CoreWeave, Nebius e IREN se desploman: ¿por qué caen las favoritas de Nvidia?

Las neoclouds respaldadas por Nvidia sufren fuertes caídas por el temor a mayores costes, deuda creciente y competencia feroz, a pesar de sus ingresos disparados.
Las empresas de infraestructura en la nube para inteligencia artificial, conocidas como neoclouds, están viviendo días de vértigo en bolsa. CoreWeave, Nebius e IREN, todas ellas con el respaldo del gigante Nvidia, han visto cómo sus acciones se hundían con fuerza en las últimas jornadas. La sangría es notable: Nebius ha perdido un 37,3% desde sus máximos anuales, CoreWeave se ha dejado más de un 61% desde su pico post-OPV de 186 dólares, e IREN acumula un descenso del 47% desde su punto más alto del año. Y no son las únicas: otras empresas que han girado desde la minería de Bitcoin hacia los centros de datos para IA, como Riot Platforms, MARA Holding, Cipher Mining o HIVE Digital, también están sufriendo caídas importantes.
¿Qué está pasando? Aunque estas compañías están firmando contratos multimillonarios —Nebius tiene acuerdos con Meta y Microsoft, CoreWeave presume de una cartera de pedidos de más de 100.000 millones de dólares e IREN recibió un encargo de 9.700 millones el año pasado y otro de Perplexity este mes—, los inversores están cada vez más nerviosos por el lado de los costes. El precio de servidores, memoria y chips se ha disparado, lo que amenaza con inflar sus planes de inversión (capex) mucho más de lo previsto. Para financiar ese crecimiento, estas empresas están acumulando deuda a un ritmo preocupante: CoreWeave ya debe más de 25.000 millones de dólares, Nebius 8.500 millones e IREN 4.000 millones.
Ese endeudamiento masivo tiene un reflejo directo en el mercado de bonos. Los bonos de CoreWeave con vencimiento en 2032 ofrecen una rentabilidad del 10,32% y S&P Global les ha colgado una calificación B, es decir, bono basura. Esto indica que los inversores ven un riesgo real de impago. Además, el interés bajista en estas acciones se ha disparado: CoreWeave tiene un 27% de sus títulos en manos de cortos, Nebius un 28% e IREN un 22%. En el caso de RIOT y MARA, el porcentaje supera el 30%, lo que sugiere que muchos apuestan por que las caídas van a continuar.
Por si fuera poco, la competencia aprieta. SpaceX ya ha entrado en el negocio de la infraestructura para IA y ha conseguido grandes contratos con Google, Reflection AI y Anthropic. Además, Meta, uno de los principales clientes de estas neoclouds, planea empezar a vender su capacidad de computación sobrante, lo que podría reducir la demanda externa. Y la avalancha de mineros de Bitcoin reconvertidos en proveedores de centros de datos para IA añade más presión a un mercado que empieza a mostrar signos de saturación.
A pesar del castigo bursátil, las previsiones de ingresos siguen siendo espectaculares. Los analistas esperan que CoreWeave crezca un 146% este año y un 100% el próximo, hasta alcanzar los 25.000 millones de dólares. Nebius podría disparar sus ventas un 540% este año y un 237% el siguiente, mientras que IREN crecería un 41% en 2026 y multiplicaría sus ingresos hasta los 3.000 millones en 2027. Sin embargo, la gran duda es si ese crecimiento será suficiente para compensar el agujero en el balance y la feroz competencia. De momento, los analistas se mantienen optimistas con precios objetivo muy superiores a las cotizaciones actuales, pero el mercado está enviando un mensaje claro de cautela.
El análisis de Salseo
- La caída no es por falta de negocio, sino por el miedo a que el coste de construir la infraestructura se coma los márgenes. Si el capex se dispara, estas empresas tendrán que ampliar capital o endeudarse aún más, diluyendo a los accionistas actuales.
- El elevado interés corto (más del 20% en todas) es una señal de alarma: el mercado apuesta a que los problemas de financiación y la competencia van a pesar más que el crecimiento de ingresos. Si los resultados trimestrales decepcionan, las caídas pueden acelerarse.
- La entrada de SpaceX y la posible venta de capacidad sobrante por parte de Meta cambian las reglas del juego. Si los grandes clientes se convierten en competidores, las neoclouds podrían verse forzadas a bajar precios justo cuando más necesitan ingresos para pagar su deuda.
- El optimismo de los analistas choca con la realidad del mercado de bonos: una rentabilidad del 10% en deuda de CoreWeave indica que los inversores profesionales ven un riesgo de crédito serio. Habrá que vigilar si las agencias de rating rebajan aún más estas notas.