso de los analistas sigue siendo muy optimista. Nvidia tiene una calificación de compra fuerte entre 29 analistas de Wall Street, con un precio objetivo medio de 323,37 dólares, lo que implicaría un potencial de subida del 42% desde los niveles actuales. La venta de Stevens es, por tanto, un matiz en medio de una historia mucho más positiva.
El análisis de Salseo
- La venta de Stevens es solo el 5,82% de su posición: sigue teniendo cerca de 30 millones de acciones valoradas en 6.910 millones de dólares. Más que una señal de desconfianza, parece una decisión de diversificación personal, porque su piel sigue muy en el juego.
- El momento es clave: vende justo después de unos resultados espectaculares y de una subida del 10% de la acción. Es un patrón típico de los directivos: aprovechar el buen momento para hacer caja sin que eso implique que la compañía vaya mal.
- Lo que habría que vigilar es si otros miembros del consejo o directivos siguen el mismo camino. Una venta aislada no cambia la tesis, pero una oleada de ventas internas sí sería una señal de alerta sobre la valoración.
- El contraste es evidente: mientras un consejero vende, los analistas mantienen una recomendación de compra fuerte con un precio objetivo medio de 323,37 dólares, un 42% por encima del nivel actual. La venta es un matiz, no una sentencia.