CoreWeave alquila 15 años el campus de IA de Blockfusion en el Niágara

Blockfusion convierte en contrato firme el alquiler de su campus de IA en Niagara Falls a CoreWeave: 15 años iniciales, dos prórrogas de cinco y un acuerdo de ampliación, justo antes de su salida a bolsa vía SPAC.
Blockfusion USA ha anunciado que su filial North East Data ha firmado un contrato de arrendamiento definitivo (un "anchor lease", es decir, el inquilino principal que sostiene el proyecto) con CoreWeave, la compañía que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker CRWV. El acuerdo da a CoreWeave capacidad en el campus que Blockfusion tiene en Niagara Falls, en el estado de Nueva York, y se acompaña de un acuerdo de ampliación. Con la firma, ambas compañías convierten en compromisos vinculantes la carta de intención que solo era un pacto no cerrado y que anunciaron el pasado 30 de junio de 2026. El contrato tiene un plazo inicial de 15 años, con dos opciones de prórroga de cinco años cada una.
El lugar no es casual. Blockfusion ha reconvertido una antigua central eléctrica ya desmantelada en un centro de datos de bajas emisiones, alimentado principalmente por energía hidroeléctrica, y ahora está adaptando el complejo para albergar infraestructura de inteligencia artificial de alta densidad con refrigeración líquida. La ubicación ya cuenta con conexión a la red eléctrica, energía limpia y fibra redundante, tres cosas que precisamente escasean en este negocio. "Este acuerdo es un hito decisivo para Blockfusion y una validación sólida de nuestro campus de Niagara Falls", ha señalado Alex Martini-Lo Manto, consejero delegado de la compañía. Por su parte, el alcalde de Niagara Falls, Robert Restaino, ha destacado que la inversión crea oportunidades para los residentes y ayuda a reforzar la economía local.
La noticia se entiende mejor mirando el cuello de botella del sector: hoy el problema de la IA no son los chips, sino la energía, el suelo y los puntos de conexión a la red, que tardan años en conseguirse. Por eso los grandes operadores de nube firman contratos a muy largo plazo para asegurarse capacidad en sitios donde la electricidad es barata y ya está conectada, en lugar de limitarse a comprar ordenadores. El campus se abastece de generación hidroeléctrica y nuclear en la zona NYISO Zone A, lo que encaja con esa búsqueda de energía barata y con menos emisiones.
Hay además una pata financiera relevante. Blockfusion todavía no cotiza: está inmersa en una fusión con Blue Acquisition Corp (Nasdaq: BACC) que, si se cierra, dará lugar a Blockfusion Digital Infrastructure, que saldría al Nasdaq con el ticker BDI. La operación sigue sujeta a condiciones habituales, como cumplir un mínimo de caja en el momento del cierre, la aprobación de los accionistas de ambas partes y los requisitos regulatorios y de cotización. Los detalles del alquiler, del acuerdo de ampliación y de los pactos relacionados se incluirán en una enmienda al formulario S-4 que Pubco y Blockfusion presentarán ante el regulador estadounidense. En la negociación del alquiler participaron Avison Young (asesor inmobiliario), Jones Day, Winston Taylor LLP y Phillips Lytle LLP como asesores legales, y JBernstein Group como asesor de relación con inversores.
El análisis de Salseo
- Lo importante no es el titular, sino el cambio de categoría: una carta de intención de junio se convierte en contrato vinculante de 15 años. Para CoreWeave, esto no es vender más nube, es asegurarse metros cuadrados con energía ya conectada, que es lo que hoy limita su crecimiento mucho más que la demanda.
- El valor real del campus del Niágara está en lo aburrido: una central eléctrica reconvertida, hidroeléctrica barata y una interconexión de red que ya existe. Conseguir eso desde cero puede llevar años, así que pagar un alquiler largo sale más rentable que construir y esperar permisos.
- Para el inversor de CRWV hay un matiz que el titular no cuenta: su contraparte es una empresa que aún no cotiza y que debe cerrar su fusión con Blue Acquisition Corp, con aprobación de accionistas y un mínimo de caja pendientes. Hasta que eso ocurra, existe un riesgo de contraparte que no aparece en el comunicado.
- Qué vigilar: la enmienda al formulario S-4, donde deberían aparecer los términos económicos, los importes y quién pone el dinero para adaptar el campus a refrigeración líquida. Si el desembolso recae casi todo en Blockfusion, el riesgo cambia de manos; y si CoreWeave encadena más alquileres de este tipo, será señal de que apuesta por capacidad contratada a largo plazo en vez de comprarla.