Financiación

CoreWeave cae un 4,2% tras emitir 3.000 millones en deuda y vender acciones

·NeutralImpacto medio
CoreWeave cae un 4,2% tras emitir 3.000 millones en deuda y vender acciones

La nube de IA CoreWeave se deja un 4,2% después de anunciar una emisión de deuda convertible de 3.000 millones y una venta de hasta 35 millones de acciones para financiar su infraestructura. Rosenblatt mantiene su apuesta alcista y su competidor Nebius sube por los precios del cómputo.

CoreWeave, la compañía de nube especializada en inteligencia artificial, vio caer sus acciones un 4,2% el jueves. La paradoja es que la empresa anunció al mismo tiempo que sigue cerrando contratos de nueva capacidad de cómputo a precios más altos que antes. Lo que desanimó a los inversores no fue el negocio, sino la factura: la compañía comunicó una emisión de deuda convertible por 3.000 millones de dólares y un programa de venta de acciones a precio de mercado (una fórmula conocida como ATM) por hasta 35 millones de títulos.

El motivo de fondo es que levantar infraestructura para IA cuesta muchísimo dinero y hay que pagarlo por adelantado. Vender deuda convertible y acciones nuevas engorda la caja, pero también diluye a los accionistas actuales: cada título pasa a representar una porción algo menor de la empresa, y eso pesa en la cotización. Aun así, el analista de Rosenblatt John McPeake mantuvo su recomendación de compra y su precio objetivo de 250 dólares, señalando que CoreWeave está aprovechando la fortaleza de sus fundamentales para reforzar su balance con 6.300 millones de dólares adicionales de financiación (los 3.000 millones de la convertible más 3.300 millones del programa ATM). Según el analista, estos refuerzos eran necesarios dada la ratio de deuda sobre capitalización de la compañía, de 0,9 veces, y añadió que CoreWeave destinará los fondos a mejorar su perfil crediticio con la vista puesta en alcanzar el grado de inversión.

El movimiento no fue igual para todos los actores del sector. Su competidor Nebius, otro proveedor de cómputo para IA, subió un 4,1% después de que trascendiera que está subiendo los precios de sus servicios, con un incremento del 16% en el precio de chips que ya tienen cuatro años. CoreWeave, por su parte, confirmó que sigue contratando capacidad nueva a precios superiores. La lectura que hacen los analistas es que la capacidad de cómputo sigue siendo escasa y que los proveedores están recuperando poder de negociación, algo que permite sostener precios más altos.

En el corazón del debate está cuánto dura de verdad el hardware. McPeake calcula que ahora mismo hay unos 47.000 millones de dólares invertidos en GPUs (los chips que hacen funcionar la IA) que sostienen 40.000 millones de ingresos anualizados en contratos de corta duración, y defiende que meter cada dólar invertible en esa ecuación tiene todo el sentido porque la vida útil de esas GPUs probablemente supere los seis años que se usan para amortizarlas contablemente. En el conjunto de Wall Street, el consenso es de compra moderada: 16 analistas recomiendan comprar, seis mantener y uno vender, con un precio objetivo medio de 138,25 dólares que implicaría un potencial del 73,1% según los datos del artículo.

El análisis de Salseo

  • La caída no va de negocio, va de dilución: el mercado no castiga que CoreWeave venda cómputo más caro, sino que para crecer tenga que emitir deuda convertible y hasta 35 millones de acciones nuevas. Es el peaje habitual de un modelo que exige comprar GPUs mucho antes de cobrar por ellas, y mientras la empresa siga financiándose así, cada anuncio de este tipo generará presión bajista puntual en el precio.
  • El verdadero dato del día está en Nebius: subir un 16% el precio de chips con cuatro años de antigüedad es una señal de que la capacidad de cómputo sigue escasa y que los proveedores han recuperado poder de fijación de precios. Eso es lo que sostiene el argumento alcista de CoreWeave, porque si los precios aguantan, el endeudamiento para comprar más máquinas se paga solo con margen.
  • Lo que hay que vigilar es el coste de esa financiación: con una ratio de deuda sobre capitalización de 0,9 veces, el plan de la empresa pasa por mejorar su perfil crediticio hasta el grado de inversión, lo que le permitiría financiarse más barato. Si lo consigue, la tesis cambia de tono; si el mercado de deuda se cierra o los tipos siguen altos, la escalera de capital se vuelve mucho más cara de subir.
  • El matiz que el titular no cuenta es la apuesta contable de fondo: todo el caso alcista depende de que la vida útil real de las GPUs supere los seis años con los que se amortizan. Si es así, los beneficios son mayores de lo que reflejan las cuentas; si el hardware envejece antes de lo previsto por la llegada de chips nuevos, tocará renovar antes de haber exprimido la inversión y los márgenes se resentirán justo cuando más deuda haya encima de la mesa.

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Fuente: TipRanks