CoreWeave o Nebius: William Blair cree que los dos pueden ganar

Los analistas de William Blair arrancan la cobertura de CoreWeave y Nebius con una recomendación de 'comprar' para ambas y zanjan el debate sobre cuál es la mejor forma de invertir en la fiebre de la computación para inteligencia artificial.
William Blair ha empezado a seguir la pista a dos de los nombres más calientes del momento en bolsa, CoreWeave (CRWV) y Nebius (NBIS), y lo ha hecho con nota: para ambos firma una recomendación de 'sobreponderar', es decir, cree que lo van a hacer mejor que el mercado en los próximos meses. La duda que llevaba tiempo rondando entre los inversores era cuál de las dos es la mejor manera de apostar por el tirón de la inteligencia artificial, un debate que ha sido bastante encarnizado. La respuesta de esta casa de análisis es clara: no hace falta elegir, las dos pueden ser ganadoras. En la jornada, CoreWeave se anotaba en torno a un 1% y Nebius alrededor de un 2%.
Para entender la relevancia de la noticia hay que aclarar qué es eso de las 'neocloud'. Bajo esta etiqueta se agrupan empresas que construyen centros de datos repletos de GPU, los chips que necesitan los modelos de inteligencia artificial para entrenarse y funcionar, y luego alquilan esa potencia de cálculo por horas a quien la necesita: desde startups de IA hasta compañías que quieren montar sus propios modelos sin comprarse la infraestructura. La diferencia con las nubes tradicionales (las de los grandes gigantes tecnológicos, que también ofrecen este servicio) está en que las 'neocloud' se dedican a esto casi en exclusiva y suelen firmar contratos a largo plazo con clientes muy intensivos en cómputo.
El atractivo del sector es evidente: si la IA sigue creciendo, alguien tiene que poner los chips y las máquinas. Pero también es un negocio con letra pequeña. Antes de cobrar un solo euro de un cliente, estas compañías tienen que adelantar enormes cantidades de dinero en terrenos, edificios, electricidad y tarjetas gráficas, y eso se financia con deuda. Es decir, son negocios muy apalancados, muy ligados al suministro de chips de Nvidia y muy sensibles a cualquier frenazo en el gasto de las empresas en inteligencia artificial. De ahí que el mercado discutiera con tanta pasión cuál de las dos apuestas era mejor.
La tesis de William Blair rompe con esa lógica de ganador único. Si el negocio está en vender capacidad de cálculo a un mercado que crece, hay sitio para más de un proveedor, igual que hay sitio para varias aerolíneas o varias cadenas de supermercados. Para el inversor particular, el mensaje práctico es que esta recomendación no cambia las cuentas de ninguna de las dos compañías: lo que hace es avalarlas ante los ojos de otros grandes inversores que hasta ahora no les habían prestado atención. Y abre la puerta a que más bancos de inversión empiecen a cubrirlas, algo que suele traer más volumen y más ojos sobre el valor.
El análisis de Salseo
- Una recomendación de 'sobreponderar' no cambia la realidad del negocio, pero sí cambia quién puede comprarlo: cuando un banco de inversión arranca la cobertura de una compañía, muchos fondos institucionales que solo invierten en valores seguidos por varias casas de análisis ya pueden meterla en cartera sin justificarse ante su comité. Ese efecto 'puerta abierta' suele pesar más en el precio que la nota en sí.
- El verdadero riesgo de las 'neocloud' no está en la demanda (la IA necesita cómputo), sino en la estructura financiera: hay que gastar miles de millones en centros de datos y chips antes de facturar, y eso se paga con deuda y con contratos a largo plazo con pocos clientes. Si el gasto en IA se enfriara o un cliente grande se cayera de un contrato, el golpe sería muy superior al de una empresa de software tradicional.
- CoreWeave y Nebius compiten por lo mismo antes de competir entre ellas: los chips de Nvidia y quién los consigue antes y a mejor precio. Ahí está la clave real que hay que vigilar en el sector, más que en la comparación de una contra otra.
- Señal concreta a seguir: si otros bancos se suman a las iniciaciones de cobertura en las próximas semanas y si los resultados trimestrales muestran contratos nuevos o carteras de pedidos crecientes. Esos dos datos son los que confirmarían que el sector tiene recorrido propio y no solo depende del humor del mercado con la IA.