CoreWeave resta hierro al freno a los centros de datos: "la demanda no baja"

El consejero delegado de CoreWeave, Michael Intrator, asegura que las moratorias y restricciones a los centros de datos no están recortando pedidos y que solo moverán la infraestructura a otros lugares. La oposición vecinal y la política electoral son la otra cara de la moneda.
Michael Intrator, consejero delegado de CoreWeave, ha salido al paso del creciente rechazo a los grandes centros de datos. En una entrevista en el programa "Squawk On The Street" de la CNBC, el directivo aseguró que "no ha habido absolutamente ninguna reducción en los pedidos" y quiso quitar dramatismo a las moratorias que están aprobando distintos gobiernos: "Las regulaciones que están saliendo alrededor de los centros de datos solo van a hacer que se reubique la infraestructura. No van a reducir la demanda de ninguna manera". Para Intrator, el mercado sigue pidiendo más centros de datos y todo se reduce a "dónde los pones".
CoreWeave es uno de los grandes proveedores de capacidad de computación en la nube para inteligencia artificial y empezó su andadura como empresa de minería de criptomonedas. Es, por tanto, una de las compañías que más notaría un endurecimiento generalizado de las normas sobre estas instalaciones. En julio, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó la primera moratoria estatal del país sobre centros de datos a gran escala, y otros gobernadores, incluidos algunos republicanos, han empezado a recortar los incentivos fiscales y las ventajas que históricamente recibían estas construcciones.
El pulso político está en plena ebullición. El presidente Donald Trump aseguró esta semana a los periodistas que los centros de datos "van a ser muy populares", tras reunirse en la Casa Blanca con dirigentes de Anthropic, OpenAI, Microsoft, Meta, Google, Nvidia y otras compañías para hablar del futuro de la tecnología. "Son un grupo que ama a las comunidades locales", dijo Trump, que confía en que las empresas pacten con los vecinos. Los sondeos, sin embargo, cuentan otra historia: una encuesta nacional de NPR, PBS News y Marist concluyó que más de seis de cada diez votantes registrados (un 65%) se oponen a "la construcción de un centro de datos en su comunidad". Con las elecciones de mitad de mandato de noviembre en el horizonte, candidatos de ambos partidos compiten por parecer duros contra la industria de la IA, así que el asunto no va a desaparecer.
La propia CoreWeave ya reconoce el riesgo en su letra pequeña. La compañía ha citado las moratorias de centros de datos como posible factor de riesgo en sus informes remitidos a la SEC, y su último informe trimestral (el 10-Q del segundo trimestre) añadió una mención expresa a la moratoria de Nueva York. En la llamada de resultados, Intrator insistió en esa idea: "Al final del día, va en nuestro interés y en el suyo que seamos buenos vecinos de su comunidad".
El análisis de Salseo
- El argumento de Intrator es que la moratoria no mata la demanda, solo la desplaza. Pero para una empresa como CoreWeave eso no es gratis: mover un centro de datos significa buscar suelo y energía baratos, volver a hacer cola para conectarse a la red eléctrica y asumir sobrecostes y retrasos. El riesgo regulatorio deja de ser "vendemos menos" y pasa a ser "tardamos más y gastamos más", que en un negocio que crece a base de invertir mucho capital es igual de incómodo.
- El calendario electoral es clave: con las elecciones de mitad de mandato en noviembre, ningún político tiene incentivo para defender los centros de datos en su distrito. Por eso el riesgo apunta a más, no a menos, en los próximos meses. La señal a vigilar es qué pasa con los incentivos fiscales estatales y si algún estado grande se suma a la moratoria de Nueva York.
- Hay un choque evidente entre el discurso de Washington y lo que dicen las encuestas: Trump sostiene que los centros de datos serán "muy populares" mientras un 65% de votantes rechaza tener uno al lado de casa. El detalle importante es que los permisos y el suelo son competencia local y estatal, así que el entusiasmo federal no desbloquea nada por sí solo.
- Ojo con tomar la frase "no hay reducción de pedidos" como un dato: es el propio jefe de la empresa hablando de la demanda de su propio producto, sin cifras delante. La prueba real llegará en los próximos resultados, cuando veamos si los pedidos y los ingresos siguen el ritmo que la compañía promete.