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CoreWeave: el gigante de la nube de IA que no logra escapar de su deuda

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CoreWeave: el gigante de la nube de IA que no logra escapar de su deuda

CoreWeave dispara sus ingresos un 112% pero acumula 35.000 millones de dólares en deuda y sigue sin ser rentable. Su backlog de 104.000 millones no basta para tapar las grietas financieras.

CoreWeave (CRWV) se ha convertido en uno de los nombres más sonados de la infraestructura de inteligencia artificial, pero sus cuentas reflejan una realidad incómoda: aunque facturó 2.580 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026 (un 112% más que el año anterior), también registró pérdidas netas de 626 millones y una deuda total de 35.000 millones, frente a los 21.000 millones que tenía a cierre de 2025. La compañía, que salió a bolsa en marzo de 2025, no ha tenido ni un solo trimestre rentable desde entonces. El problema no es solo el volumen de deuda, sino su coste: los gastos por intereses se dispararon de 267 millones a 640 millones en un año, y la previsión de gasto de capital para el ejercicio se sitúa entre 35.000 y 39.000 millones, lo que garantiza un flujo de caja libre negativo durante bastante tiempo.

El modelo de negocio de CoreWeave consiste en alquilar centros de datos, instalar servidores y equipos de red (con GPU de NVIDIA, su socio clave) y revender capacidad de cómputo a empresas de IA. La demanda es tan alta que su cartera de pedidos (backlog) ha crecido un 246% interanual hasta los 104.000 millones de dólares. Sin embargo, el director financiero, Nitin Agrawal, advirtió que la mayoría de la deuda es a tipo variable y no está cubierta con swaps de tipos de interés. La propia compañía estima que una subida de 100 puntos básicos en los tipos le costaría 30 millones de dólares extra de intereses por trimestre. Si el entorno de tipos se endurece, el coste de financiación se dispararía y las emisiones de nuevas acciones para captar capital serían mucho más caras si el precio de la acción sigue cayendo.

A corto plazo, CoreWeave parece tener viento a favor: la demanda de computación supera con creces la oferta y su alianza con NVIDIA le da acceso a los chips más potentes. Pero el problema está en el medio-largo plazo. Sus grandes clientes, como Meta (META) y Alphabet (GOOGL), están construyendo su propia infraestructura de IA. Meta, que representa casi toda la facturación de CoreWeave a través de contratos comprometidos (98% de los ingresos del trimestre), ya está explorando crear su propio negocio de nube y ha firmado un acuerdo con Anthropic para proporcionarle cómputo. Si estos gigantes reducen su dependencia de CoreWeave, el castillo de naipes se tambalearía. La compañía necesita renovaciones de contratos más allá de 2030 para justificar el enorme Capex, pero la competencia (SpaceX, Amazon, Microsoft, Oracle) también está sumando gigavatios de capacidad.

En el mercado, la acción de CoreWeave se ha movido como una montaña rusa: pasó de 117,95 dólares (junio) a 60,82 (julio) y luego rebotó a 107,73 (agosto). Con una beta de 1,62, el valor es muy sensible al macro y cotiza más por titulares que por fundamentales. La relación EV/Ventas de los últimos doce meses es de 13,52 veces, muy por debajo de los 50,67 de su competidor Nebius (NBIS), lo que indica que el mercado ya descuenta que los ingresos no se convertirán en flujo de caja libre. Además, su ratio deuda/capital es del 91%, frente al 49% de Nebius, un nivel de apalancamiento considerado agresivo. Los inversores que quieran entrar en CoreWeave deberían vigilar dos catalizadores clave en el tercer trimestre de 2026: la conversión de la cartera de pedidos (la empresa espera transformar el 41% del backlog en ingresos en 24 meses) y la calificación crediticia B+ con perspectiva positiva que S&P le otorgó en abril. Si los tipos suben o el backlog no se convierte según lo previsto, la presión sobre la acción se intensificará.

El análisis de Salseo

  • La deuda de CoreWeave no es un problema coyuntural: es estructural. Al estar mayoritariamente a tipo variable y sin cobertura, cualquier subida de tipos (incluso solo 100 puntos básicos) encarece el servicio de la deuda en 30 millones de dólares por trimestre, reduciendo aún más el margen para alcanzar la rentabilidad.
  • El backlog de 104.000 millones suena impresionante, pero no garantiza ingresos futuros si los clientes (Meta, Alphabet) construyen su propia infraestructura. La tendencia a integrar verticalmente el cómputo de IA es el mayor riesgo a largo plazo para CoreWeave, porque sus contratos comprometidos representan el 98% de los ingresos y dependen de que esos clientes no se vuelvan competidores.
  • La valoración de la acción (EV/Ventas de 13,5x) es mucho menor que la de Nebius (50,7x) porque el mercado ya descuenta que la deuda impide que los ingresos se conviertan en caja libre. El apalancamiento del 91% sobre capital es una señal de alarma para cualquier inversor con horizonte de largo plazo.
  • Los catalizadores a corto plazo (conversión del backlog y calificación crediticia) son de todo o nada. Si la conversión falla o la nota de S&P baja a 'default', el coste de capital se dispara y la acción podría sufrir otra corrección severa. El margen de error es mínimo.

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Fuente: TipRanks