CoreWeave, Nebius e IREN: por qué los 'neocloud' no dejan de moverse en bolsa

Las tres grandes nubes especializadas en alquilar potencia de IA abrieron el miércoles con movimientos dispares mientras Wall Street se parte en dos: unos creen que los precios altos de los chips no aguantan, otros que el miedo ya está de más en el precio.
Las acciones de las llamadas 'neocloud' —nubes especializadas en alquilar potencia de cálculo con chips de IA— volvieron a moverse arriba y abajo antes de la apertura del mercado este miércoles 23 de septiembre. CoreWeave (CRWV) subía un 0,9%, mientras que Nebius Group (NBIS) y la australiana IREN Limited (IREN) caían un 1,1% y un 0,5% respectivamente, después de haber empezado la sesión en verde. Son tres compañías que básicamente alquilan ordenadores gigantes llenos de GPU (los procesadores que entrenan y hacen funcionar los modelos de inteligencia artificial) a empresas que no quieren o no pueden construirse su propio 'cacharro'.
El motivo de tanto vaivén es que el mercado sigue sin ponerse de acuerdo sobre cuánto va a durar el actual apetito por la potencia de cálculo para IA. Las señales recientes apuntan a que la demanda sigue fuerte: Nebius ha subido los precios de algunos de sus servicios de nube con GPU y CoreWeave ha cerrado nuevos contratos con clientes a precios más altos. IREN, por su parte, sigue ampliando su negocio de nube de IA, y los inversores miran con lupa su expansión de centros de datos y su capacidad para firmar contratos de largo plazo. La duda de fondo es incómoda: si los precios altos se sostienen, ¿quién los paga?, ¿y genera eso suficientes beneficios como para justificar el dineral que estas empresas se están gastando en infraestructura? A eso se suma el ruido macro —las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, el petróleo, la inflación y la posibilidad de más subidas de tipos— que también está pesando en el ánimo general del mercado.
En medio de este tira y afloja, los analistas se han dividido. El 21 de septiembre, Alexander Haissl, de Rothschild & Co. Redburn, empezó a cubrir CoreWeave y Nebius con recomendación de vender ('Sell'), y mantuvo una recomendación neutral ('Hold') sobre IREN. Su tesis: los precios de las GPU no son sostenibles a estos niveles, sobre todo si parte de la demanda viene de compañías de IA que necesitan financiación externa para pagar la factura. En la acera de enfrente, Amit Daryanani, de Evercore ISI, repitió su recomendación de comprar CoreWeave con un precio objetivo de 150 dólares, y Karl Keirstead, de UBS, arrancó la cobertura de la misma compañía con 'comprar' y un objetivo de 120 dólares. Keirstead cree que la valoración es atractiva en relación a su crecimiento y que el miedo al endeudamiento y al riesgo de crédito puede estar tocando techo; Daryanani destaca su catálogo amplio de productos, su estrategia centrada en el cliente y unos contratos bastante distintos a los de la competencia.
¿Y ahora qué? Los expertos siguen pendientes de cuatro cosas muy concretas: los nuevos contratos de clientes, a qué precios se cierran, la expansión de centros de datos y cuánto capital se sigue quemando en todo el sector. Según la herramienta de comparación de acciones de TipRanks, las tres compañías tienen una recomendación media de 'compra moderada', pero el recorrido que los analistas les dan es muy distinto: CoreWeave es la que más potencial tendría, un 60,4% hasta su precio objetivo medio; le sigue IREN con un 56,5% y, bastante más atrás, Nebius con solo un 13,5%. Traducido: el consenso compra las tres, pero al mercado le cuesta ver cuánto más puede subir Nebius desde aquí. Mientras la demanda de IA siga fuerte, el sector tiene viento a favor, pero los costes elevados, la concentración de pocos clientes y la incertidumbre sobre el gasto futuro en IA van a seguir haciendo que estas acciones den bandazos.
El análisis de Salseo
- La pelea real no es sobre tecnología, es sobre precios: el miedo que señala el analista bajista es que parte de la demanda de GPU venga de empresas de IA que se financian con dinero de inversores y no con ingresos propios. Si esa financiación se enfría, el que alquila la nube se queda con la infraestructura construida y sin inquilinos que paguen precios de récord.
- Wall Street está literalmente partido en dos sobre el mismo negocio: Redburn recomienda vender CoreWeave y Nebius, y UBS y Evercore recomiendan comprar CoreWeave con objetivos de 120 y 150 dólares. Cuando eso pasa, suele significar que el valor depende de una variable binaria —si aguantan los precios y el gasto en IA— más que de la calidad del negocio en sí.
- El dato que más dice sin decirlo es el potencial que los analistas asignan a cada una: 60,4% para CoreWeave, 56,5% para IREN y solo 13,5% para Nebius. Con la misma etiqueta de 'compra moderada' para las tres, el mercado está reconociendo que Nebius ya ha corrido y que buena parte de su historia está descontada en el precio.
- Lo que hay que vigilar no son los titulares de subidas de precios, sino la letra pequeña: cuántos contratos nuevos se firman, a qué plazo, con cuántos clientes distintos y cuánto capex (inversión en infraestructura) se anuncia para los próximos trimestres. Una subida de precios con pocos clientes concentrados es mucho más frágil que una cartera amplia y diversificada.