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CoreWeave sube: enciende su primer clúster Rubin de Nvidia y refuerza su nube de IA

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CoreWeave sube: enciende su primer clúster Rubin de Nvidia y refuerza su nube de IA

CoreWeave pone en marcha un clúster multi-rack con cientos de GPUs Rubin de Nvidia, amplía su almacenamiento para IA y firma un contrato de arrendamiento a 15 años en Nueva York. La acción sube, aunque la subida de tipos de la Fed recorta parte del impulso.

CoreWeave ha movido ficha en su carrera por ser la nube favorita de la inteligencia artificial. La compañía anunció que ha puesto en marcha en su nube un clúster multi-rack con GPUs Nvidia Vera Rubin NVL72, lo que le permite conectar cientos de estos chips en un único sistema capaz de ejecutar tareas de entrenamiento e inferencia repartidas entre varios racks. La acción reaccionó al alza y llegó a subir hasta un 4% durante la sesión, aunque después recortó el avance hasta alrededor del 3% tras la decisión de la Reserva Federal de subir los tipos de interés al 4%.

El detalle técnico importa para entender la escala del anuncio. Cada rack del sistema NVL72 combina 72 GPUs Rubin con 36 CPUs Vera, además de la tecnología de red y de procesamiento de datos de Nvidia. Varios de esos racks se pueden conectar entre sí mediante Ethernet Spectrum-X para funcionar como un único clúster ampliable. CoreWeave asegura que es el primer proveedor de nube de IA en validar y arrancar un Vera Rubin NVL72. Chen Goldberg, vicepresidenta ejecutiva de Producto e Ingeniería de la compañía, explicó que esta configuración une cientos de GPUs Rubin como un solo clúster y ofrece a los clientes que desarrollan IA «agéntica» más escala y una capacidad de iteración más rápida. La firma añade que su infraestructura automatiza el montaje de los racks, las actualizaciones de firmware, la validación y los procesos de energía y refrigeración, y que prueba los racks completos antes de pasarlos a producción.

A ese empujón en cómputo se suma otro en almacenamiento. CoreWeave ha ampliado su plataforma AI Object Storage con varias novedades: la aceleración de escritura entre regiones permite que las cargas de trabajo de IA escriban los datos en la región donde están funcionando mientras la compañía los copia en segundo plano a otra región, lo que reduce las pausas en entrenamientos distribuidos. También estrena un nivel Archive pensado como opción más barata para quien conserva datos durante más tiempo, y que según la empresa no cobra tarifas de recuperación, de borrado anticipado ni de lectura. Su tecnología LOTA (Local Object Transport Accelerator) cachea los datos cerca de las cargas de trabajo y, según CoreWeave, reduce la latencia de lectura ocho veces frente a un clúster de almacenamiento tradicional, con velocidades de lectura propias de discos NVMe locales.

En el plano comercial, la compañía también recibió una buena noticia: la subsidiaria North East Data, de Blockfusion USA, ha convertido una carta de intención no vinculante en un contrato definitivo de arrendamiento a 15 años como inquilino ancla de CoreWeave en su campus de Niagara Falls, en Nueva York. El acuerdo incluye dos opciones de renovación de cinco años cada una y un contrato de expansión asociado.

No todo es viento a favor. La firma de análisis Bernstein señaló en un informe del 14 de septiembre que CoreWeave puede estar entre las compañías más expuestas si las empresas de IA recortan el gasto en entrenamiento de modelos, por su fuerte dependencia de la infraestructura de IA. El informe también apunta a su concentración en mercados de centros de datos rurales y de segundo nivel como un riesgo si la demanda se decanta por operadores situados en zonas metropolitanas. Bernstein mantiene su recomendación de vender y eleva su precio objetivo a 74 dólares. A eso se suma el contexto macro: la Fed subió los tipos al 4% por decisión unánime y advirtió de que la inflación sigue elevada y de que habrá más subidas, un telón de fondo que suele penalizar a las compañías que dependen de financiación intensiva en capital.

El análisis de Salseo

  • Ser el primero en validar y arrancar el nuevo hardware de Nvidia tiene un valor comercial claro: los clientes que quieren probar los modelos más grandes suelen ir donde ya hay máquinas disponibles. El reverso es que CoreWeave se ve obligada a comprar GPUs carísimas de nueva generación antes de tener contratos cerrados para ellas, así que cualquier retraso en la demanda se traduce en capacidad ociosa pagada a precio de oro.
  • El aviso de Bernstein toca el punto débil del modelo: CoreWeave vive de alquilar cómputo, y si las grandes tecnológicas deciden gastar menos en entrenar modelos gigantes, el negocio se queda con la infraestructura montada y sin quien la llene. Su concentración en centros de datos de zonas secundarias agrava el problema, porque son activos menos flexibles para reorientar hacia otros clientes que los de las grandes ciudades.
  • El contrato de 15 años con North East Data es, probablemente, lo más relevante para la tesis inversora: los arrendamientos de largo plazo con un inquilino ancla son la prueba de que la capacidad nueva tiene comprador comprometido antes de construirla. Es el tipo de dato que conviene seguir en los próximos anuncios de capacidad, porque marca la diferencia entre crecer con ingresos recurrentes o crecer a crédito.
  • Las mejoras de almacenamiento apuntan a un objetivo menos obvio pero interesante: capturar al cliente en todo el ciclo del dato y no solo en el momento de entrenar. Un sistema que lee ocho veces más rápido y archiva sin comisiones hace más pegajosa la plataforma y reduce la dependencia de que cada trimestre alguien entrene un modelo nuevo y enorme.

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Fuente: Invezz